Pitágoras y la conmensurabilidad

Autor: Rubén CALVINO

 

 

 

Un poco de historia

0Todo comienza con el triángulo de lados (3,4,5), el cual, aunque conocido por el ser humano desde tiempos remotos y según entendemos desde este lugar, como resultado de la experimentación gnomónica, es recién en Egípto, sin embargo, donde tardíamente quizás, aparece asociado  a la Diosa Isis, su esposo Osiris e hijo Horus, representando a una tríade de fuerte protagonismo materno que al parecer, habría motivado suficientemente como para que algunos investigadores comenzaran  a llamarlo  !triángulo isíaco!.

Se sabe  que los antiguos manejaban una geometría sagrada y secreta proveniente de Babilonia, que se basaba en el conocimiento de ciertos tipos de triángulos rectángulos derivados del básico de lados (3,4,5), la cual ejerció gran influencia tanto en el Antiguo Egipto como en la Antigua Grecia.

Pudo ser que el nombre isíaco fuera consecuencia del fuerte rol materno que sugiere  el mito egípcio, aunque también hay quienes para referirse a esta tríada lo hacen apuntalando el rol paterno de Osiris y lo llaman  triáde osírica. Pero sea cual fuere el nombre,  lo que parece quedar claro es que  la inevitable asociación en aquellos tiempos del conjunto familiar primigenio del padre, la madre y el hijo mítico, con un triángulo sagrado, pudo dar lugar a que el propio triángulo de lados (3,4,5), como triángulo rectángulo mas esencial y conocido, se lo conociera con el nombre propio de la familia mítica. Es decir que, la familia mítica vióse como un triángulo y simultáneamente también, al triángulo se lo vió como la representación de tal familia mítica.

Se le asigna a Plutarco de Queronea (46 o 50 /120), el haber relatado esta posibilidad acerca del llamado ‘‘triángulo más perfecto’’, compuesto por  Osiris (3), Isis (4) y Horus (5), quienes  encarnaban respectivamente la Inteligencia como principio creador masculino, la Materia como hembra a fecundar y el Cosmos como el resultado engendrado.

Entre las propiedades propias del triángulo isíaco que destaca Plutarco, resulta siempre curioso e interesante señalar que,  el área del triángulo de lados (3,4,5) es 6, pues siendo la superficie del triángulo igual a base por altura sobre dos, es base 3, por altura 4 igual a 12, lo que sobre dos, nos da 6  como bien dice Plutarco; y luego dice que 6 es el primer número perfecto porque es el primero de los números naturales  en resultar igual a la suma de sus divisores propios positivos, los cuales son 1, 2 y 3; y 6 = 1 + 2 + 3. Los siguientes números perfectos son 28, 496 y 8128.

Luego Plutarco dice que el cubo del área del triángulo de lados (3,4,5), es decir seis multiplicado tres veces, es 216, lo que además resulta igual a la suma de los cubos de sus lados.

Veamos:nada

3x3x3= 27, sumado a 4x4x4= 64, mas 5x5x5= 125, lo que efectivamente suma 216 como afirma Plutarco.
pitágorasPitágoras
Platón (427/347) quien aunque fuera discípulo de Sócrates (470/399), deja  notoria evidencia  en su obra de haber recibido una fuerte influencia de la filosofía de Pitágoras (569/475) que para el caso del triángulo que nos ocupa, se aprecia cuando Platón, refiríendose al valor de la hipotenusa 5, el cual surge como el resultado de la raíz cuadrada de la suma de los cuadrados de los catetos, lo hace llamándolo “nupcial” (La República, libro VIII) ya que lo entiende como lo concebían los pitagóricos, cual resultado de la relación macho/hembra de los números 3/4 y esto da lugar a que también al triángulo isíaco algunos lo llamen triángulo de Platón.
Es que los pitagóricos calificaban a los números pares como femeninos y a los impares como masculinos y curiosamente es Isis el número par 4, y 3 Osiris, pues también el número 5, reservado para Horus, era el símbolo del matrimonio, de la unión de los dos primeros números de distinto sexo y que como dijimos, Platón llama nupcial en La República.
Con mas detalle, la unidad no era considerada un número, sino el símbolo de la divinidad antes de la creación por la dualidad diferenciadora entre la negación-afirmación, luz-oscuridad, femenino-masculino, etc., incluso el mismo Aristóteles de Estagira (384/322) tiene esta mirada, de manera que el primer número no era la unidad sino que era el 2, considerado femenino, y el 3 como el primer número masculino.
 nada
Para lograr una mayor rigurosidad argumental que nos permiten asociar el triángulo de lados (3,4,5) con el mito egipcio y la idea del saber general, veamos que dice Plutarco de Queronea (46 o 50 /120) , en la parte LVI su obra “De ISIS y OSIRIS”.
 nada
<<La naturaleza divina y más perfecta, por tanto, se compone de tres principios:lo inteligible,la materia y la combinación de ambos, que los griegos llaman cosmos organizado.La nomenclatura utilizada por Platón es IDEA, modelo o PADRE para referirse al principio inteligible; al principio de la materia lo denomina MADRE, nodriza o base de la generación; y al vástago de ambos, al producto de su unión, le da el nombre de DESCENDIENTE o ENGENDRADO.
Parece plausible pensar que, para los egipcios el triángulo rectángulo estuviera considerado como el más perfecto de los triángulos, comparándolo con la figura del universo.
Según parece también, Platón lo utilizó en su República para dar imagen a su idea de matrimonio.
Se aprecia en dicho triángulo una vertical de tres unidades, una base de cuatro y una hipotenusa de cinco; el cuadrado de esta hipotenusa tiene el mismo poder que la suma de sus dos lados.

 

isíaco platónico

 

Parece necesario por tanto, figurar el ángulo rectángulo como macho, la base como hembra y la hipotenusa como el producto de uno y otro.Análogamente, consideraremos a Osiris como principio, a Isis como la substancia receptiva y a Horus como el resultado de la unión del primero y el segundo. Podemos apreciar asimismo que el tres es el primer número impar, perfecto por tanto, cuatro el cuadrado del primer número par, y cinco, la suma de dos y tres, tiene parte de su padre y parte de su madre.La palabra pente (cinco) proviene de la palabra panta (todo) y para decir contar, se emplea la expresión compuesta contar por cinco.
El cuadrado de cinco, a su vez, da un número igual al número de letras del alfabeto egipcio, e igual, asimismo, al número de años que vivió Apis.El pueblo egipcio da el nombre de Min a Horus, que significa visto, porque el mundo es visible y sensible.A Isis le dan a menudo el nombre de Mouth, Athiri o Mehver.La primera significa madre, la segunda habitáculo terrestre de Horus, que es a lo que se refiere Platón cuando le da el nombre de lugar o receptáculo de la generación, la tercera se compone de lleno y causa de bien, por lo que la materia del mundo es llena y relacionada con la causa del bien, el orden y la pureza>>

Finalmente para coronar este argumento en cuanto a la asociación del triángulo en general con el saber filosófico, digamos también que hasta Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770/1831) en su ” Ciencia de la Lógica”, retoma el concepto de triangulación con la expresión de tríada dialéctica y lo utiliza para hacer referencia a la concepción de la realidad como un proceso de desarrollo que se produce en tres momentos, y movido por el principio de la contradicción.

hegel b y n

Hegel

 

 

Triada “isíaca”de Osorkon.

En el Museo del Louvre, París, se encuentra una pieza con tres figuras que representan a los dioses de la mitología egipcia:
Osiris, el dios de la resurrección, Isis, la diosa de la maternidad y del nacimiento, y finalmente Horus “el elevado”, el dios celeste; es decir los tres componentes de la llamada tríada isíaca.
La joya tiene grabado el nombre de Usermaatra Setepenamón Osorkon, u Osorkon II, faraón de la dinastía XXII de Egipto que reinó de 874 a 850 a. C, según Grimal, Arnold y Shaw, durante el Tercer periodo intermedio de Egipto.
Osiris era el jefe de la tríada, formada por Osiris, su mujer Isis y el hijo de ambos, Horus.
El mito de Osiris introduce las nuevas ideas del bien y del mal y es el relato más elaborado e influyente de la antigua mitología egipcia, que trata sobre el asesinato del dios Osiris, un primitivo rey de Egipto, y sus consecuencias.
Quien asesinó a Osiris fue su propio hermano Seth, el cual le usurpó el trono.
La esposa de Osiris, Isis, recuperó y restauró el cuerpo de su esposo y concibió póstumamente un hijo con él.

Isis era Ast, es decir el “trono”, tal el significado de esta palabra, y ese trono estaba representado por el jeroglífico que portaba Isis sobre su cabeza representando al arco solar diurno..

Isis fue denominada “Gran maga”, “Gran diosa madre”, “Reina de los dioses”, “Fuerza fecundadora de la naturaleza”, “Diosa de la maternidad y del nacimiento”.que no por casualidad supo ostentar ese particular tocado con el disco solar, por ser hija de Ra, el dios Solar y de ella el mito tomó su nombre.
Es decir que, la tríada mitológica isíaca, configura los tres lados del mundo egipcio y como el único conjunto de triángulo calculable de entonces, pudo haber sido el que surgía a partir de los lados (3,4,5) y a este tiángulo fundante se lo llamó como al mito; triángulo isíaco.

 

La soga de doce nudos, Pìtágoras y los algorítmos

Si en lugar de hallar un segmento máximo común a dos segmentos, tal como lo hizo Euclides (325/265), intentamos dar con el área máxima y común que sea capaz de dividir en términos enteros a dos superficies, nos introducimos directamente en la resolución que  Pitágoras le dió a la generación de ternas hoy llamadas pitagóricas.

La historia de la ciencia nos dice que  Pitágoras (580/500)  desarrolló un método para la construcción de triángulos rectángulos de lados enteros que geométricamente, parte de construir un cuadrado perfecto para cada uno de los lados y verifica que la suma de los cuadrados de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa.

isíaco

Para lograrlo, pudo haberse basado en el  el triángulo isíaco que naturalmente configura una persona de pié a la que se la considera de una altura de cuatro unidades y luego, aplicando el método algorítmico vemos que solo hay que restar una unidad cuadrada de lo que se resuelva como máximo cuadrado común a las tres áreas formadas por los lados, por un lado, y sumar por otro, una unidad cuadrada a la mismo valor de la máxima superficie cuadrada común. Seguido a ello, ambos valores tomados linealmente serán respectivamente el cateto menor y la hipotenusa.

Es decir que en primer lugar se trata de hallar una superficie capaz de dividir congruentemente a las superficies cuadradas del triángulo rectángulo para luego a ella restarle y sumar seguidamente una unidad cuadrada.

 

3 ALTURAS

A tal efecto, se toma una soga o cuerda de tres veces la altura de la persona y sin que cambie su longitud total se le practican doce marcas regulares o nudos, tendremos que cuatro de las marcas coincidirá con la medida de la altura de la persona experimentadora, tres con el cateto menor, a la manera de una sombra en el piso y cinco serán los nudos de la hipotenusa del triángulo formado naturalmente por la persona de pié..

Si luego tomamos el cuadrado de la mitad de la altura de la persona, tendremos cuatro unidades cuadradas que mas una unidad cuadrada dará el valor de 5. Luego a esa misma superficie le restamos una unidad cuadrada y nos dará 4. 5 y 4 serán respectivamente los valores del cateto menor y la hipotenusa del triángulo rectángulo.

El método no tiene en cuenta ninguna medida absoluta de la altura sino que siempre la altura humana es de 4 implícitos nudos y/o marcas de la soga o cuerda, de modo que no interesa la medida absoluta de la altura humana,

De esta manera para cualquier altura solo hay que tomar tres veces su longitud y operar mediante los doce nudos o marcas y hallar la superficie común sobre la que sumaremos y restaremos una unidad cuadrada de nudo y/o marca.

Este método, Pitágoras lo pudo haber tomado de alguna práctica egipcia vinculada al uso práctico de la soga de doce entre-nudos para dividir superficies, y a tal efecto habría partido de la figura humana con una altura de cuatro nudos medidos con su propia soga.

Si a cualquier altura humana se la iguala a los cuatro espacios entre-nudos de su propia soga formando un rectángulo holgadamente periférico, como si fuera la abertura de una puerta de cuatro nudos de altura por dos nudos de ancho, y luego a dicha abertura de puerta se la divide en dos partes iguales que llamamos K, nos quedan dos cuadrados de superficies iguales de 2 por 2 entre-nudos propios y donde cada uno de ellos  es la mayor superficie común capaz de dividir a las tres áreas del triángulo sin dejar resto.

Si ahora a una de las medias cuadradas le sumamos una unidad de un entrenudo cuadrado y a la otra media cuadrada le quitamos un entrenudo cuadrado, en términos lineales obtendremos la altura humana “h” expresada en relación al valor de “K”.

De modo que siguiendo esta práctica, podemos expresar el resto de los lados del triángulo rectángulo en los mismos términos de “K”.

Definidos cada uno de los lados del triángulo en los términos de “K, obtenemos una expresión donde K es una variable independiente a la que se puede asignar un conjunto de valores para los que tendremos otro conjunto de ternas pitagóricas.

Si bien el conocimiento del triángulo rectángulo habría surgido en los albores de la civilización como consecuencia del descubrimiento del triángulo gnomónico, en el que la hipotenusa r es el rayo solar, el gnomón h su lado vertical y la sombra proyectada s su lado horizontal, habría sido Pitágoras quien reflexionando sobre el método empírico que utilizaban en Egipto, percibió la posibilidad de generalizarlo y de ese modo obtener infinitas soluciones mediante algún algoritmo como el descripto.

Pitágoras, en su paso por Egipto, pudo sentir la curiosidad (Aristóteles) de saber si el total de tríadas observadas estaba limitado a un número determinado y/o ese número era infinito y a tal efecto, luego de verificar que las tríadas de triángulos egipcios eran el resultado de la obtención de la media cuadrada entre mitades de la altura humana, se pudo haber planteado el tema de manera geométrica y decir por ejemplo, que:

“si dividimos la altura humana en dos partes y con cada mitad de la altura humana determinamos sendos cuadrados de lados h/2=k entero y positivo, veremos que en tanto a uno de ellos le sumamos la unidad y al otro se la restamos, obtendremos una igualdad de enteros dentro de la cual, podemos modificar el valor de la altura a voluntad sin que se altere este tipo de igualdad.

 

Ejemplo de algunos triángulos para distintos valores de K.

