ECCE GNOMÓN ANTROPO

Autor: Rubén CALVINO

 

EL ANTROPO GNOMÓN, SE HABRÍA ORIGINADO EN ÁFRICA ECUATORIAL, DENTRO DE LO QUE PODRÍA CONSIDERARSE UNA ÚNICA ESPECIE HUMANA MUY DIVERSIFICADA.  

Conforme surge de un nuevo estudio, la diversidad en el tamaño de los individuos habría comenzado en Kenia hace 1.700.000 años debido a las particulares condiciones existentes en el lugar.   Se trata de las conclusiones a las que llegaron algunos Investigadores de las universidades de Cambridge y Tubinga (Alemania) que estiman probable que el aumento de estatura del ser humano se produjo debido a condiciones particulares existentes en la región ecuatorial ubicada aproximadamente a los 3,94547 º de Latitud y 36,2074º de Longitud, a decenas de miles de años después de que el Homo erectus saliera de África.

De ser cierta esta apreciación, el camino seguido por el ser humano hacia la consumación total como un perfecto gnomon animal vertical y ambulante se habría originado prácticamente sobre la línea ecuatorial debido a las particularidades del lugar. En consecuencia, el camino hacia el acabado espigamiento y gracilidad del cuerpo humano convertido en gnomon, se habría originado en plena zona ecuatorial entre las particulares salidas, puestas, equinoccios de recorridos aparentes curiosamente rectos, solsticios y pasos cenitales simétricos del lugar. Este alargamiento del cuerpo humano se habría originado entonces en zonas ecuatoriales y a medida que nos alejamos de esta línea imaginaria para introducimos en las cuevas del sur de África, se verificaría que la altura humana se reduce notoriamente. Así es que entre nuestros ancestros africanos desde tiempos remotos, ya había diferencias de alturas mucho antes de lo que se pensaba.

El nuevo estudio, fue publicado en la revista Journal of Human Evolution, y concretamente sugiere que el principal aumento en el tamaño del cuerpo se produjo en la región Koobi Fora de Kenia, decenas de miles de años después de que el Homo erectus saliera de África, con lo cual, según Manuel Will, coautor del estudio y miembro del Departamento de Prehistoria Temprana y Ecología Cuaternaria en Tubinga, quedaría demostrado que el hecho de contar con cuerpos más grandes y piernas más largas, no habría sido el principal factor impulsor de las primeras excursiones de nuestro género hacia el continente  Euroasiático, ya que el Homo erectus, con piernas no tan largas, lo hizo antes, pero cabe agregar que esa nobel  variante que salió más tarde, contaba con un cerebro de mayor encefalización.        «Lo que estamos viendo es tal vez el comienzo de una característica única de nuestra especie, los orígenes de la diversidad», dice Jay Stock, otro coautor del estudio e investigador del Departamento de Arqueología y Antropología en Cambridge. «Es posible interpretar nuestros resultados como la demostración de que existían ya sea múltiples especies de los primeros humanos, tales como el Homo habilis, el Homo ergaster y el Homo rudolfensis, o solo una única especie muy diversa».   El estudio es el primero en 20 años que tiene en cuenta el tamaño del cuerpo de los seres humanos que compartieron la tierra con los mamuts y los tigres dientes de sable entre 2,5 y 1,5 millones de años atrás.

También es la primera vez que muchos fósiles fragmentarios, algunos tan pequeños como huesos de pies y tobillos de no más de 5 cm de largo, se han utilizado para hacer las estimaciones del tamaño corporal.   Comparando las mediciones de los fósiles de yacimientos en Kenia, Tanzania, África del Sur y Georgia, los investigadores encontraron que había una variación regional significativa en el tamaño de los primeros seres humanos durante el Pleistoceno. Algunos grupos, como los que vivían en cuevas sudafricanas, promediaron menos de metro y medio de altura; mientras que otros, de la región de Koobi Fora de Kenia alcanzaban el 1,80, por lo que a medida que nos acercamos al ecuador se acrecienta la altura y viceversa. En consecuencia podemos decir que ahora sabemos que el tamaño corporal consistentemente mayor, evolucionó en África del Este después de 1,7 millones de años, en la región de Koobi Fora de Kenia, a poco menos de 4º de Latitud, según lo que se estima como «el mayor estudio comparativo realizado hasta el momento».

¿El origen del sapiens gnomónico, en el norte de Kenia?

