GNONOMÓNICA, MAGIA Y ANIMISMO

 

 

 Parte  I

 

Paleolítico, magia y naturalismo gnomónico

 

0Abraham Haber  (1924/1986)- filósofo y crítico de arte argentino- fundador junto al pintor Raúl Lozza del perceptismo como expresión del arte concreto, refiriéndose a “los orígenes” nos dice que << el comienzo es un todo compacto en el cual los opuestos no están divididos…>>, es decir que en los inicios no hay sujeto ni objeto… está el todo y la nada al mismo tiempo y unido…, se trata de una plenitud que contiene todas las virtualidades…, y es esta unidad de opuestos en un todo compacto, lo que Raúl Lozza expresa en su obra pictórica como abstracto de lo concreto y sin duda representa bidimensionalmente a la percepción como un elemental compuesto de abstractos (concreto).

percepción.jpg

Presentada de este modo, la percepción aparece cual un devenir que formalizado,  admite ser expresado como la conjunción del todo y la nada en una sola y única ecuación proposicional y simbólica.(01)

Esto nos permite inferir que en el comienzo, los humanos pretéritos, dotados de una singular agudeza visual y sensitiva, percibieron la vida como un todo indiferenciado, complejo y compacto en el que los elementos opuestos aún no estaban formalmente divididos en sujeto y objeto. No había por entonces un cuerpo anatómico desligado de su sombra ni esta sombra era percibía desvinculada de su cuerpo; tampoco hubo cuerpo reproducido materialmente fuera de/sí, en forma de gnomón material y exterior.

Todo era uno y no había cuerpo desligado de la sombra ni sombra desligada de su cuerpo. El cuerpo y su sombra era uno y la percepción se hallaba indisolublemente unida con lo percibido, de modo tal que la duplicidad que hoy percibimos, solo era potencial y se hallaba contenida como  división posible y latente, pero no realizada.

Esta potencialidad del desarrollo es lo que se observa en el arte primitivo, el cual curiosamente desde sus mismos orígenes contenía a los aspectos opuestos como virtualidades posibles y apenas inicialmente divididas recién en las postrimerías del paleolítico superior y los albores del neolítico, -todas y cada una de las diversas tendencias estilísticas que mucho mas tarde se verían concretadas en las distintas escuelas y vanguardias, quedaron expuestas como esbozos en esa unidad mágica del paleoítico.

<<Pero lo más notable del naturalismo prehistórico no es que sea más antiguo que el estilo geométrico, que da la impresión de ser más primitivo, sino que muestre ya todos los estadios de evolución típicos de la historia del arte moderno. El naturalismo prehistórico no es en absoluto el fenómeno instintivo, incapaz de evolución y ahistórico, que los investigadores obsesionados por el arte formal y rigurosamente geométrico quieren presentar. El naturalismo prehistórico es un arte que avanza desde una fidelidad lineal a la naturaleza —fidelidad en la que las formas individuales están todavía modeladas un poco rígida y laboriosamente— hasta una técnica más ágil y sugestiva, casi impresionista, y que sabe dar una forma cada vez más pictórica, instantánea y aparentemente espontánea a la impresión óptica que pretende presentar. La corrección y la exactitud del dibujo alcanzan un nivel de virtuosismo tal que llegan a dominar actitudes y aspectos cada vez más difíciles, movimientos y gestos cada vez más ligeros, escorzos e intersecciones cada vez más osados.>> (01)

Harnold Hauser

 

De esta manera, la percepción de las sombra propia, ha sido como hemos dicho “una con el cuerpo y la vida del sujeto”  y el todo conjugado en una sola y única ecuación proposicional a resolverse, no obstante y por la misma razón conjuntiva, contenía dichos términos proposicionales en ella contenida y fueron sus  componentes abstractos que luego se desdoblaron y desarrollaron.

Así es que la percepción como potencialidad que deviene y verdad más elemental y concreta, por un lado encuentra su expresión formal en la lógica simbólica, pero por otro también en la unidad de cuerpo y sombra propia.

Lo percibido por el humano primitivo puede figurarse como un compuesto virtual y contenedor en potencia, de los dos momentos opuestos y unidos y simultáneamente en un único punto virtual que configura la esfera del Ser sensible como inicio y apoyo de la razón y el concepto.

Luego, cuando por causas ligadas al desarrollo material se divide la sociedad y consecuentemente se altera y rompe el concreto percibido y cada componente virtual contenido,  se separa y abstrae.

Podemos decir entonces que el arte paleolítico en su conjunto, pareciera reflejar la unidad de concepción y funcionalidad que aquellos humanos experimentaron en la práctica, frente a los objetos y en la representación. Todo era uno y lo mismo, aunque potencialmente diferenciados y necesariamente concomitantes.

La sombra producida por el propio cuerpo actuando inopinadamente como instrumento gnomónico (antropo gnomón), constituía una unidad indisoluble con el cuerpo productor. No había diferenciación ni desdoblamiento de lo uno que era y dentro de tal unidad, se podía ir de la representación a lo representado como de la sombra al cuerpo y del reflejo del cuerpo con vida (sombra) a la vida misma mediante la momificación del cuerpo; del objeto a su reflejo y viceversa, porque en el pensamiento mágico que caracterizó al paleolítico, todo fue uno y lo mismo –el cuerpo y su sombra eran uno –

<< La sombra y el cuerpo, aunque de naturalezas aparentemente diferentes, son fenómenos o cosas concomitantes, unidas entre sí de tal forma, que siempre donde está una de estas manifestaciones, está la otra, donde está el cuerpo está la sombra y … si retenemos al cuerpo, retenemos a la sombra, con lo cual si hacemos que el cuerpo no se descomponga, tendremos sombra eterna. Ahora bien, si la sombra es provocada por el Sol que nos ilumina y da vida, “la sombra es vida” y si eternizamos la sombra de un cuerpo, le damos a ese cuerpo vida eterna. -Este es el razonamiento que pudo prevalecer en aquellos primeros hombres>>- (02)

El gnomón material y exterior al cuerpo, diferenciado del cuerpo biológico  y desdoblando lo percibido, recién surge en las postrimerías del paleolítico superior, junto a las primeras y muy simples figuraciones del cuerpo humano.