 

K= 2 —-(3,4,5)

K= 3 —-(6,8,10)

K= 4 —-(8,15,17)

K= 5 —-(10,24,26)

 

 

 

Rubén CALVINO

REFERENCIAS

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Tri%C3%A1ngulo_sagrado_egipcio

 

http://www.libroesoterico.com/biblioteca/ESPECIALES2/De-ISIS-y-OSIRIS-Plutarco.pdf

 

Ver LVI

 

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Euclídes y la conmensurabilidad

 

 

El algoritmo de Euclides

Autor: Rubén CALVINO

0Euclides, (325 /265), matemático y geómetra griego al cual se lo considera “El Padre de la Geometría”, nos ha dejado entre tantos otros conocimientos, el llamado “algorítmo de Euclides”, como un eficaz método geométrico para hallar el máximo común divisor.
En la concepción griega de la matemática, los números se entendían como magnitudes geométricas y en ella, un tema recurrente era la conmensurabilidad de dos segmentos; de manera que dos segmentos o números, como AB y CD son conmensurables cuando existe un tercer segmento PQ, que por su tamaño cabe exactamente un número entero de veces en los primeros dos, es decir, PQ «mide» <<mensura>> a los segmentos AB y CD y poseen un segmento que por su tamaño, resulta común a ambos.
Si bien las ternas o tripletes pitagóricos ya eran conocidos con mucha anterioridad por los babilónicos, se debe no obstante a los griegos el descubrimiento de los números “a-lógicos” o “inexpresables” y que como tal,  paradojalmente se cuestiona José Babini (1897/1984), hoy llamamos “irracionales”.dentro de una ciencia absolutamente racional como la matemática.
Esta búsqueda evidencia que no cualquier par de segmentos resultan ser conmensurables entre sí, y de ello  tempranamente han dado cuenta los pitagóricos cuando establecieron que el lado y la diagonal de un cuadrado no son conmensurables entre sí, pero en el caso de dos segmentos que no sean primos, se puede encontrar la conmensurabilidad hallando  la mayor medida común posible entre ellos.
Recordemos que en matemática, se dice que un número es primo en tanto sea un número natural mayor que 1 al cual únicamente se lo puede dividir por dos divisores distintos: él mismo y el 1.
Los números primos se contraponen así a los compuestos, que son aquellos que tienen algún divisor natural aparte de sí mismos y del 1.
Euclides, en la proposición VI I.2 de sus “Elementos” expone un método geométrico que permite hallar esta mayor medida común posible entre segmentos /números no primos, mediante un algorítmo o onjunto ordenado de operaciones que sistemáticamente, permiten hacer un cálculo y de ese modo hallar la solución de un tipo de problemas.
Para ello se da un estado inicial y una entrada, sigue luego unos pasos sucesivos que pueden ser esquematizados como diagramas de flujo, y se llega a un estado final como solución.
Los algoritmos son el objeto de estudio de la algoritmia
El algoritmo de Euclides es un método antiguo y eficaz  que siguiendo una serie de pasos sucesivos, parte de un estado inicial que permite calcular el valor máximo y común que pueda ser capaz de dividir a dos segmentos/números no primos.

Cabe detenerse un poco y recordar como curiosidad, lo fecundo que resulta el aplicar la metodología de una a otra ciencia, ya que fue Renato Descartes, quien aplicando el álgebra a los segmentos de la geometría dio lugar al desarrollo de la geometría analítica, y con mayor proximidad, George Boole, interpretando matemáticamente la Lógica clásica, impulsó el desarrollo de la lógica simbólica.   

 

En lenguaje moderno, el algoritmo se describe como sigue:

Dados dos segmentos AB y CD (con AB>CD), restamos CD de AB tantas veces como sea posible. Si no hay residuo, entonces CD es la máxima medida común.

Si se obtiene un residuo EA, éste es menor que CD y podemos repetir el proceso: restamos EA tantas veces como sea posible de CD.

Si al final no queda un residuo, EA es la medida común. En caso contrario obtenemos un nuevo residuo FC menor a EA.

El proceso se repite tantas veces, hasta que en algún momento no se obtienga residuo alguno.

Entonces el último residuo obtenido es la mayor medida común.

 

Observación:

El hecho de que los segmentos sean conmesurables, es clave para asegurar que el proceso termina tarde o temprano

 

 

Método algorítmico de Euclides

Dos segmentos o números AB y CD son conmensurables cuando existe un tercer segmento PQ, el cual cabe exactamente un número entero de veces en los primeros dos, es decir que PQ «mide» o <<mensura>> a los segmentos AB y CD y de ese modo la conmensurabilidad como  característica se verifica pues la relación de los dos números reales, AB y BC, resulta ser un número racional.
Si la razón de a/b es irracional, entonces se dice que es inconmensurable.

 

 

 

Posibilidades metodológicas

 

Primera posibilidad

Dados dos segmentos AB y CD de tal manera que AB sea más largo que CD, restamos CD de AB tantas veces como sea posible.

Si no hay residuo, entonces CD es la máxima medida común.

 

Segunda posibilidad

Si se obtiene un residuo EA, éste es menor que CD y podemos repetir el proceso: restamos EA tantas veces como sea posible de CD.

Si al final no queda un residuo, EA es la medida común.

 

Tercera posibilidad

En caso de que haya residuo FC menor a EA.

El proceso se repite hasta que en algún momento no se obtienga residuo alguno. Entonces el último residuo obtenido es la mayor medida común.

El hecho de que los segmentos sean conmesurables, es clave para asegurar que el proceso termina tarde o temprano

 

Representación gráfica del algorítmo

 

algoritmo

 

Rubén CALVINO

 

 

Del matemático suizo Ludwig Schläfli, la proyección estereográfica y la gnomónica

Autor: Rubén CALVINO

 

 

Marco histórico

Ludwig Schläfli  (1814 0 1820/1895), fue un geómetra y estudioso suizo que junto a Bernard Riemann (1826/1866), está considerado como  uno de los arquitectos fundamentales de la geometría multidimensional..

Desde 1850 hasta 1852 Ludwig Schläfli  trabajó intensamente en el estudio de la geometría lineal del espacio n-dimensional, y aunque  reiteradamente intentó publicar sus conclusiones, no pudo hacerlo y como a tantos otros investigadores de las ciencias, sus propósitos no se vieron coronados en vida pues no despertaron el suficiente interés entre quienes por entonces, entendían sobre el tema, de modo que estos estudios y sus expectativas de reconocimiento se vieron repetidamente frustrados.

Algunas veces pudo deberse a la extensión y complejidad temática y otras, simplemente al olvido, pero lo cierto es que después de un largo período de desinterés, se le pidió a Schläfli que escriba una versión reducida de su obra a lo que se negó terminantemente por considerar que era una manera de mutilar su mirada.

Es por ello que su obra entra muy tarde al escenario de la ciencia y en momentos en que  Bernard Riemann, del cual no se sabe si conocía o no los trabajos tempranos de Ludwig Schläfli, acaparaba la atención sobre estos temas.

Es que muy tardíamente y luego de su fallecimiento, en 1904 los contenidos del libro de Ludwig Schläfli recién se publicaron por primera vez en una revista de matemática holandesa, la Nieuw Archief voor de Wiskunde ; en tanto que por otro lado, Bernard Riemann  en el año 1854, esto es dos años después de que Ludwig Schläfli hubiera terminado con su estudio, se dice que comenzó a hablar y trabajar en torno al  concepto de variedad de  n-dimensional.

De esta manera es como comenzó a abrirse camino el concepto de espacios de mayores dimensiones, aunque los trabajos geométricos tempranos de este gran matemático suizo, no merecieron la debida atención hasta que la hija de George Boole, el creador de la lógica simbólica, Alicia Boole se interesara por ellos y  así redescubre su libro.

Al parecer, todavía quedan numerosos problemas que resolver en el área de investigación abierta por Ludwig Schläfli.

 

 

 

Identidad gnomónica

Cuando en la ciencia gnomónica se trata de representar los movimientos aparentes del sol en la bidimensionalidad de un plano, resulta muy práctico aplicar el método de proyección estereográfica y confeccionar los diagramas solares especialmente aplicados a los requerimientos gnomónicos.

Este método, se basa en convertir la tridimensionalidad esférica y unitaria del espacio celeste, en un plano circular y horizontal de radio unitario, que en tanto describe el recorrido solar, también representa al plano visual del lugar estudiado teniendo al observador como centro y a su cabeza rotando los 360º esféricos.

eclipti

Para lograr este cometido, se toma al nadir (contra cenít) como foco y a él se refieren todas las proyecciones de manera tal, que dichas proyecciones, al atravesar el plano circular y unitario del lugar, generan puntos alineados en una serie armónica de arcos circulares que le otorgan al sitio una identidad gnomónica propia.

En el plano circular del diagrama solar, los equinoccios y solsticios aparecen simultáneamente representados y haciendo que el plano de la eclíptica corte a la esfera terrestre de radio unitario en distintos ángulos (buzamientos) mediante diferentes arcos circulares, como manera de facilitar su visualización en una sola mirada y percatarse así, del desplazamiento trópico del sol conforme a la latitud del lugar y época del año.

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Huelga decir que, dado la consideración unitaria del radio visual en que se funda el diagrama solar circular que proponemos, todos sus resultados se correlacionan con los de las funciones trigonométricas correspondientes.

Por eclíptica entendemos a la línea curva por donde transita el Sol alrededor de la Tierra, en lo que, visto desde la Tierra, llamamos movimiento aparente del sol.

Ludwig Schläfli históricamente se halla entonces entre los matemáticos que han trabajado y aplicado las proyecciones estereográficas, entre otras cuestiones, a la creación de un imaginario espacio de 4 dimensiones. También demostró teoremas de geometría relativos a la representación de un espacio tetradimensional donde particularmente la cuarta dimensión, era una pura abstracción que supo demostrar en su obra Theorie der vielfachen Kontinuität  –Teoría de la continuidad múltiple- publicada en 1852

Ludwig, con el objeto de procurar una demostración coherente y en lo posible tratar de construir objetos en cuatro dimensiones, supo usar diferentes artificios geométricos que incluyen la proyección de sombras que por otro lado, abren la posibilidad de conjeturar y asociar propiedades con la gnomónica.

También permiten  la realización de gráficos de los recorridos del sol y cálculos de sombras, aspectos específicos estos,  que interesan a la ciencia gnomónica y para los que la proyección estereográfica resulta de suma importancia; incluso a pesar de que en algunos casos, pueda resultar teóricamente defectuoso al momento de intentar superar el estadio conjetural en que se nos presenta y darle una acabada demostración matemática.

 

Rubén CALVINO

 

 

REFERENCIAS

 

Ludwig Schläfli

https://es.wikipedia.org/wiki/Ludwig_Schl%C3%A4fli

 

 

 

 

 