Los investigadores desarrollaron nuevas ecuaciones que les permitieron calcular la talla y la masa corporal de individuos utilizando huesos mucho más pequeños, algunos tan pequeños como los dedos del pie. Al comparar estos huesos con las medidas tomadas de más de 800 esqueletos de cazadores-recolectores modernos de todo el mundo y aplicando sus ecuaciones, fueron capaces de estimar el tamaño del cuerpo de muchos nuevos fósiles que nunca antes habían sido estudiados de esta manera.       «Al examinar estos fósiles podemos obtener una mejor idea de cuándo y dónde surgió la diversidad en el tamaño del cuerpo humano. Antes de hace 1.700.000 años, nuestros antepasados tenían raramente más de metro y medio de alto o una masa corporal particularmente pesada», dice Stock. «Cuando los tamaños se hicieron más pesados, surgieron las personas más altas. Esto ocurrió principalmente en un lugar particular, en una región llamada Koobi Fora, en el norte de Kenia hace unos 1.700.000 años. Esto significa que podemos empezar a pensar que las condiciones regionales llevaron a la aparición de esta diversidad, en lugar de ver el tamaño del cuerpo como una característica fija y fundamental de una especie», concluye Stock.

Cabe preguntarse entonces:   Si conforme lo afirma el estudio, la diversidad en el tamaño de los individuos comenzó en Kenia hace 1.700.000 años debido a condiciones particulares del lugar y siendo que estas condiciones particulares son las de un sitio marcadamente ecuatorial, donde la relación del hombre con el Sol fuertemente determina todas sus conductas, legítimamente podemos sospechar que una de las causas del cambio operado en Koobi Fora, hace unos 1.700.000 años atrás, pudo ser una consecuencia directa de la imponente presencia del sol y la inevitable interacción experimental a que se vio sometido el hombre. Sol, Hombre y su sombra. (triángulo gnomónico) De esta manera, la mayor altura inicial del cuerpo y la posterior consumación en una figura grácil y espigada, pudo tener que ver con el sol, la sombra y consecuentemente con la progresiva experimentación gnomónica consciente, aquella que finalmente pudo hacer del gnomón animal, un Homo sapiens gnomónico.

Resumiendo entonces, conforme surge del estudio, es posible que las particulares condiciones del lugar Koobi Fora, hace unos 1.700.000 años atrás, hayan dado lugar a la aparición del antropo gnomo y que luego, mediante la experimentación y la toma de conciencia de que el cuerpo alto, recto y vertical era de hecho un gnomon solar productor de sombras a voluntad, el hombre pudo hacerse sabedor de su condición de gnomon solar y seguido a ello se habría consumado como Homo sapiens gnomónico.

Recordemos que Koobi Fora es un yacimiento arqueológico situado en Kenia, junto al lago Turkana y que los niveles estatigráficos se dividen en dos apartados.  El primero lo forman los sedimentos más antiguos, datados en unos 1,9 – 1,8 millones de años y contienen artefactos de fabricación humana del tipo Olduvaiense. El segundo apartado posee una cronología de unos 1,6 – 1,4 millones de años y en él se hallaron artefactos de la industria Karari. En Koobi Fora también se han hallado numerosos restos fósiles humanos, entre los que destaca el primer Homo habilis.

http://www.abc.es/ciencia/20150329/abci-entre-primeros-humanos-tamb…

El surgimiento de todos estos datos proveniente de los recientes estudios, son los que me impulsan a decir ECCE GNOMÓN ANTROPO, como una enfática manera de reafirmar científicamente el gnomón zoológico que dió origen al sapiens gnomónico.

Rubén CALVINO

HE AQUÍ EL ANTROPO GNOMÓN

Paco Aceitero, complementando esta mirada nos dice que:

Entonces, el sapiens gnomónico no tardaría tanto en proyectar su valor gnomónico a objetos, esto es, piedras, estacas o palos y más tarde cordeles con fines de mensurar alturas, distancias, espacios (3D) y el tiempo (calendario). De tal manera, que al menos un grupo de sapiens quedaría en África a finales del Pleistoceno (12.000 – 10.000 adC.) en el vergel del Sahara, tierra de promisión antes de transformarse en desierto, mientras en latitudes al norte, en Europa, remitian, por fin, las glaciaciones. El sapiens gnomónico se hizo pastor en el área del Sahara como ya muestran algunas pinturas rupestres en el Tassili y Fezzan.

1

Pero además, culminó posiblemente su proyección gnomónica corporal erecta al cayado o bastón de mando (autoridad) para prolongar (aumentar) su figura corporal y dirigir los rebaños, como apoyo del andar y para defensa personal, entre otros usos.

2

Para más tarde, completar su proyección con las piedras para señalar y marcar ortos estelares con fines calendáricos, lindes y marcas territoriales y levantar pequeños monumentos megalíticos que perpetuaran sus creencias, rituales y conjuros.

3

Las civilizaciones de pastores son las que originaron las distintas culturas megalíticas. El sapiens gnomónico y megalítico surgió posiblemente en el Sahara…

Paco ACEITERO

Más información: http://www.historiayarqueologia.com/profiles/blogs/ecce-gnom-n-antropo?xg_source=facebook
Publicado por Historia y Arqueología® en www.historiayarqueologia.com

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