Con el desdoblamiento de lo percibido y la agonía del pensamiento mágico se toma nota de la prueba más contundente de esta aseveración que habla a las claras del carácter sustitutivo (sustitutivo del cuerpo humano) que ostenta el gnomón material y exterior. En general  durante este primer período, la figura humana no se ve sino tardíamente cuando aparece a finales del paleolítico, ya que hasta ese momento escaseaba y/o estaba totalmente ausente en las pinturas rupestres dado que, el humano paleolítico solo pintaba lo que veía y quien pinta lo que ve, no se pinta a sí mismo porque no se ve de cuerpo entero hasta que frente a su vista, insalvablemente se plante un espejo como la razón, por ejemplo, o un objeto supletorio del cuerpo como fue el gnomón solar, que le permitió verse a/sí, fuera de/sí.  Es este verse a/sí fuera de/sí, que acontece concomitantemente con la aparición de los dólmenesmenhires y construcciones gnomónicas diversas lo que da lugar y facilita el verse a/sí y pintarse de cuerpo entero y rectamente, como un palo o menhir.

Mientras tanto, durante todo el paleolítico, la experimentación gnomónica que comenzó probablemente jugando con las sombras, solo conoció como  instrumento gnomónico al propio cuerpo humano comprometido experimentalmente con el Sol y en tanto ello ocurría y tal cual pasó con el arte pictórico, a partir del mirarse  desde/sí, el humano no pudo verse de cuerpo entero sino parcialmente y en tanto esas miradas parciales se conjugaron con lo percibido en otros, se decidió a transitar hacia al intento de reproducirse  totalmente de cuerpo entero y en una escala asequible. Así pudieron surgir quizás, las primeras miniaturizaciones del cuerpo humano hasta que finalmente, un palo aceptablemente igual a su altura, poste o menhir le permitió desdoblarse y verse a/sí en su escala y fuera de/sí, como objeto material y exteriormente re-producido; de ese modo, el humano comenzó a verse a/sí, fuera de/sí, en un cuerpo gnomónico e inorgánico.

De esta manera podemos decir que la figura humana reproducida materialmente, comienza con el verse a/sí, fuera de/sí de cuerpo entero y esto resultó de una larga (y casual quizás) experimentación pre-mágica y mágica, donde una lanza (George Sartón) palo o poste junto a la mirada puesta en el otro, pudo romper con la unidad perceptiva para dar lugar al desdoblamiento sujeto/cuerpo gnomónico y sombra,por un lado y cuerpo gnomónico/sombra por otro,

En rigor de verdad, esa experimentación que le permitió a nuestros antecesores verse a sí mismo como algo exterior, fue precedida de una muy larga y lenta evolución de aproximadamente 200.000 años, la más dilatada de todas las etapas vividas por nuestro linaje y en las que quien pintaba, no se veía a/sí mismo y todo lo experimentaba con su cuerpo -a todo le metía su cuerpo- porque el cuerpo era parte comprometida con la vida, de la misma manera que era parte comprometida con la caza y recolección.

El cuerpo entero u parte de él, era simultáneamente pincel e instrumento gnomónico, como también el arma principal de caza y recolección, -pincel y gnomón que gradualmente fue cediéndole paso a las armas y herramientas de mano  como así también al pincel y el gnomón exteriorizados. En tales condiciones, el cuerpo humano era el instrumento de caza, de arte y de magia en tanto que simultáneamente era también la sombra solar indisolublemente unida al cuerpo y que cual GPS operó en el migrar por el mundo.

Al no haber evidencias materiales directas que puedan demostrar el uso del cuerpo humano como instrumento gnomónico durante el paleolítico superior y con ello dar sustento a lo que denominamos “naturalismo gnomónico”, la prueba más contundente de esa etapa pre-neolítica de unidad y compromiso experimental asumido con el propio cuerpo, como dijimos, se halla en la ausencia de representaciones pictóricas y pretroglifica de las figuraciones humanas de cuerpo entero. Aunque no obstante, por aquellos tiempos también, se aprecia un arte de cuerpo entero pero miniaturizado y al alcance de su mano y totalidad visual.

venus

El cuerpo entero, comienza a ser representado en miniaturas con una datación cercana a los 20.000 años de antigüedad. La llamada venus de Willendorf  (Austria), hallada  a orillas del Danubio es una de ellas.

Esta estatuilla de rostro impreciso y figuración cuasi manierista, presenta un vientre abultado, enormes senos y  obesas piernas.

Al parecer la mujer gorda y completamente desnuda habría sido de consideración en la antigüedad, ya que también aparecen en las esculturas egipcias, griegas y babilónicas del período neolítico. Posiblemente era visto como signo de buena alimentación y potencialidad reproductiva.

 

Rubén CALVINO

 

 

REFERENCIA

 

(01)

 

Historia de la literatura y el arte

Arnold Hauser

 

(02)

EL HOMBRE -gnomón zoológico-

https://gnomnica.wordpress.com/2016/05/09/el-hombre-gnomon-zoologico/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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