Jano, Dios romano

 Rubén CALVINO
0Jano es, uno de los dioses de la mitología romana que se ha caracterizado por tener dos caras, una mirando hacia un lado y la otra girada 180º.
Es que Jano era el dios de las puertas, de las entradas y salidas, de los comienzos y los finales, por eso en su honor le fue consagrado el mes con con el cual comienza el año, el primer mes del año que derivado del término latín “Ianuarius” pasó a ser “Janeiro y Janero” para finalmente terminar siendo “Enero”.
 jano
Es muy común que se diga que Jano no tiene equivalente en la mitología griega, pero esto no es del todo cierto, pues si bien es verdad que los griegos pudieron no haber consagrado de manera bifronte el conocimiento solsticial sobre el cual se habría concebido a Jano, los solsticios y equinoccios no solo eran conocidos por los griegos en general, sino que al parecer fueron materia también de todas las tradiciones anteriores, solo que, han sido los romanos quienes lo interpretaron en su instancia de opuestos del ciclo solar y de esa manera lo representaron como dos rostros antropomorfos, opuestos y alineados meridionalmente de Norte a Sur.
<<Jano, con mayor frecuencia, porta dos llaves; son las de las dos puertas solsticiales, Ia nua Caeli (puerta del cielo) y Ianua Inferni (puerta del infierno), correspondientes respectivamente al solsticio de invierno y al de verano, es decir, a los dos puntos extremos del curso del sol en el ciclo anual; pues Jano, en cuanto “Señor de los tiempos” es el Iánitor [o “portero”] que abre y cierra ese ciclo >>
René Guénon
En la tradición hindú, según René Guénon, es donde del modo mas claro se encuentran presentados los datos de las puertas solsticiales aunque con más rigor, debemos decir que este es un tema común a todas las tradiciones, incluso puede verificarselo especialmente en el pitagorismo griego con expresiones como “puerta de los hombres” y “puerta de los dioses”,
<<Al tratar la cuestión de las puertas solsticiales, nos hemos referido directamente sobre todo a la tradición hindú, porque en ésta se encuentran presentados del modo más neto los datos de esa cuestión; pero se trata de algo que, en realidad, es común a todas las tradiciones, y que puede establecerse también en la Antigüedad occidental. En el pitagorismo especialmente, ese simbolismo zodiacal parece haber tenido importancia no menos considerable; las expresiones de “puerta de los hombres” y “puerta de los dioses”, que hemos empleado, pertenecen, por lo demás, a la tradición griega; solo que las informaciones llegadas hasta nosotros son tan fragmentarias e incompletas que su interpretación puede dar lugar a multitud de confusiones, que no han dejado de cometer, según veremos, quienes las han considerado aisladamente y sin esclarecerlas por comparación con otras tradiciones>>
René Guénon
Entre las curiosidades de los objetos vinculados con el Sol, solsticios y equinoccios, vale citar que en IRLANDA, península de Dingle se encuentra una piedra o menhir con una inscripción en lenguaje ogham conocida como Eye of the Needle en ingles o Pinhole en irlandés, lo que en ambos casos significa “ojo de aguja o de alfiler” y que resulta por demás curiosa porque está perforada con un agujero circular en la parte superior a la manera de una aguja.
pinhole
La piedra se encuentra fuera de la iglesia del monasterio fundado en el siglo VII y mide 1,83 m de alto, posiblemente con una altura elegida en base a la propia de alguna persona destacada, las cuales seguramente usaban enaltecedores cubrecabezas; el ancho de 0,24 m es parte de una forma prismática de base cuadrangular, lo que básicamente podría entenderse como una representación material  y exterior de sí mismo de la figura humana, a los efectos fácticos de reemplazar al cuerpo propio en la experimentación gnomónica, práctica  esta, que desde tiempos del paleolítico inferior supo llevarse a cabo mediante la utilización del propio cuerpo como instrumento gnomónico y que inevitable dué lo que llevó a el hombre  a saber del lenguaje delas sombras y a diferenciarse cualitativamente de toda otra especie animal en general y muy particularmente de las variantes humanas.
Nunca se han encontrado evidencias gnomónicas entre los neandertales, tampoco en otras variantes humanas (por lo menos hasta ahora) y en todo caso si se hallara, solo podría sorprendernos alguna posibilidad entre los que, como el floresiensis u otro tipo de homo de áreas intertropicales.
En cuanto al orificio en la piedra Eye of the Needle, interpretamos que representa las dos puertas del Sol, orientadasen oposición de 180º  y a la manera que mas tarde lo haría  Jano con sus dos caras en línea meridional.
La piedra tiene inscripciones en lenguaje “Ogham”, una forma primitiva de escritura sobre piedra que se ha descrito como “la primera incursión de Irlanda en la literatura” y data del siglo IV al VIII de nuestra era y aunque se sospechó que los nombres registrados en la piedra referían a enterramientos de personalidades, nunca se las encuentra asociadas con enterramientos.
Al parecer las piedras habrían sido alzadas durante el Neolítico y la edad del Bronce, esto es cuando ya pare ese entonces los humanos habían experimentado suficientemente con el propio cuerpo y vieron la necesidad y posibilidad de reproducirse a/sí, fuera de/sí.
Esta piedra originariamente no contenía ninguna inscripción en Ogham, lo cual indicaría que fueron inscriptas con posterioridad a la motivación que justificaría su existencia, y prácticamente nada se dice respecto al orificio u “ojo de aguja” de esta particular piedra.
En el sitio se encuentra otra piedra que puede asociarse a un posterior y tardío reloj solar de gnomón horizontal  y cuadrante vertical,  pero lo particular de la piedra KILMALKESDAR OGHAM, radica en que mas que tratarse simplemente de un gnomón vertical, podría ser un temprano “pinhole o estenope”, ya que por el tamaño del orificio, ubicación y aparente alineamiento solar, podría tratarse de un gnomón neolítico que luego los cristianos usaron para trazar la meridiana solar del lugar.
Se dice que los los cristianos, durante los domingos de Pascua, simulaban estar enhebrando esta “aguja”, pasando nueve veces junto al gnomón de orificio -Evangelios (41)-
Ese “ojo de aguja”, posiblemente de tiempos neolíticos,  y encontrado quizás, por los cristianos que poblaron la zona, aparentemente nunca habría estado acompañado de una forma adecuada para ser utilizado como cuadrante gnomónico de un reloj solar, sino mas bien podría tratarse de algún tipo de “estenope o pinhole” meridional, que luego los cristianos lo habrían vuelto utilizar en el marco de sus creencias.
En este sentido hay que tener en cuenta que las pascuas cristianas son festividades próximas al equinoccio de Marzo y siendo que el sitio está ubicado a 52º de Latitud Norte, las sombras del mediodía, esto es el mínimun de sombra diaria, con un gnomón de 1,85m de altura y según nuestros cálculos, son mayores a los 2,3 m, lo cual habla de una sombra proyectada muy importante y que a los efectos de la confección de un calendario de fechas religiosas y horarios ceremoniales, pudo ser de consideración.
En este mismo sentido, ocurre algo parecido con la sombra de aproximadamente 7,0 m de largo durante los días del solsticio de invierno.
<<en el ciclo anual, los solsticios de invierno y verano son dos puntos que corresponden respectivamente al norte sur en orden espacial, así como equinoccios primavera otoño a oriente occidente>>
René Guénon
gnomones de luz y de sombra Iglesia cristiana y templo musulmán
En muchas edificios, tanto de la Cristiandad como del islamismo. existen meridianas solares de dimensiones verdaderamente espectaculares y heliómetros que además de su utilidad astronómica, siempre al momento de levantar una iglesia o templo, significó un reto para los ingenieros de entonces  en cuanto a la iluminación natural de los salones y del sitio por donde debía entrar la luz productoras de efectos tan deslumbrantes como difíciles de conseguir, es el caso de que un solo rayo de luz recorra toda la nave y permita el seguimiento del Sol durante el curso del año trópico.
<<con el cristianismo, esas fiestas solsticiales se identificaron con las de los dos San Juan, el de invierno y el de verano (de donde la expresión “Logia de San Juan”, conservada hasta en la masonería moderna); es éste un ejemplo de la adaptación de los símbolos precristianos, harto a menudo desconocida o mal interpretada por los modernos
René Guénon
Por supuesto que las meridianas solares y los relojes de sol son anteriores al cristianismo y muy posiblemente, las primeras trazas meridianas se hayan hecho en cuevas y refugios muy antiguos, por lo que es probable también que el orificio, llamado pinhole y o estenope en la parte superior de la piedra, sea preexistente a la ocupación cristiana y que los recién llegados, hayan observado que producía una imagen foto-hengiforme (de forma aproximadamente circular) de luz filtrada que seguramente les llamó la atención y los constructores del templo cristiano la supieron valorar para su cometido

stonehenge 2

Stonehenge británico

De este modo los cristianos pudieron utilizar esta sombra del pétreo gnomón y la imagen foto-hengiforme para fines horológicos en tanto que los neolíticos, pudieron utilizarla de manera semejante a como al parecer, lo habrían hecho en STONEHENGE.

 

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En Armenia también podemos encontrar un STONEHENGE llamado KARAHUNDJ, el cual tendría una antigüedad de unos 3500 años más antiguo que el STONEHENGE inglés.

En KARAHUNDJ hay cerca de 300 menhires extendidos de sur a norte, que forman un doble círculo elíptico que nosotros llamamos hengiformey alrededor del 84% de estos menhires, cuentan con un agujero circular en su parte superior, en algunos casos, agujeros de aguja tipo pinhole y o estenope magnificados, semejante a la piedra de NEWGRANGE y en otros, un tanto más profundos e inclinados que se muestran como posibles tubos telescópicos deobservación astronómica, a la manera de los TAPUS, hechos de cañas, entre los INKAS .

El círculo interior (henge) tiene 45 por 36 m con 40 megalitos que pudieron ser un templo de Ara (Sol) y simultáneamente también, un observatorio astronómico donde según parece, se formaban universalmente a los habitantes, desde el año 6.000 antes de nuestra era.
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La existencia de estos orificios en las piedras desde cerca de unos 3500 años antes del STONEHENGE británico, hace suponer que el simbolismo de las dos puertas solsticiales, verificado incluso en la tradición hindú, desde tiempos muy remotos, representa la división del ciclo anual en sus dos mitades, la ascendente y la descendente como así también las dos “puertas” solsticiales de invierno y verano y quizás también tenga que ver con relación con las jerarquizaciones sociales estratificadas que se verifican en estas antiguas tradiciones y que pudieron tener origen solar y gnomónico.
<<para la tradición hindú, que representa la continuación más directa de la tradición primordial y que además insiste muy especialmente en la división del ciclo anual en sus dos mitades, ascendente y descendente, las cuales se abren, respectivamente, en las dos “puertas” solsticiales de invierno y verano, punto de vista que puede llamarse propiamente fundamental a este respecto. Por otra parte, el norte, considerado como el punto más elevado (úttara) y correspondiente también al punto de partida de la tradición, conviene naturalmente a los brahmanes; los kshátriya se sitúan en el punto inmediato siguiente de la correspondencia cíclica, es decir, en el este, lado del sol levante; de la comparación de ambas posiciones, podría inferirse legítimamente que, mientras que el carácter del sacerdocio es “polar” el de la realeza es “solar”, lo cual se vería confirmado también por muchas otras consideraciones simbólicas; y quizá, incluso, ese carácter “solar” no dejede estar en relación con el hecho de que los Avatára de los tiempos “históricos” procedan de la casta de los kshátriya. Los vaiçya, ubicados en el tercer lugar, se sitúan en el sur, y con ellos termina la sucesión de las castas de los “nacidos dos veces”; no queda para los çûdra sino el oeste, que en todas partes se considera como el lado de la oscuridad>>
René Guénon
Del mismo modo que las puertas del sol se verifican en la tradición hindú e inferimos que pudo provenir de Armenia, también se verifica en Occidente, entre los pitagóricos y los latinos, donde está como hemos señalado, esencialmente vinculado con el simbolismo de Jano.
<<el simbolismo de las dos puertas solsticiales, en Occidente, existía entre los griegos y más particular pitagóricos; se lo encuentra igualmente latinos, donde está esencialmente vinculado con el Jano>>>>
René Guénon
La Cordillera de Geghama en ARMENIA, conoció cierto simbolismo astronómico que podría estar vinculado a los solsticios y equinoccios y si bien parece haber sido algo común a todos los pueblos antiguos incursos en el neolitico, no obstante, en este sitio, quizás se encuentren las muestras más antiguas ya que estos símbolos cósmicos serían muy anteriores a los de EGIPTO y CHINA porque datan de alrededor de 7000 Ac, de manera que el observatorio Metsamor es un lítico libro abierto de astronomía y geometría antiguas, ciencia esta última con una antigüedad de 7000 años.
<<Además, en virtud de cierto simbolismo astronómico que parece haber sido común a todos los pueblos antiguos, hay también vínculos muy estrechos entre los dos sentidos según los cuales las llaves de Jano eran, sea las de las dos puertas solsticiales, sea las de los “grandes” y los “pequeños misterios”>>
René Guénon
Los resultados de las excavaciones testimonian que aún en el período de bronce antiguo, (IV-III milenio A.C.) METSAMOR, fue un floreciente centro cultural donde se pudo encontrar lo que sería la primera fundidora de metales del mundo conservada en perfectas condiciones y en la que el hombre de esos tiempos y lugar, habría conocido, según  parece, los secretos de fundir y trabajar con metales como el cobre, el hierro y el alear metales para dar lugar al. bronce En el sitio hay un alto horno y calderas directamente empotradas en la roca.
Si bien es cierto que yendo hacia atrás en la prehistoria, encontramos que en estos sitios habría evidencias muy antiguas de prácticas gnomónicas que remiten incluso a que los hombres pretéritos debieron valerse de su propio cuerpo antes que utilizar al piedra como instrumento, pero mucho mas cerca nuestro, ya en tiempos históricos también, nos encontramos con los primeros estudios y referencias escritas sobre las imágenes hengiformes y los fenómenos estenopeicos, que dan cuenta de que habría sido serían el filósofo chino Mo Ti o Mo Tsede quien se dice que constató la formación de una imagen invertida en una pantalla iluminada a través de un orificio pequeño y al gran dialéctico  HERÁCLITO que en el fragmento número 3, dice: <<“El SOL, tiene la anchura del pié humano”.>>
Luego ARISTÓTELES se refiere a estos temas pero es recién Franciscus MAUROLYCUS (1494-1575) quien en su “Photosmi de lumine et umbra” arriesga las primeras explicaciones metodológicas en torno a estos temas.
Mas tarde René DESCARTES (1596-1650) quien plantea una separación radical y absoluta entre el alma y el cuerpo, como reflejo quizás de la toma de conciencia respecto de la separación entre el cuerpo humano y el gnomón exterior,  también supo experimentar con  el estenpo y Johannes KEPLER (1571-1630) lo utiliza e inventa en 1620, la primera cámara oscura portátil.
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Hay un dibujo de una cámara estenopeica realizado por el astrónomo Gemma FRISIUS que data del año 1545.
Volviendo a Jano, quien en su hierofanía se nos aparece con dos rostros humanos como manera de expresar la unión de los solsticios y su consagración en la imagen, hay que decir que visto en perspectiva gnomónica, esa manifestación antropomorfa opuesta y bifronte, es una manera enfática que encontraron los romanos para mostrar como fenómenos opuestos a las diferencias solsticiales de invierno y verano, asociando la entrada al calor del verano con la Ianua Inferni (puerta del infierno) y la entrada al frío con Ia nua Caeli (puerta del cielo) por lo que para comprender su carácter gnomónico e hierológico es necesario recomponerlo en la unidad del ciclo solar anual entre los trópicos, traduciéndolo para ello en los términos de sombras o proyecciones estenopeicas extremas. Es que aquellos antiguos artistas romanos habrían entendido que con los dos rostros opuestos, podían llegar simbólicamente a su público para instalar en ellos, sin recurrir al conocimiento de las sombras gnomónicas, la idea de que el ciclo anual y trópico del Sol, se extendía entre dos estacionamientos extremos de sombras opuestas. Es decir que con la oposición de los rostros sacralizados, como recurso al alcance de cualquier persona, se intentaba transmitir e instalar en la población en general, un conocimiento gnomónico que para entenderlo racionalmente, exigía cierta preparación por lo que como tantas veces se hizo, se recurrió a la conjugación de Religiosidad y Arte para en definitiva, difundir el saber en este caso de la gnomónica.
<<Es preciso tomar el compuesto humano tal cual es, uno y múltiple a la vez en su complejidad real; esto es lo que hay tendencia olvidar menudo, desde Descartes ha pretendido establecer entre alma cuerpo una separación radical absoluta fondo, toda expresión, formulación, cualquiera fuere, un símbolo delpensamiento, al traduce exteriormente; este sentido, propio lenguaje no otra cosa simbolismo>>
René Guénon
En rigor, volvemos a insitir, el gnomón más antiguo, fundamental e independiente de la voluntad de su portador, es el cuerpo humano.
Desde que el cuerpo animal comenzó a erguirse y el Homo erectus supo mirar de frente en tanto liberaba sus dos manos prensiles, el cuerpo humano se hizo gnomón exterior y ambulante y le impuso a su portador la necesidad de tener en cuenta su propia sombra, al principio como curiosida,  más tarde como juego, y de esa manera inevitablemente  conocer la antigüedad del día por el reflejo de las posiciones aparentes del Sol en el curso del arco diurno de Este a Oeste..
Fue así que a diferencia de otros animales, el hombre se percató que su sombra era controlable y comparable, de manera que con sus manos liberadas, plantó una estaca, lanza, poste o vara en el suelo e inventó el gnomon como una forma de ver y comprender la variación de sus propias sombras (George Sartón).
Con el gnomón inventado, el hombre contó con el equivalente de su propio cuerpo objetivado y en tanto fuera de/sí, pudo seguir el curso de las sombras del Sol y saber de los dos puntos extremos que como puntos de detención y estacionamientos hacia el Norte y el Sur, fueron interpretados cual los puntos extremos de la vida individual, sus puertas de entrada y salida de la vida respectivamente y pudieron verse en consecuencia, entrando a la vida terrenal y saliendo de ella como por dos puertas del cielo, la una de invierno y celestial y la otra infernal y de verano, puertas de las que solo Jano, el portero de los cielos, tenía sus llaves.
De esta manera lo gnomónico en Jano se hace sagrado y pasa a ser un símbolo gnomónico e hierológico y por lo tanto un símbolo hierognomónico.
 
<<Siendo así, los dos “puntos de detención” del curso solar (es el sentido etimológico del vocablo “solsticio”) deben corresponder a los dos términos extremos de la manifestación, sea en su conjunto, sea en cada uno de los ciclos que la constituyen, ciclos que están en multitud indefinida y que no son sino los diferentes estados o grados de la Existencia universal. Si se aplica esto más particularmente a un ciclo de manifestación individual, tal como el de la existencia en el estado humano, podrá comprenderse fácilmente por qué las dos puertas solsticiales se designan tradicionalmente como “la puerta de los hombres” y la “puerta de los dioses”. La “puerta de los hombres”, correspondiente al solsticio de verano y al signo zodiacal de Cáncer, es la entrada en la manifestación individual; la “puerta de los dioses”, correspondiente al solsticio de invierno y al signo zodiacal de Capricornio, es la salida de esa misma manifestación y el paso a los estados superiores, ya que los “dioses” (los deva de la tradición hindú), al igual que los “ángeles”, según otra terminología, representan propiamente, desde el punto de vista metafísico, los estados supraindividuales del ser>>
René Guénon
De manera semejante, la vara, poste, estaca, lanza o estilete destinado a las funciones gnomónicas, en muchas culturas se reprodujo como escultura hierocéntrica tallada sobre madera, como es el caso de los chemamull y el rewe mapuche, en piedra otras; pero siempre con tendencia a las figuraciones generalmente zoomórficas o antropomórficas que de una manera u otra, intentan evidenciar el carácter dual y sagrado de los solsticios y equinoccios en tanto que por otro lado también, esa dualidad se refleja espacialmente en casi todos las construcciones y/o disposiciones ceremoniales.
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En la estela D del parque arqueológico de -Copán Ruinas-Honduras-, por ejemplo, la dualidad de los solsticios, estaría representada no por dos rostros humanos opuestos como en Jano sino mediante una serpiente bicéfala, de manera que la dualidad solsticial, no la habrían registrado en el cuerpo antropomorfo en sí mismo, sino en los términos gnomónicos de su proyección sobre el suelo como serpenteantes sombras, pero tanto en uno como en otro caso, quien las contiene, la figura antropomorfa unifica y consagra sobre el cuerpo del hombre del cual proviene el gnomon y al cual se dirige en su devenir.
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Algo semejante ocurre en las ceremonias Mapuches, donde vemos por ejemplo que la disposición general del lugar sagrado, tiene una configuración decididamente gnomónica que por otra parte se correlaciona con la mitología Mapuche donde la oposición es al parecer entre sombras provenientes de la luna y el sol y/o de los solsticios más extremos y separados, pero recurriendo nuevamente a las sombras.
Por último y al solo efecto de ejemplo entre muchos otros, citamos la organización ceremonial de los Onas del Sur u Selk´nam, el espacio y su choza del Hain.
Para finalizar, recordemos que las proyecciones de los solsticios y equinoccios pueden ser del tipo gnomónico de sombras y/o de luces provenientes de un estenopo u pinhole, formas que técnicamente llamamos gnomónicas de sombras y/o estenopeicas.
 Rubén CALVINO
REFERENCIAS
SIMBOLOS FUNDAMENTALES DE LA CIENCIA SAGRADA.
René Guénon o Abd al-Wâhid Yahyâ (1886/1951), matemático, filósofo y metafísico francés. Se hiz conocido por sus publicaciones de carácter filosófico espiritual, fue un gran estudioso de las doctrinas orientales y de las religiones, En su obra se destaca la crítica a la civilización occidental desde presupuestosmetafísicos por lo que se suele recomendar sus libros sobre el hinduismo.
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Uso del gnomon para la posible interpretación del año de 260 días
—-Raúl Pérez-Enríquez-Departamento de Física Universidad de Sonora
V Congreso Internacional de Mayistas -Julio de 2001-
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Posible origen astronómico de las unidades de longitud del sistema inglés
—-Raul Perez Enriquez
CTS-EPISTEMUS
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CIELO 13 Y GNOMÓNICA
Rubén CALVINO
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ALGUNOS ASPECTOS DE LA COSMOVISION Y LA CULTURA MAPUCHE
Juan Ñanculef Huaiquinao
Investigador Historiador Mapuche

 

Diciembre 2012

Leer más: http://www.monografias.com/trabajos94/jano-visto-como-simbolo-hierognomonico/jano-visto-como-simbolo-hierognomonico.shtml#ixzz48xxxanKg

LA EXPANSIÒN HUMANA DURANTE EL PALEOLÌTICO Y EL POSIBLE CONOCIMIENTO DE LA GNOMÒNICA POR PARTE DE LOS CAZADORES RECOLECTORES

La expansión paleolítica

 

EVOLUCIÓN 2

 

 

Rubén CALVINO

 

EXTRACTO:

La primera expansión humana fue en el Paleolítico. La primera expansión significativa de las poblaciones humanas parece ser muy anterior a la aparición de la agricultura y la ganadería, como se creía hasta ahora, remontándose al Paleolítico entre los 60.000 y 80.000 años atràs en lugar de la edad neolítica como se consideraba hasta ahora y que se estimaba en unos 10.000 años, según concluye una investigación.

 

0 Según una reciente investigación la primera expansión significativa de las poblaciones humanas, parece ser muy anterior a la aparición de la agricultura y la ganadería, remontándose al Paleolítico inferior, entre los 60.000 y 80.000 años atrás, y no durante el neolítico como se supo acordar hasta el presente  y estimar en unos 10.000 años su antiguedad, según concluye la investigación.

Por lo tanto, las poblaciones de cazadores-recolectores que fueron capaces de prosperar con los avances culturales y sociales, fueron las que en definitiva tuvieron a su cargo la primera expansión humana.

En este aspecto y desde nuestra mirada, hay que señalar que es muy probable que ya por entonces, los conocimientos gnomónicos en cuanto a orientarse valiéndose de la sombra del propio cuerpo relacionada con los posicionamientos del Sol y la Luna, hayan sido de capital importancia.

Los autores de esta investigación, que se publica esta semana en la edición anticipada de la revista ‘Molecular Biology and Evolution’, también especulan con que esta expansión de la población humana del Paleolítico puede estar relacionada con la aparición de nuevas tecnologías de caza más avanzadas o un cambio ambiental rápido a climas más secos.

Recordemos que Carl SAGÀN, al estudiar y comparar la metodología de caza de los bosquimanos con sus pares astrofísicos, dice que en las condiciones  propias de cazadores y recolectores desplazándose en zonas desérticas y expuestas permanentemente al Sol y el cielo abierto, los bosquimanos han desarrollado un método de rastreo y caza que resulta esencialmente idéntico al que usan los astrónomos/astrofísicos para analizar los cráteres dejados por el impacto de asteroides y planetoides.

En ambos casos, tanto en una huella rastreada por el bosquimano como en un cráter estudiado por el astrofísico, tenemos que, cuanto más superficial se muestre, más antigüedad se deduce. Es que los cráteres, como las huellas rastreadas por el bosquimano, guardan una relación esencial entre la profundidad alcanzada por el peso y el diámetro del mismo, en tanto que se verifica en ambos casos, que cuanto más partículas finas se acumularon en su interior, la huella o cráter “rastreado” resulta de mayor antigüedad,  y esto en ambos casos es consecuencia devenida inevitablemente de la observación directa y socialmente acumulada y transmitida generacionalmente.

Como coronaciòn a estos conocimientos, el bosquimano reflexiona gnomónicamente y describe que la sombra no se encuentra siempre en el mismo lugar ni tampoco se direcciona de manera estable, más bien depende del momento del día y de la posición que el sol tenga en cada momento de su recorrido sobre el arco diurno.

bosquimano gnomonico

Al amanecer, conforme sea el curso del año trópico, el sol sale por algún punto en el horizonte del lateral Este y las sombras que provocan los objetos y el propio cuerpo del hombre, se proyectan hacia el oeste. Luego, la sombra decrece hasta que al mediodía alcanza su longitud más corta llamada umbra mínima y por la tarde, al ponerse el Sol por el oeste, las sombras vuelven a crecer en longitud pero contrariamente a lo experimentado al amanecer, se proyectan hacia el Este.  En consecuencia no habría que descartar,  sino por el contrario, se debería considerar de fundamental importancia la orientación gnomónica, como el arcaico GPS utilizado por el Homo sapiens/sapiens al salir de Àfrica.

También en el estudio los investigadores sugieren que las fuertes expansiones del Paleolítico podrían haber favorecido el sedentarismo y su consecuente aparición de la agricultura sedentaria en algunas poblaciones durante el Neolítico.En cambi y por el contrario, las poblaciones de pastores nómadas contemporáneos en Eurasia experimentaron expansiones moderadas durante el Paleolítico y no se detectaron ampliaciones de los grupos de cazadores-recolectores nómadas en África. “Las poblaciones humanas podrían haber comenzado a aumentar en tiempos paleolíticos y fuertes expansiones del Paleolítico en algunas poblaciones pueden haber favorecido en última instancia su cambio hacia la agricultura durante el Neolítico”, resumen los autores del estudio y con la aparición de la agricultura va de suyo que se debía conocer la influencia de la Luna y el sol respecto de los cultivos.
Más información:

http://www.historiayarqueologia.com/forum/topics/la-expansi-n-humana-durante-el-paleol-tico-y-el-posible
Publicado por Historia y Arqueología® en www.historiayarqueologia.com

De hecho, con sus conclusiones demuestran que las poblaciones que han adoptado un estilo de vida agrícola sedentaria durante el Neolítico, habían experimentado previamente otras expansiones durante Paleolítico y quizàs, decimos nosotros, para llegar a sembrar y cosechar tuvieron necesariamente que haber practicado, ya sea como juego o como técnica espaciotemporal, una sapiensa gnomònica previa, por lo que el Homo sapiens/sapiens, emigrado en el paleolìtico, es ya un Homo sapiens gnomònico, sino totalmente consumado, pues probablemente todavía no se había reproducido como gnomòn solar en un palo o poste exterior y fuera de su propio cuerpo, pero  si al menos, tuvo que ser un sapiens gnomònicamente experimentado y en formación, a partir del juego y conocimiento incipiente del  manejo a voluntad de su propia sombra corporal, para con ella orientarse y entendérselas con la migración  planetaria..

Los autores analizaron un amplio conjunto de poblaciones de diversas regiones geográficas (20 regiones genómicas diferentes y el ADN mitocondrial de individuos de 66 poblaciones de África y Eurasia) y compararon sus resultados genéticos con hallazgos los arqueológicos. De ello surge que recientemente, la dispersión y la expansión de la cultura neolítica de Oriente Medio se ha asociado con la distribución de los marcadores genéticos humanos.

La idea que reinaba hasta ahora es que hace unos 10.000 años, la edad neolítica dio paso a uno de los periodos más dramáticos de transición cultural y tecnológico, de forma que las diferentes poblaciones del mundo desarrollaron la domesticación de plantas y animales y, así, los cazadores-recolectores dieron paso a o se convirtiron en pastores y agricultores.

Se ha creído  ampliamente y se considera aún hoy, que los cambios hacia un estilo de vida más sedentario y asentamientos más numerosos han contribuido a lo que fue una explosión mundial de la población humana, pasando de un estimado de entre 4 y 6 millones de personas a entre 60 y 70 millones en el año 4000 antes de Cristo.

Posiblemente  ese vertiginoso crecimiento poblacional se correlacione con la división del trabajo y las clases, como así también de la adquisición y reparto desigual del conocimiento en general y de la gnomónica en particular que, al parecer quedo en manos de los brujos, chamanes y sacerdotes.

 

Rubén CALVINO

Más información:

http://www.historiayarqueologia.com/forum/topics/la-expansi-n-humana-durante-el-paleol-tico-y-el-posible
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Fuente: http://mundodelaprehistoria.blogspot.com.ar/2013/10/la-primera-expa&#8230;

 

ARQUEOLOGÍA, EPIGENÉTICA Y HUMANIZACIÓN

¿Qué nos ha convertido en humanos? 

¿Qué nos diferencia del resto de los primates?
¿Qué nos hizo perfeccionar el bipedismo y la condición eréctil?

 

0Recientemente se verificó que las evidentes diferencias genéticas entre nosotros y los neandertales de Oviedo y Cantabria, según un grupo de investigadores del Instituto Max Planck, de las Universidades Hebreas de Jerusalén, se deben al epigenoma entendido como conjunto de circunstancias que influyen en nuestra carga genética sin modificar la secuencia del ADN, algo así como si la diferencia no está en los genes en sí mismos sino en su relación coreográfica a lo largo de la existencia.

De esta manera, desde la mirada gnomónica decimos que si la carga de circunstancias experimentadas (epigenoma), sin modificar el ADN específico del género homo, modificaron la relación coreográfica o epigenética de los genes y esta modificación a su vez produjo evidentes diferencias genéticas entre nosotros y los neandertales de Oviedo y Cantabria, las diferentes circunstancias derivadas de las diferentes posicionamientos relativos del Sol e intensidades verificadas a diferentes latitudes geográficas, pudieron producir diferentes epigenomas derivados de los comportamientos también diferentes y acordes con estos condicionamientos solares y consecuentemente, derivar en los diferentes tipos humanos neandertales (gélido) y sapiens/ sapiens (gnomónico), entre otros.

El trabajo mencionado mas arriba, fue publicado en la revista Science y sostiene que las diferencias epigenéticas entre sapiens, neandertales y denisovanos, explican las diferencias morfológicas en los huesos de las distintas especies. Así, el tamaño y diferencias de las manos y los dedos, o la longitud del fémur, estaría determinado por la epigenética.

¿Por qué entonces dudar de que el esfuerzo cosmológico por producir sombras rectas, controlables y medibles para con ellas orientarnos en el espacio y el tiempo, haya sido en la evolución, un factor epigenético determinante para nuestra conversión anatómica en gnomon zoológico?

Es posible entonces que los comportamientos desarrollados en procura de producir sombra a voluntad, bién pudieron configurar al epigenoma que justifique algunas de nuestras diferencias en la complexión física, la gracilidad y fundamentalmente el bipedismo y optimización de nuestra condición eréctil.

Es posible también que la carga de circunstancias experimentadas que derivaron en un epigenoma determinado, aún sin modificar el ADN específico del género, una vez alcanzada la diferenciación, hayan contribuido a potenciar la posible modificación genética  que, por ejemplo, diera lugar al precúneo en el parietal de nuestro linaje.

Esta perspectiva abre un abanico de nuevas posibilidades a las que se suman las aseveraciones de Bruce Lipton (1947), doctor en Medicina e investigador en biología celular nacido y residente de Nueva Zelanda, quien dice que:

Hablar de una célula es como hablar de una persona. Nosotros recibimos la información a través de los cinco sentidos y las células reciben las señales del entorno a través de los receptores que captan la información. El ADN es controlado por señales que vienen desde fuera de la célula, incluyendo mensajes energéticos de nuestros propios pensamientos, tanto los positivos como los negativos>>

y continuando con esta mirada afirma que:

cambiar nuestra manera de vivir y de percibir el mundo es cambiar nuestra biología. Los estudios que empecé hace cuarenta años demuestran que las células cambian en función del entorno, es lo que llamamos epigenética.>>

 


¿Pero donde encontrar las respuestas a nuestros interrogantes?

¿Qué nos ha convertido en humanos? 
¿Qué nos diferencia del resto de los primates?
¿Qué nos hizo perfeccionar el bipedismo y la condición eréctil?

Las preguntas son generales, con lo cual difícilmente encontremos las respuestas en alguna de las ciencias particulares, por lo tanto, en este punto nos detendremos para ensayar una salida por elevación que nos ubique encima de los apretados marcos de las ciencias particulares para poder luego, volver a bajar y resolver las particularidades del caso, ya que en el fondo de estas preguntas, silenciosamente subyace la interrelación mutua entre la subjetividad y la objetividad pasando por diferentes estadios de confrontación y resolución recíproca para las que no alcanza responderse con el enfoque de ninguna ciencia particular que en su matríz no contenga estas categorías.

Por tal razón decimos que la respuesta es filosófica y requiere un planteo e interpretación de la relación entre el sujeto humano y su cuerpo que intente situarse y reproducir  el momento mismo en el que nuestros pretéritos ancestros, comenzaron a experimentar de manera diferenciada con su propio cuerpo, el cual, a nuestro humilde entender, fué experimentar con el propósito de producir sombras solares, primero jugando (antropos gnomón) y mas tarde a voluntad (sapiens gnomónico).

En ese intento por reproducir y entender la relación sujeto/objeto, hay que tener en cuenta también, que motivados por ver las sombras del propio cuerpo, nuestros ancestros se sintieron impulsados a la reproducción material y exterior de su anatomía en forma de gnomón vertical, y es en ese momento y actitud, que la relación sujeto/cuerpo se convierte en sujeto/gnomón y ambas relaciones se manifiestan como expresiones de la relación mas general sujeto/objeto.

Conforme lo apuntado, esta dialéctica que se entabla entre el sujeto y su cuerpo tomado como objeto, es un proceso de retro-alimentación mutua o dialéctica que se comporta de modo tal, que el sujeto se tomaa/sí como su propio objeto y consecuentemente se moldea y reproduce a/sí mismo conforme sea su objeto.

En ese moldear y reproducirse a/sí, el humano toma consciencia de su actuar en/sí, es decir que “se hace consciente de los efectos de su acción” y en algún momento decide hacerlo también fuera de/sí por medios no biológicos, de modo que lo resuelve extendiendo su propio cuerpo exteriormente y en forma de gnomón.

Así la reproducción material y exterior del propio cuerpo para cumplir funciones gnomónicas observables y medibles, pasó de ser un simple palo o lanza a un poste, luego a un menhir y finalmente, conforme se fue dominando la técnica, se manifiesta artísticamente en formas antropomorfas.

Como hemos dicho, el humano pretérito al reproducirse a/sí, fuera de/sí, reproduce la misma relación dialéctica entre cuerpo/sujeto entre el objeto gnomónico exterior y el sujeto. Relación dialéctica que se verifica como entre el cuerpo material inorgánico producido (objeto gnomónico) y el el sujeto humano hacedor (homo faber

Como vemos, las respuestas a los interrogantes no las vamos a encontrar en las ciencias particulares, porque en ninguna de ellas se plantean estos temas como sus problemas y mucho menos si a todo esto le agregamos que es el ser humano el único animal que como resultado de la relación dialéctica entre lo producido y el sujeto productor, descubre que las cosas son, es decir, que las cosas existen y que como coronación de todo esto, ocurre que para expresar al SER en todo momento y lugar, aunque lo haga casi sin nombrarlo, lo hace sistemáticamente en el lenguaje y a través de lo que se constituye como “la máquina simple del lenguaje“, –la proposición universal– diciendo que EL SUJETO es EL OBJETO y universalmente también, que EL OBJETO es EL SUJETO.

A través de las diferentes formas y tiempos verbales usados en el lenguaje predicativo de lo que definimos como la máquina simple del lenguaje, el SER se constituye como punto nodal de la palanca ideal en la que pivotea la relación dialéctica Sujeto/Objeto (proposición universal) y a partir de ahí, todo se convierte en un problema ontológico al que fuimos arrojados a ser… y en ese ser, hicimos y nos hicimos y en ese hacernos, seguramente hicimos cosas diferentes a nuestros cercanos parientes del género homo, como los neandertales por ejemplo, que bajo las condiciones de otras latitudes mucho mas altas y frías que las de nuestros primeros ancestros, no se vieron impulsados a jugar con las sombra de una incidencia solar mas débil y escasa, en las que vivieron.
Los de nuestro linaje, hemos experimentado desde muy tempranamante con el sol y las sombras y de esto hay que tomar nota en base a la abundante evidencia arqueológica sembrada por todo el planeta, de modo que esa experiementación, ejercida como acción sobre el medio y simultáneamente también, epigenéticamente sobre nosotros, indudablemente tuvo que haber incidido en lo que llegamos a ser; y todo esto, nos permite inferir filosóficamente que – hubo algo que hicimos distinto para ser distinto– y ese algo que hicimos distinto y nos hizo distintos, tuvo que ser una  actividad práctica concreta y sostenida en el tiempo, por lo que al indagar en torno a las actividades prácticas que persistentemente y desde tiempos remotos solo hicimos nosotros, las evidencias arqueológicas nos indican que fue laexperimentación gnomónica con nuestro propio cuerpo primero y con el gnomón exterior luego.

bosquimano en perfecta posición gnomónica

¿Porque la experimentación gnomónica y no cualquier otra?

Porque es una actividad solo verificada en el Homo sapiens/sapiens  que para su experimentación con el cuerpo propio en función de gnomón vertical y ambulante, se requiere que el animal que lo intente, logre lo que hemos logrado nosotros, esto es, optimizar nuestra condición eréctil, alcanzando para ello la perfecta verticalidad corporal y una adecuada y suficiente gracilidad anatómica como para asumir posturas y formas corpóreas que no solo faciliten la producción de sombras a voluntad, sino que también permitan su control y medición, que es lo que nos muestran las evidencias gnomónicas en los sitios arqueológicos en general, pero muy particularmente los relatos y los mitos creacionistas de muchísimas culturas originarias del mundo.

En los sitios arqueológicos es muy común hallar templos, cuevas o menhires que tienen alguna relación con el sol y los puntos cardinales como así también en muchas de sus mitologias, al correr el velo de sus héroes, se verifica que en ellos subyace algún tipo de experimentación gnomónica, la cual en un principio se tuvo que hacer con el propio cuerpo en función de gnomón, conforme a su vez lo confirman numerosos relatos y costumbres originarias.

En vista de ello, decimos que la actividad práctica experimental con el propio cuerpo en función de gnomón productor de sombras solares, pudo tener un lugar de relevancia y generatriz de la diferenciación epigenética primero y posiblemente orgánica después y ser esta experimentación gnomónica desarrollada por miles de años, la responsable de nuevos y diferentes órganos (precúneo) que hicieron de nosotros, lo que somos.

Esta cuasi/certeza que como vimos surge en el contexto filosófico y que afirma que hubo algo que hicimos distinto para ser distinto, fue una actividad práctica al principio ligada a lo lúdico y mas tarde a la razón.

El jugar a producir sombras solares con el propio cuerpo primero, como resultado de ser un antropos gnomón para mas tarde hacerlo a voluntad como un autoconsumado sapiens gnomónico, pudo estimular el surgimiento del precúneo como órgano dentro del parietal y tal vez, este pudo incidir sobre la estructura, complexión, gracilidad y optimización del cuerpo éntero como perfecto gnomón vertical y ambulante.

Posiblemente también, esa tendencia se haya visto reforzada e incentivada por la práctica alteradora y modificadora de la materia inmediata fuera de/sí, en pos de la reproducirnos a/si, de cuerpo entero, para de esa manera vernos fuera de/sí y ver las sombras también, de modo tal que nosotros nos vimos como objetos y pudimos mejoramos incidiendo sobre nosotros mismos como sujetos.

Así, sujeto hacedor (homo faber) y objeto producido (gnomón), nos relacionamos sobre el punto de apoyo de una palanca predicativa (proposición universal), y pivoteando en torno a la relación  interrogación/la aceptación, entendimos y aceptamos  el estar ahí, arrojados a la vida porque somos, existimos.

Rubén CALVINO

Lección 10

 

 

 

DIAGRAMAS  TERRESTRES  DE  LA ECLÍPTICA

 

 

0El nombre de eclíptica proviene del latín que significa línea, y este del griego como relativo a los eclipses. Pero cuando nos referimos al plano de la eclíptica nos referimos al plano medio de la órbita de la Tierra alrededor del Sol, el cual visto desde la tierra y en razón de la relatividad de los movimientos,  se ve como plano medio dentro del cual, el Sol transita el año trópico.

Esta mirada geocéntrica de la eclíptica, es muy importante para la gnomónica porque a partir del valor de la Latitud,  nos permite realizar distintos diagramas tendientes a la identificación de los sitios y de cada paralelo, su factor gnomónico, módulo solar y el recorrido solar propio.

La diagramación de estos conceptos, es una manera de facilitar la identificación  de sitios solo con ver las curvas y nada más, ya que con los diagramas se puede tener una idea bastante certera de la franja planetaria que intenteresa identificar.

Este es el propósito de los diagramas de identificación gnomónica (DIG) que conjugan los diagramas solares estereográficos usados en la arquitectura, con los diagramas eclípticos y los diagramas de las hipérbolas de sombras.

En cuanto al plano de la eclíptica, debemos decir que se encuentra inclinado unos +/-23, 44° con respecto al plano del ecuador terrestre y ambos cuerpos celestes, la Tierra y el Sol, se mueven acercándose y alejándose entre sí alternativamente.

El plano de la eclíptica visto desde cualquier sitio terrestre, aparece con el movimiento aparente del Sol girando en torno a la tierra, saliendo por el Este y poniéndose por el Oeste.

El plano eclíptico se verifica inclinado respecto al plano del ecuador terrestre en +/-23,44º; a esta inclinación se la conoce como oblicuidad y dado que entre el Sol y la Tierra hay acercamientos y apartamientos regulares, ese ángulo de +/-23,44º propio de los solsticios, se ve incrementado por la Latitud del lugar desde donde se observa y tiende a cero (0º) durante los equinoccios, para luego volver nuevamente a separarse (+/-23,44º.+ Latitud ) en el otro solsticio.

eclíptica

En el momento exacto en que se produce un equinoccio, el Sol se ubica en uno de los puntos de corte entre el plano de la  eclíptica y el ecuador, en tanto que en el del solsticio, el Sol se ubica en uno de los dos puntos de la eclíptica con máxima separación del ecuador celeste

Al observar este fenómeno desde la Tierra, la inclinación máxima del sol en uno de los solsticios, como hemos dicho, no solo depende de la inclinación que tenga la eclíptica, sino también del ángulo de Latitud en la que nos hallamos, por lo que la inclinación real del Sol respecto al sitio desde el cual observamos un solsticio, será igual a la suma algebraica del ángulo de la Latitud del lugar más la declinación  los +/-23,44º de la eclíptica, pero a medida la Tierra se acerca a cualquiera de los equinoccios, esa inclinación, por efecto del giro en torno al Sol (traslación), se va ubicando de modo tal que en términos relativos desaparece y tiendo a cero.

Para representarnos este fenómeno, podemos imaginar al eje terrestre como un simple bastón girando en traslación circular alrededor del Sol (ver figura) y de ese modo se apreciará que en tanto se ubica sobre los solsticios, las inclinaciones respectivas son máximas y en esas circunstancias hay un hemisferio más cerca que el otro; en un caso es el hemisferio Sur que está más cerca del Sol y en el otro solsticio, es el hemisferio Norte.

traslación 2

En los equinoccios la inclinación ya no es hacia un mayor acercamiento u alejamiento del Sol sino que ambos hemisferios, el Sur y el Norte, están equidistante respecto del Sol y la inclinación es hacia izquierda y/o derecha.

Para diagramar la eclíptica y su incidencia en un lugar determinado, debemos tener en cuenta que en cualquier sitio terrestre que nos ubiquemos, tendremos como propio de cada lugar un eje vertical cenít-nadir, un módulo solar, un paralelo de Latitud y factor gnomónico compartido con otros lugares del mismo paralelo terrestre. Esto es que cada uno de los diagramas que confeccionaremos sirven para identificar gnomónicamente a todos los sitios del mismo paralelo, tanto de uno como del otro hemisferio.

Para finalizar, debemos decir que los diagramas gnomónicos entonces, contrariamente a los utilizados en la arquitectura o en el estudio de los relojes solares, los hacemos solo para los días de los solsticios y equinoccios, a saber en las fechas 21/03, 21/6, 21/09 y el 21/12, dejando de lado todo lo demás, como así también, en ellos  se trata de destacar la importancia que tienen las posiciones del Sol y  las sombras del mediodía.

módulo solar

En cualquiera de los trópicos, durante el solsticio de verano, en el momento justo en que intercepta la meridiana del lugar, el Sol alcanza su punto más alto y se coloca verticalmente justa por sobre nuestras cabezas en el cenit. Esto solo ocurre en los trópicos y en el diagrama puede verse en el punto SV.

Obsérvese que la eclíptica oscila entre +/- 23,44º y el plano medio de esa oscilación está representado por el eje de la Latitud del lugar.

ángulo de incidencia solar

Desde Buenos Aires, por ejemplo, vemos como la eclíptica va incrementando su ángulo de incidencia solar y ya el Sol no pasa por el cenit, dada la condición subtropical del paralelo a 35º

41.3

En el diagrama se ha destacado el Módulo Solar, valor proporcionalmente coincidente con el coseno del ángulo de la Latitud.

51

Acá nos vamos a detener para ver primero que la eclíptica fue girando  marcadamente y luego para advertir que este diagrama es quien marca los límites de las salidas y puestas del Sol, los cuales extendidos fuera del diagrama nos permitirán proyectar sobre otra graficación, los puntos asintóticos propios de la Latitud.

15.jpg

Cuando analizamos Latitudes inferiores a los 23,44º de los trópicos, vemos que las proyecciones concurrentes al Nadir, contrariamente a lo que pasa con Latitudes mayores, interceptan al plano estereográfico en un punto que se ubica a la izquierda de los ejes de las eclípticas correspondientes y esto al proyectarse sobre los diagramas solares, hacen invertir el sentido de curvatura de los semicírculos estereográficos correspondientes a los recorridos aparentes del Sol en cada uno de los solsticios.

Rubén CALVINO

DE LAS DIFERENCIAS ANATÓMICAS Y LA EXPERIMENTACIÓN GNOMÓNICA CON EL PROPIO CUERPO

copán

Autor: Rubén CALVINO

 

Decálogo gnomónico

A partir del análisis de los sitios arqueológicos en general y muy especialmente de la ubicación espacial en que se hallan los monumentos, menhires y estelas, surge que en el migrar expansivo por el mundo, el hombre moderno ha dejado a su paso muy claras evidencias gnomónicas y siendo que no existe animal alguno que haya desarrollado una anatomía tan ventajosa para la experimentación gnomónica con su propio cuerpo como el Homo sapiens/sapiens, inevitablemente surge una primera hipótesis en el sentido de que la disciplina gnomónica como experimentación con el propio cuerpo, es una actividad que solo se registró en el hombre moderno y por tanto es excluyentemente de nuestro linaje.

O.-“El hombre es el único animal que dejó evidencias de haber experimentado con la gnomónica”

1.- “El primer gnomón utillizado por el hombre, fue su propio cuerpo”

2.- “El gnomón de palo, el menhir o la estela gnomónica, fueron la reproducción material del propio cuerpo fuera de/sí”

3.- “Tal reproducción gnomónica de/sí fuera de/sí, es la continuación evolutiva y protética del hombre”.

evolución

4.- “El hombre y su prótesis, inevitablemente se relacionan y se hibridan”

5.- “Al modificar el medio inmediato y hacer del medio una prótesis, el hombre también se modifica a/si mismo”

6.– “Las modificaciones sufridas por el hombre se manifiestan como conductas modificadas y modificadoras”

7.-” La experimentación gnomónica con el propio cuerpo es una conducta, novedosa respecto de las conductas anteriores, y como tal exige de la anatomía corporal, nuevas posturas bipédicas más gráciles..

8,. “Algunas posturas corporales de los bosquimanos, hacen sospechar un posible origen gnomónico.

bosquimano

9.- “En el Homo sapiens, de manera excluyente, aspectos como el bipedismo, la rectitud y la gracilidad corporal, fueron optimizándose concomitantemente con la experimentación gnomónica, la aparición y desarrollo del precúneo u área cerebral 7 y probablemente también, con la intensificación de la enfermedad de alzheimer”.

10.- Según Emiliano Bruner <<El alzheimer no es consecuencia de una degeneración celular asociada a la vejez, sino una consecuencia de la mayor evolución del cerebro en los últimos cinco millones de años. El Homo Sapiens es la única especie actual que tiene capacidad cognitiva y el precio es una enfermedad que se parece mucho a la que sufre un motor demasiado potente que es difícil de refrigerar y alimentar>> y continúa diciendo que <<La principal diferencia con otros primates reside en una zona de las áreas parietales conocida como precúneo, que presenta niveles metabólicos particularmente elevados. Este área es también la que presenta problemas metabólicos en fases tempranas de la enfermedad de Alzheimer, sugiriendo que el agrandamiento de estas zonas confiere vulnerabilidad a la neurodegeneración.>>

Se concluye entonces, en que la experimentación gnomónica con el propio cuerpo, pudo haber sido la causa epigenética que finalmente impulsara el desarrollo orgánico del precúneo y el necesario cambio genético caracterizado por la optimizacón del bipedismo y la gracilidad corporal

 

 

Diferencias anatómicas y actividad experimental con el propio cuerpo

El motivo de nuestra diferente estructuración encéfalo-craneal respecto del Homo neandertalensis, podría derivar de la diferente actividad experimental a que fueron sometidos los cuerpos de unos y otros en sus respectivos y diferentes medio-ambientes naturales, latitudes y climas.

En este sentido, debemos decir que ambas variantes ” la de ellos” y “la nuestra” han soportado el enfriamiento del planeta y a ese enfriamiento, las dos variantes respondimos con el aumento del volumen encéfalo-craneal, aunque de modos y formas distintas. Mientras el Homo sapiens neandertal, evidenciaría que solo aumentó el volumen en general de su encéfalo, nosotros lo hicimos de modo selectivo y principalmente en las áreas  parietales, seguido por los lóbulos temporales y en menor grado por los occipitales, dándonos de esta manera, una mayor regularidad geométrica y estructural del conjunto encéfalo-craneal.

Estas diferencias, que se acentúan cuando se compara la gracilidad corporal y la complejidad del precúneo dentro del parietal, pudieron deberse a las diferentes actividades prácticas y experimentales a que fueron sometidos los cuerpos de unos y otros, conforme han sido las exigencias y condiciones del medio, la Latitud geográfica e incidencia solar respectiva, los propósitos colectivos y posibilidades adaptativas.

Entre las actividades experimentales y diferenciadoras a las que se vio sometido el cuerpo del Homo sapiens / sapiens desde los mismos orígenes africanos, debemos señalar aquella que pudo iniciarse como un juego de ocultamiento y disociación entre el cuerpo y la sombra propia, juego que en tanto se abrió paso como respuesta adaptativa frente a la insoslayable presencia del Sol, curiosamente tuvo la particularidad de involucrar al Sol causante de tal necesidad, en el mismo juego y así, por siglos jugando con el cuerpo y la propia sombra, -el hombre- inevitablemente, aprendió a reproducir las sombras a voluntad con multiplicidad de longitudes, formas y direccionamientos tan diversos como en cada caso, diversas eran las posturas corporales la antigüedad del día (hora), del año trópico, y diversas también las posiciones relativas del sol.

Para hacernos una idea de cuanto tiempo hemos sido caza-recolectores y experimentadores con nuestro propio cuerpo en general y muy especialmente con nuestro cuerpo en funciones de gnomón humano, podemos imaginar un reloj de solo 24 horas imaginarias y una duración parcial de 8.500 años reales por cada hora transcurrida, de manera tal que el día imaginado tendría una duración de 204.000 años reales; es decir que el día imaginario duraría lo que aproximadamente se considera que es la antigüedad específica del Homo sapiens/sapiens.

Ahora bien, se estima que el paso del nomadismo al sedentarismo y la mecanización consiguiente de la agricultura, (factores estos que serían responsables del debilitamiento óseo  del esqueleto humano), se dio entre los 7.000 y 2.000 años A.p, respectivamente, y hasta ese entones, el hombre practicó mas de 195.000 años de nomadismo y experimentación corporal. En este sentido, debemos remarcar enfáticamente, que durante la vida nómade, el cuerpo de cada ser humano, fue la medida y el instrumento con que se midieron todas las cosas; aspecto este, que muy recientemente en nuestro reloj imaginario, expresara Protágoras (485/411) en su conocida máxima

Homo omnium rerum mensura est

En tanto contaba con su propio cuerpo como instrumento fundamental y medida de todas las cosas, el hombre nómade fabricó rudimentarias herramientas para prolongar algunos miembros de su propio cuerpo y/o en su defecto para reemplazarlo ocasionalmente. De esta manera, el humano nómade, como conjunto ambulante, estaba dotado de su propio cuerpo mas las herramientas complementarias de algunos de sus miembros y de esa manera ambulaba en pos del Sol, del abrigo y el alimento.

Ante estas circunstancias, el hombre comenzó a orientarse en el espacio y el tiempo valiéndose de la sombra en general y del lenguaje de las sombras de su propio cuerpo en particular, de manera tal que a este tipo de hombre lo llamamos Homo sapiens gnomónico, lo cual supone que en algún momento ese hombre del paleolítico se supo gnomón, y antes de llegar a saberlo y saberse gnomón, ese hombre, tuvo que haber experimentado por muchísimo tiempo con la sombra del cuerpo propio, por lo que esta práctica pudo haber comenzado en la cuna africana y con la misma irrupción del Homo sapiens/sapiens  y su inseparable sombra-

Estas suposiciones nos inducen a pensar que desde la misma irrupción del Homo sapiens/sapiens al advenimiento del sedentarismo, el hombre experimentó con su sombra de manera intensa, continua e ininterrumpidamente; de forma lúdica al principio ( y posiblemente también, desde la primera infancia) para luego, hacerlo de modo racional- por eso es que la sombra, desde siempre ha sido parte indivisible de la vida humana y el esfuerzo realizado durante miles de años en pos de mejorar las posturas sobre el bipedismo alcanzado, se ha hecho con el claro propósito de enfrentar crecientemente los desafíos fácticos de la experimentación y fue ese mismo desafío continuo lo que termina repercutiendo epigenéticamente sobre la propia anatomía humana para dar comienzo a la rectificación y espigamiento de a figura.

Seguramente este esfuerzo por alcanzar posturas sumamente gráciles y variadas para producir sombras predeterminadas, ha significado un estrés adicional para el hombre del paleolítico, que inevitablemente tuvo que haber repercutido de manera alteradora sobre los comportamientos y la anatomía humana,

Ese estrés inicial y sostenido durante casi 200.000 años para lograr la sombra adecuada, es tiempo mas que suficiente como para que  epigenéticamente, se dieran las condiciones modificatorias orientadas no solo a un mayor espigamiento y gracilidad corporal de nuestra anatomía, sino que también esos cambios hayan sido acompañados de un diferenciamiento del parietal, un desarrollo particular del área cerebral 7 y la complejidad particularísima del precúneo, como sello excluyente del linaje gnomónico.

De esta manera, volviendo a nuestro reloj imaginario,en un día de 204.000 años, llegamos a la última hora del día experimentando gnomónicamente con nuestro propio cuerpo y si la agricultura y el sedentarismo surgió hace solo 7.000 años aproximadamente, hemos sido gnomones zoológicos durante 23 horas y 10 minutos de nuestra diaria existencia específica de 24 horas imaginarias horas evolutivas,

Luego, de los 50 minutos restantes, unos 20 minutos son precivilizatorios y los otros 30  aproximadamente, fueron de civilización y comiezos de la incipiente tecnificación con el arado y la rueda- Finalmente y dentro de los 50 minutos en que dejamos de ser gnomones ambulantes, el inicio del maquinismo, la revolución industrial y la tecnología de escala, comienza en el ingrso a los dos últimos minutos de nuestro día ideal.

Pero ocurre que, paradojalmente, esa pequeña fracción de tiempo tecnológico produjo tal resplandor y encandilamiento sobre nuestras conciencias que supo ocultar tras de sí, todo ese pasado de experimentación con el propio cuerpo en general y como gnomón animal ambulante en particular.

EL PASO DEL NOMADISMO AL SEDENTARISMO Y LA MECANIZACIÓN DE LA AGRICULTURA, INICIADO HACE APROXIMADAMENTE UNOS 7000 AÑOS ATRÁS, SERÍAN RESPONSABLES DEL DEBILITAMIENTO DEL ESQUELETO HUMANO. EN TANTO QUE LOS CAMBIOS EN LA MECANIZACIÓN Y TECNIFICACIÓN DE LOS ÚLTIMOS 2000 AÑOS, AUNQUE NO HABRÍAN PRODUCIDO CAMBIOS SIGNIFICATIVOS EN LA ANATOMÍA MAS QUE LA OBESIDAD Y PÉRDIDA RELATIVA DEL ESPIGAMIENTO, SÍ POR EL CONTRARIO, COMO FACTORES SOCIOECONÓMICOS Y CULTURALES, OPERARON CUAL ESPEJISMO ENAJENANTE QUE PARADOJALMENTE, OCULTA  Y ECLÍPSA  EL 98% DE NUESTRO PASADO ANATÓMICO-EXPERIMENTAL Y SOLO PERMITE QUE DESDE EL PRESENTE VEAMOS AQUELLOS TIEMPOS DE A PIÉ, COMO ALGO PROTAGONIZADO POR UNOS EXTRAÑOS CAZA-RECOLECTORES,-Y NO POR NOSOTROS.

La reproducción material del propio cuerpo fuera de/sí,, pudo haberse originado durante el paleolítico medio o tardío, y aunque hay sobradas evidencias arqueológicas de mega-estructuras gnomónicas líticas, se consolidó totalmente cuando como gnomón plantado en un lugar fijo con forma de poste menhir o estela, y esto se dio durante la desigual aparición del sedentarismo.

En tal sentido, podemos estimar una datación inicial cercano mas o menos a los 8.500 años quizás, lo que equivaldría decir que la aparición del gnomón exterior y plantado se habría dado en las proximidades de la última hora imaginaria de nuestro reloj específico, lo que significaría un fenómeno por demás tardío en la evolución humana que implícitamente habla en favor de que todo lo hicimos con nuestro propio cuerpo y que con lo hecho, modelamos nuestra anatomía.

Si conforme vemos en nuestro reloj la especie humana habría comenzado a las cero horas, reciénllegando al final de nuestro día de 24 hs ideales, aparecería el gnomón exterior y la civilización, de modo que casi el 98% de la existencia específica, hemos vivido como cazadores/recolectores, experimentando y midiendo todo con nuestro propio cuerpo y cuando sólo faltaron 30 minutos para llegar al presente, nos sumergimos en la tecnología y en el hacer de ella una verdadera prótesis tecnológica que operando cual genoma técnico de nuestra existencia, nos copta e hibrida.

No es casual que en los últimos minutos de nuestra existencia, cuando los jónicos le imprimieron un nuevo rumbo a la adquisición de los conocimientos, lo hicieran a partir del teorema elemental de Tales, que no es otra cosa que la reafirmación racional del uso y el empírico saber gnomónico hasta ese momento alcanzado.

tales

Pudo ser entonces, la observación y experimentación corporal de y con estos fenómenos, lo que lentamente habría despertado la curiosidad (Aristóteles) y llevado necesariamente al descubrimiento de la correlación entre los cambios de dirección, de longitud y de formas de las sombras, conforme eran las posiciones del Sol y las posturas del propio cuerpo; conocimiento este, que aparece evidenciado en la mayoría de los sitios arqueológicos como un saber ancestral e inconfundiblemente humano pues no fue compartido por el Homo neandertalensis, ya que nunca se habló de un gnomon o evidencias gnomónicas entre neandertales ni de ninguna otra variante homo.

De las evidencias arqueológicas e históricas, surge que la respuesta gnomónica alcanzada por nuestros ancestros, es excluyentemente única y que con anterioridad a los diferentes tipos de gnomones hallados en casi todos los sitios arqueològicos, a saber: obeliscos, menhires o estelas, los gnomones utilizados, no fueron otros que los propios cuerpos.

Y fueron estos cuerpos, los que en tanto capaces de lograr posturas tan especiales como las mismas sombras producidas, se modelaron en función de sus propósitos- 

El hombre, en su afán de producir variadas sombras a voluntad y estilo, se esforzó, y del estrés exigido a su anatomía en  pos de la sombra perseguida, modeló su figura hacia un bipedismo de mayor espigamiento, altura y gracilidad corporal. Esto es, hacia la consumación de un perfecto gnomón animal, vertical y ambulante que como característica única y diferenciadora.tuvo la de ser gnomón y saberse gnomón que llamamos Homo sapiens gnomónico.

El hecho de consumarse el hombre cual gnomón y Homo sapiens gnomónico, dependió mucho de cómo las distintas latitudes e incidencia solar respectiva junto a las condiciones mesológicas pudieron influir en su desarrollo y de esa manera configuraron unos cuerpos gráciles, finos y delgados o unos cuerpos anchos y robustos como sabemos que fueron los de los neandertales, aunque en ambos casos se verifique igualmente una mirada frontal asociada a manos prensiles y hábiles para la caza junto a voluminosos cerebros.

Para consumarse como gnomon animal, los cuerpos debieron estructurarse sobre una osamenta verticalmente recta, de modo que la experimentación gnomónica con el propio cuerpo, también tuvo que influir epigenéticamente en la estructura y mecánica interna de los huesos, En ese sentido, las diferencias son notorias con los neandertales que al no experimentar la gnomónica con la propia anatomía, sus cuerpos se hicieron grandes y huesos más resistentes, los cuales le permitieron transportar su mayor peso relativo; resistencia y peso asociados, aspectos estos que por otro lado, no les habrían permitido adecuarse como un perfecto antropo gnomón, grácil y rectamente vertical; figura esta que además, no estaba entre sus propósitos alcanzarla ni tampoco en las exigencias ni en la actividad práctica desarrollada sobre su desolado medio ambiente de altas Latitudes en las que se desarrollaron.

De esa manera el hombre se hace y se sabe gnomón y como tal se reproduce de cuerpo entero, y es en ese reproducirse a/sí, fuera de/sí, que el gnomon exterior se instala como prótesis y comienza una inevitable relación dialéctica en la que el sujeto se toma como su propio objeto en tanto se vincula con el cosmos de manera tal, que va más allá de su propio cuerpo y trasciende a través del gnomon exterior; cuerpo material no biológico y protético que finalmente se extenderá y conformará su propio medio ambiente urbano donde el Sol que lo llevó a esta aventura por el mundo, quedará relativamente negado y sursumido, como el propio SER.

 

Rubén CALVINO

REFERENCIAS

«El área del cerebro que más ha cambiado nos hace susceptibles al alzhéimer»

http://www.abc.es/ciencia/20150322/abci-cerebro-evolucin-humanos-20…

El alzheimer es el peaje del Homo Sapiens

http://www.unr.edu.ar/noticia/6306/el-alzheimer-es-el-peaje-del-hom…

EL HOMBRE –gnomón zoológico-

http://www.historiayarqueologia.com/profiles/blogs/el-hombre-gnom-n…

La agricultura hizo más frágiles los huesos humanos

http://elcomercio.pe/ciencias/investigaciones/agricultura-hizo-mas-…

 

MODELO ANTROPOGNOMÒNICO DE LA EVOLUCIÒN HUMANA

 

Autor: Rubén CALVINO

 

Advertencia:

Por el carácter dinámico y actual del tema, en este Modelo Antropognomónico de la Evolución Humana, permanece firme la mirada general y gnomónica del tema y son provisionales las ramificaciones y denominaciones de las especies y subespecies.

 

El Modelo Evolutivo Antropognomònico de la Evolución Humana, supone que el proceso filogenético verificado en el gènero homo, reconoce  al crecimiento alomètrico e hipermòrfico de la capacidad encèfalocraneal como su motor biológico, en tanto que el direccionamiento de cambios se orienta teleológicamente en pos de la optimización gnomónica del género, mediante la selección natural y social de los mejores adaptados a los cambios climáticos pleitocènic-holocènicos, a través de la asimilación, hibridación y/o la sustitución intersubespecìfica entre todos los ejemplares del gènero homo que alcanzaron a desarrollarse en cada tiempo y lugar de encuentros generados por la expansiòn.

evolution

Este proceso se cuantifica a través del cociente de encefalizaciòn y cualitativamente se verifica en la hipermorfosis craneoencefálica de la evidencia fòsil en general y muy particularmente por la gracilidad anatómica, el desarrollo del área cerebral 7(precúneo) y la aparición de genes ligados a la trascendentalidad, como el VMAT2.

El crecimiento alomètrico, ha sido el que motorizó las modificaciones que se verifican en las proporciones relativas dentro del propio género y el que originó la gran divergencia taxonómica que nos separa del resto de los simios actuales y animales en general, pero por sobre todo, fue también el que por tener un gradiente de crecimiento temporal y geogràficamente diferenciado, debido en gran medida a las diferentes condiciones ambientales, habría sido  causa exterior de las distintas subespecies humanas extintas que evolucionaron de maneras diferentes y divergentes, tan diferentes y divergentes, como lo fueron las latitudes geográficas y las condiciones y medios ambientes a que tuvieron que adaptarse lejos de lo que fuera su cuna africana.

latitudes

Al parecer habría sido el homo ergaster el primero en emigrar de Àfrica hace 1,5 millones de años y en su migrar expansivo se habrían sucedido diversas oleadas del mismo gènero como asì también de los homo erectus, separadas quizás por años, muchos años, y siendo cada una de estas oleadas, las portadoras de su propio estadio de crecimiento hipermòrfico ya iniciado en Àfrica, como de su tendencia a la verticalizaciòn y gnomizaciòn corporal creciente, las diferencias de latitudes geográficas y condiciones medioambientales, fueron sin lugar a dudas, los factores que han marcado las diferencias anatómicas y de velocidades en el crecimiento alomètrico de cada grupo homínido y en consecuencia, la causa de las diferenciaciones entre subespecies del homo.

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Las veriaciones más notorias pudieron ser el mayor espigamiento corporal, entre otras cosas motivado por la necesidad de mejorar las condiciones refrigerantes de cuerpos cada vez más pesados, la gracilidad anatómica motivada posiblemente por el jugar y experimentar con las sombras y finalmente el crecimiento encefálico hasta que en el Homo sapiens gnomónico  aparezca desarrollado el área cerebral 7 y el precúneo.

Así con la expansión del gènero por Eurasia luego de salir de Àfrica, se desarrolló la muy difundida figura del candelabro como manera de explicarnos gráficamente la expansión humana, pero en verdad, no basta para comprender su complejidad y poligenia, por lo que debemos poner de relieve e insistir en que la ramificación del candelabro representando la diferenciación del género, se debe a las diferencias del gradiente de crecimiento alomètrico impuesto en cada caso por las condiciones ambientales locales a las que a cada grupo homínido le tocó adaptarse en latitudes distintas y que luego, dado el origen del género en las zonas afro-ecuatoriales y a su tendencia ininterrumpida encaminada hacia la optimización anatómica del cuerpo como gnomon zoológico, es que teleológicamente, la selección entre las subespecies (inter-subespecìfica) de la evolución poligénica, se habría orientado dominantemente hacia privilegiar la adaptación respecto al Sol y fundamentalmente a seleccionar entre los ejemplares de las subespecies, a los mejor adaptados para valerse de su condición anatómica para orientarse en el tiempo y el espacio espacial valiéndose del Sol, del cosmos y de sus correlatos con las migraciones de las presas animales y los alimentos vegetales. A los más favorecidos para orientarse por los posicionamientos diarios del sol y las diferentes estaciones climáticas, ya sea por la conformación gnomónica del propio cuerpo (la posición bípeda y erecta) como por la experiencia gnomónica experimental acumulada y transmitida generacionalmente, se le habría facilitado mucho el transitar la geografía e incluso con su saber, pudieron convencer y arrastrar con ellos a todos aquellos que desarrollados en latitudes alejadas del eje ecuatorial (variantes siberiensis, neandertalensis, denisovanos etc), no obstante, se asimilaron mediante un proceso múltiple en el que se habrían conjugado la inclusión social, la hibridación entre sub-especies diferentes, como así también la exclusión y sustitución de los componentes.

Si bien es cierto que la dinámica de la investigación no admite un modelo estable de evolución que aluda a especies y variantes determinadas, igualmente se intenta conciliar los conocimientos  con los nuevos hallazgos de forma forma provisional.

En el modelo del candelabro, por ejemplo, cada brazo se corresponde con un conjunto de oleadas migratorias de un taxón determinado que pudo dar lugar a la aparición poligènica de las subespecies del Homo floresiensis, el Homo neandertalensis, Homo siberiensis y el Homo que sin salir de su cuna, siguió evolucionando dentro de Àfrica hasta agotar la totalidad de las posibilidades del crecimiento alomètrico del encéfalo y su total consumación hipermòrfica.

Este linaje africano cuando emigra, conforme nuestra mirada gnomónica, lo hace ya totalmente consumado en su anatomía como un perfecto gnomon zoológico que, recto y erguido sobre su bipedismo, y a diferencia de todas las demás especies que lo rodeaban y de las cuales seguramente se percató como diferente, fue favorecido por las condiciones del medio ambiente  ecuatorial para entregarse casi como un juego al principio, a la experimentación con su propio cuerpo y sombra solidaria.

candelabro

Asì surge lo que decidimos llamar Homo gnomónico experimentador (OMO I y OMO II) como el posible primer antropos gnomónico que es anatómicamente un gnomon zoológico y que como tal experimenta jugando con su sombra pero que aún no se sabe a/sí mismo un gnomón y que al momento de salir de Àfrica, quizás ya sabiéndose gnomon, le cupo el involuntario e inevitable rol de liderar los destinos de la evolución del gènero, principalmente conduciendo a las SUB-especies que por entonces aùn no habían consumado su evolución hipermórfica y consiguientemente, de imponer la conducta gnomònica en relación con los correlatos solares y cosmológicos.  Con estas subespecies que el Homo sapiens gnomónico se hibrida y migra, no solo se alejó de África sino que por momentos también regresó y recientemente se han verificado genéticamente su presencia en el continente.

Asì las cosas, el candelabro se forma por oleadas eruptivas de la diversidad del gènero de cada época, las que como el magma de un volcán se expandieron sobre la geografía en torno a su epicentro africano, dando lugar a todas las variantes biológicas que hoy surgen de la evidencia fòsil y ha tenido flujos y reflujos.

Dado el carácter originariamente gnomónico del género homo, las tardías oleadas salientes de África, posiblemente derivadas del tipo OMO, pudieron  liderar centralmente al conjunto a medida que se encontraban, haciendo que todas las subespecies se hicieran concurrentes al mismo fin (evolución teleológica) de alcanzar su óptima relación con el Sol, por lo que sin proponérselo y de hecho, paulatinamente se ocuparan los mejores sitios de la franja gnomónica planetaria, donde con el paso del tiempo se verán florecer las civilizaciones más destacadas de la historia.

De esta manera, el candelabro evolutivo descripto, se pone cabeza abajo por los entrecruzamientos y por el resultado final de lo que muy vagamente se suele denominar “el hombre moderno”, Este hombre moderno,  es en un principio un hombre que se sabe productor de sombras propias, y capaz de servirse de ellas para orientarse, es así que ese hombre marca sus tiempos diarios y calendàricos conforme a dichas sombras -es el Homo sapiens gnomónico-. Luego con la aparición del maquinismo, la industria y fundamentalmente el ferrocarril, el tiempo gnomónico  cede su lugar al tiempo mecánico y este al tiempo electrónico y atómico, quebrándose de esta manera el carácter gnomónico del antropos y convietiendose en un antropos técnico tendiente a la hibridación completa con la técnica.

Conforme a lo descripto, vemos que el género homo se evidencia como un proceso filogenéticamente en formación de y manifestaciones diversas no totalmente consumadas en su crecimiento alomètrico hasta la apariciòn del antropos gnomónico, y que mediante la selecciòn de los mejor adaptados a las nuevas condiciones climáticas de finales del pleistoceno y comienzo del holoceno, se orienta inevitablemente hacia optimizar las relaciones entre las condiciones anatómicas y subjetivas alcanzadas por el gènero con el cosmos, tomando al Sol como su principal orientador y referencia. Los mejores adaptados a estas condiciones y por lo tanto favorecidos, pudieron ser los representantes tardíos provenientes de Àfrica.

Este modelo se funda en que el proceso de crecimiento alomètrico del encéfalo iniciado en los pre homo hàbilis y su expansión que como coronación llega a las diferentes subespecies de sapiens/sapiens, sapiens neandertalensis, sapiens floresiensis, sapiens siberiensis y sapiens chiniensis, fuè un indetenido proceso hipermòrfico que una vez iniciado, pudo tener cocientes incrementales de crecimientos tan diversos como diversos fueron los medios y condiciones generales impuestas por la expansión y que tanto ontológica como filogenéticamente, ese proceso de crecimiento encefálico relativo continuó evolucionando en cada especie y grado, dentro y fuera de África, aunque, en el Homo sapiens gnomónico, por su visualización de las sombras en el espacio, es quien más habría complejizado la evolución del área cerebral 7 y el precúneo.

De esta manera, no habría un hombre moderno como vagamente suele decirse, en todo caso se verifica que hubo un hombre sabedor de su condición gnomónica que orientó teleológicamente el proceso evolutivo en lo anatómico y filogenético (hibridación, sustitución) como en lo social (asimilación, cruzamientos, asociación) y técnico, dando lugar al desarrollo de las más evolucionadas manifestaciones civilizatorias de la antigüedad: Luego, ese mismo hombre con experiencia gnomònica, al sustituir el tiempo gnomónico por el tiempo mecànico, pese a no cambiar anatómicamente pues habría alcanzado su culminación filogenética, cambia no obstante su imagen y sus modos.

Al igual que otros modelos de la evolución humana propuestos con anterioridad, el Modelo Evolutivo Antropognomònico en mérito a las evidencias fósiles y a la geografìa, concede al continente africano un papel clave en la evolución de las características modernas y gnomónicas, no obstante, hay que decir que ese papel clave adjudicado al continente africano, no es lineal ni absoluto sino que se le da como epicentro de una expansión que en forma de oleadas eruptivas se difundió a todas las latitudes llevando las características modernas y gnomónicas adquiridas en África por los homínidos y humanos que desde allí emigraron tardíamente y que luego, favorecidos por los cambios climáticos sobre los lugares a que arribaron, se habrían impuesto y transmitido a través de un proceso gradual y complejo de asociaciones especìficas e intrespecìficas,, asimilaciones e hibridaciones por cruzamientos y conflictos diversos.

La ola extendida con centro en el Este ecuatorial africano, a orillas del Lago Turkana (ex Rudolf), se extiende por toda Europa y Asia en tanto en Àfrica continuaron evolucionando los ejemplares kenyanthropus y rudolfensis (en alusión al Lago Rudolf) que podríamos considerar como muestras concretas de los primeros pre-antropos gnomònicos o simplemente gnómones zoológicos en proceso de consumación en función del desarrollo hipermòrfico y anatòmico

De esta manera los neandertales y los homos arcaicos que se desarrollaron fuera de Àfrica, habrìan sido asimilados distintamente por las sucesivas oleadas eruptivas con centro africano a través de cruzamientos generalizados y posiblemente también, en torno a la prevaleciente consumación del carácter gnomónico de la figura bípeda y erecta del africano tardío con un cerebro capaz de verse a/sì mismo como un objeto fuera de/sì, a la manera de un cuerpo indisolublemente unido a una sombra que supo utilizar para orientarse en el espacio y en el tiempo; es decir con capacidad de ideación simbólica y orientación espaciotemporal que pudo a su vez favorecer el desarrollo del área cerebral 7 y el precúneo como característica excluyentemente del hombre gnomónico, en tanto que generar una tendencia dominante sobre el resto de los humanos en formación y conducirse geográficamente por distintos corredores en pos del Sol hacia un mismo fin gnomónico y orientador que se verifica en todo lugar donde el Homo sapiens moderno ha llegado y dejado algún legado.

Dentro de la franja planetaria con intensa incidencia solar o franja gnomónica, es donde se halla el mayor número de evidencias del paso gnomónico del Homo sapiens/sapiens u Homo sapiens gnomónico.

FRANJA GNOMÓNICA

En consecuencia, la evolución y establecimiento de características modernas y gnomónicas, fue un proceso complejo de mezcla y no una mecánica y simple sustitución y reemplazo de una especie por otra. Las evidencias estarían diciendo que se habría dado una evolución filogenética interespecìfica y teleológicamente dirigida hacia la consumación del máximo desarrollo encefálico hipermòrfico correlativamente con la optimización de la adaptación a las relaciones con el Sol y el cosmos. Evoluciòn que, con origen eruptivo en el Este ecuatorial africano, se orientó en pos del Sol y como resultado final supo arrojar lo que conocemos hoy como subespecie Homo sapiens/sapiens o simplemete como Homo sapiens gnomónico. Evoluciòn que reabre la discusión en torno al concepto de especie y que desde lo gnomónico se vislumbra como “ESPECIE EN FORMACIÒN”, teniendo a los primeros homínidos como sus infantes, a las versiones de Homo erectus como adolescentes y al Homo sapiens / sapiens como adulto totalmente consumado en Homo sapiens gnmónico, dentro y fuera de àfrica.

 

Rubén CALVINO

 

Más información: http://www.historiayarqueologia.com/profiles/blogs/modelo-antropognom-nico-de-la-evoluci-n-humana
Publicado por Historia y Arqueología® en www.historiayarqueologia.com

EL HOMBRE –gnomón zoológico-

Libro:

EL HOMBRE -gnomón zoológico-

EDITORIAL UTOPÍAS

Autor: Rubén CALVINO

 

CONTEXTO del libro

Como comentario y a modo de resumen y contexto (muy superficial, por cierto), puedo decirles que desde el mismo, se trata de aplicar la perspectiva surgida del análisis de las ancestrales prácticas gnomónicas evidenciadas tras el detenido estudio e interpretación cosmológica de los sitios arqueológicos en general, y especialmente de la ubicación espacial de los monumentos, menhires y estelas.

tapa 1

Perspectiva esta, que  iniciada por el arqueoastrónomo, Dr Raúl PEREZ ENRIQUEZ en STONEHENGE y la REGIÓN OLMECA-MAYA, se verifica también en los estudios realizados por la Dra María Cristina PINEDA de CARÍAS en COPÁN RUINAS, y se consolida totalmente al comprobar que han existido experiencias gnomónicas comunes entre pueblos y culturas tan diferentes como distantes, algunas de ellas, históricamente registradas, como es el caso que entre los griegos cita ARISTÓFANES en la obra ASAMBLEA DE LAS MUJERES. <<Los esclavos- Tú no tendrás otro quehacer que acudir limpio y perfumado al banquete cuando sea de diez piés la sombra del cuadrante solar >>, el caso del REYNO de LASCH citado por el navegante Marco POLO (pg 124) el cual en su paso por La India, dice que los abrayamin, << Cuando quieren comprar algo, miden primero su propia sombra al sol y según las reglas de su superstición así proceden en el trato >>,  o los testimonios reunidos en el trabajo sobre la lengua y costumbres mapuches, LA PATAGONIA PIENSA, de Juán BENIGAR.

<<se sirven para ello de la sombra de objetos fijos con que están familiarizados, entendiendo a su posición o dirección, o en su defecto, páranse dando el lomo al sol y aprecian “la hora” por la longitud de su propia sombra>>

También en trabajos como el encarado por el conocido astrofísico Carl SAGÀN, “EL VIENTO LEVANTA POLVO” (*Carl Sagan, A Demon Haunted World; Science as a Candle in the Dark. Trad.) donde si bien el autor se circunscribe a reivindicar la ciencia como un sistema metodológico de verdades donde las leyes y las fuerzas de la naturaleza, ¡¡¡y no los dioses!!!, son los responsables del orden y existencia del mundo, no obstante, se estudia detalladamente el método de rastreo y caza de los bosquimanos y se concluye en que los bosquimanos contaban con un calendario astronómico (gnomónico para nosotros) en su mente y la metodología por ellos empleada es esencialmente idéntica a la empleada por los astrónomos/astrofísicos para analizar los cráteres dejados por el impacto de asteroides y planetoides

Esta perspectiva gnomónica, también se refuerza al abordar los mitos clásicos de JANO y PROMETEO, o en la CREACIÓN TEHUELCHE y el epew  MAPUCHE. Pero lo más revelador de esta perspectiva gnomónica, surge de aplicarla sistemáticamente al proceso de la evolución humana, especialmente en lo concerniente a la encefalización y al crecimiento alométrico diferenciado de las áreas cerebrales a partir de concluir que EL HOMBRE, es un gnomon zoológico, vertical y ambulante, el cual, por su carácter de homo fáber, se reproduce de cuerpo entero a/sí y fuera de/sí, primero con un palo, lanza o poste, luego con un menhir y finalmente concluye en la estela gnomónica antropomorfa.

La evolución filogenética del género homo, alcanza su total consumación como gnomón zoológico, luego de optimizar la verticalidad y gracilidad del cuerpo, lo cual a su vez, se correlaciona con el notorio desarrollo del parietal en general  y dentro del parietal, por la singularización específica del precúneo (área 7 de Brodmann en el parietal); características estas, que son todas excluyentemente de nuestro linaje y no compartidas por ninguna otra especie, motivos que hacen sospechar que se pudieron desarrollar de esa manera, como resultado epigenético quizás, de lo experimentado durante mas de 190.000 años con el propio cuerpo haciendo de gnomón solar, y muy especialmente por el uso instrumental con el propósito de orientarse en el espacio, el tiempo, el juego y el estrés postural motivado por el esfuerzo en pos de adecuar el cuerpo como gnomon y el propósito último de producir sombras a voluntad, rectas, comparables y medibles.

 

tapa 2

Ecce gnomon antropo: Verticalidad, gracilidad, manos prensiles y gestualidad del rostro, parietal diferenciado, precúneo y sumado a ello, la enfermedad de Alzheimer, (entendida como posible afección del precúneo), son todas características excluyentemente de nuestro linaje, el cual es curiosamente, quien experimentó la gnomónica primero con su propio cuerpo y luego con la reproducción material de su cuerpo.

 

El motivo de nuestra diferente estructuración encéfalocraneal con el neandertal, podría derivar de la diferente actividad experimental a que eran sometidos los cuerpos de unos y otros, ambos en condiciones ambientales y latitudes muy distintas, y tal actividad, originariamente por cierto, ha sido diferente en nuestro caso por estar condicionado por las características propias de un medio ambiente ecuatorial en que el hombre tuvo que soportar y saber aprovecharse de la insoslayable presencia del sol que más tarde, derivaría inevitablemente en la reproducción voluntaria de sombras en general, tan diferentes entre sí, como diferente era la antigüedad del día (hora) y las posiciones relativas del sol.

Pudo ser la observación y experimentación corporal con estos fenómenos, lo que lentamente pudo despertar la curiosidad (Aristóteles) y llevar a la verificación discriminada de los cambios de dirección, de longitud y de formas, conforme a las posiciones del Sol y las posturas del propio cuerpo; actividad esta que aparece en la mayoría de las  evidencias arqueológicas de nuestros ancestros pero no en las de los neandertales, ya que nunca se habló de un gnomon entre neandertales.

De las evidencias arqueológicas e históricas, surge que la respuesta gnomónica alcanzada por nuestros ancestros, es excluyentemente única y que con anterioridad a los diferentes tipos de gnómones hallados en casi todos los sitios arqueológicos, a saber: obeliscos, menhires o estelas, los gnómones utilizados fueron los propios cuerpos.

El hecho de consumarse el hombre cual gnomon zoológico, dependió mucho de cómo las distintas latitudes e incidencia solar respectiva junto a las condiciones nosológicas pudieron influir en su desarrollo y de esa manera configurar unos cuerpos gráciles, finos y delgados o unos cuerpos anchos y robustos como sabemos que fueron los de los neandertales, aunque en ambos casos se verifique igualmente una mirada frontal asociada a manos prensiles y hábiles.

Además de estas condiciones, para consumarse como gnomon animal, los cuerpos debieron estructurarse sobre una osamenta verticalmente recta, de modo que también influyó la estructura interna de los huesos alcanzada por cada variedad humana, y en ese sentido, los neandertales tuvieron unos cuerpos más grandes, con huesos más resistentes que le permitió transportar su mayor peso relativo y esa resistencia y peso asociados, no le habrían permitido adecuarse al perfeccionamiento como antropo gnomón, grácil y rectamente vertical que por otro lado, no estaba en sus propósitos ni en las exigencias surgidas de la actividad práctica desarrollada por los neandertales.

 

De esa manera, en ese reproducirse a/sí, fuera de/sí, el gnomon exterior se instala como prótesis y comienza una inevitable relación dialéctica y de progresiva hibridación en la que el sujeto se toma como su propio objeto en tanto que a través de la exterioridad del  gnomon, se vincula con el cosmos de manera tal que, el sujeto trasciende a su propia anatomía y toma al cuerpo material no biológico y protético con sus manos construido y con quien dialoga, como el fiel representante de esa trascendencia, la cual por otro lado, se refleja a sus piés, mediante un complejo viborear de sombras gnomónicas; así el sujeto, gnomón mediante, se descubre como parte de los cielos que ahora como cuadrantes y calendarios tiene dibujados en la tierra y desde los cuales, paradojalmente, surge una mirada invertida que afecta incluso hasta la propia genealogía y da lugar a que se vea como ajeno y extraño, aquello que le es propio dándole al producto  de su saber, el carácter de creador de sí mismo y de todo cuanto lo rodea.  (hierognomónica).

El hombre crea y modela a sus dioses a su imagen y semejanza.

La reificación consagratoria hierognomónica, a lo largo de un dilatado proceso de extrañación repleto de ensayos, con aciertos y errores, rituales y conjuros, indudablemente tuvo que dejar algunas huellas en la evolución anatómica en general y bien pudo esto incidir la figura, el parietal y  la genética.

De ser así, la espigada figura y gracilidad corporal, el particularísimo desarrollo del precúneo dentro del parietal y el VMAT2 en la configuración genética, pudieron concatenadamente ser la respuesta epigenética a este proceso evolutivo que como resultado hoy arroja un medio ambiente urbano en el cual, el Sol, va quedando relativamente negado y sursumido, como el propio SER,

 

Rubén CALVINO

 

 

REFERENCIAS

 

Referencias específicas sobre el libro:

Libro digital:

EL HOMBRE- gnomón zoológico

https://books.google.com.ar/books/about/EL_HOMBRE.html?id=1fQlBAAAQBAJ&redir_esc=y

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Catálogo de la Biblioteca de la Universidad de Sonora México

http://www.bibliotecas.uson.mx/sib_acervodet.aspx?bib=0&c1=Autor&c2&t1=calvino&t2&cat=L

 

Certificaciones:

sonora 2

 

sonora 1

 

RED  ESPAÑOLA  DE HISTORIA  Y ARQUEOLOGÍA

http://www.historiayarqueologia.com/profiles/blogs/el-hombre-gnom-n-zool-gico?xg_source=activity

http://www.historiayarqueologia.com/profiles/blogs/ecce-gnom-n-antropo

 

RED  MEXICANA  DE ARQUEOLOGÍA

http://remarq.ning.com/profiles/blogs/el-hombre-gnom-n-zool-gico?xg_source=activity

 

CONSEJO DE GOBIERNO DE LA FACULTAD DE ANTROPOLOGÍA 2013/1015  DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MÉXICO.

https://www.facebook.com/pages/Consejo-de-Gobierno-de-la-Facultad-de-Antropolog%C3%ADa-2013-2015-UAEMex/433118496808835

 

LAS NEURONAS DE DIOS

http://www.sigloxxieditores.com.ar/fichaLibro.php?libro=978-987-629-479-9

 

FACEBOOK

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