GNONOMÓNICA, MAGIA Y ANIMISMO

 

 

 Parte  I

 

Paleolítico, magia y naturalismo gnomónico

 

0Abraham Haber  (1924/1986)- filósofo y crítico de arte argentino- fundador junto al pintor Raúl Lozza del perceptismo como expresión del arte concreto, refiriéndose a “los orígenes” nos dice que << el comienzo es un todo compacto en el cual los opuestos no están divididos…>>, es decir que en los inicios no hay sujeto ni objeto… está el todo y la nada al mismo tiempo y unido…, se trata de una plenitud que contiene todas las virtualidades…, y es esta unidad de opuestos en un todo compacto, lo que Raúl Lozza expresa en su obra pictórica como abstracto de lo concreto y sin duda representa bidimensionalmente a la percepción como un elemental compuesto de abstractos (concreto).

percepción.jpg

Presentada de este modo, la percepción aparece cual un devenir que formalizado,  admite ser expresado como la conjunción del todo y la nada en una sola y única ecuación proposicional y simbólica.(01)

Esto nos permite inferir que en el comienzo, los humanos pretéritos, dotados de una singular agudeza visual y sensitiva, percibieron la vida como un todo indiferenciado, complejo y compacto en el que los elementos opuestos aún no estaban formalmente divididos en sujeto y objeto. No había por entonces un cuerpo anatómico desligado de su sombra ni esta sombra era percibía desvinculada de su cuerpo; tampoco hubo cuerpo reproducido materialmente fuera de/sí, en forma de gnomón material y exterior.

Todo era uno y no había cuerpo desligado de la sombra ni sombra desligada de su cuerpo. El cuerpo y su sombra era uno y la percepción se hallaba indisolublemente unida con lo percibido, de modo tal que la duplicidad que hoy percibimos, solo era potencial y se hallaba contenida como  división posible y latente, pero no realizada.

Esta potencialidad del desarrollo es lo que se observa en el arte primitivo, el cual curiosamente desde sus mismos orígenes contenía a los aspectos opuestos como virtualidades posibles y apenas inicialmente divididas recién en las postrimerías del paleolítico superior y los albores del neolítico, -todas y cada una de las diversas tendencias estilísticas que mucho mas tarde se verían concretadas en las distintas escuelas y vanguardias, quedaron expuestas como esbozos en esa unidad mágica del paleoítico.

<<Pero lo más notable del naturalismo prehistórico no es que sea más antiguo que el estilo geométrico, que da la impresión de ser más primitivo, sino que muestre ya todos los estadios de evolución típicos de la historia del arte moderno. El naturalismo prehistórico no es en absoluto el fenómeno instintivo, incapaz de evolución y ahistórico, que los investigadores obsesionados por el arte formal y rigurosamente geométrico quieren presentar. El naturalismo prehistórico es un arte que avanza desde una fidelidad lineal a la naturaleza —fidelidad en la que las formas individuales están todavía modeladas un poco rígida y laboriosamente— hasta una técnica más ágil y sugestiva, casi impresionista, y que sabe dar una forma cada vez más pictórica, instantánea y aparentemente espontánea a la impresión óptica que pretende presentar. La corrección y la exactitud del dibujo alcanzan un nivel de virtuosismo tal que llegan a dominar actitudes y aspectos cada vez más difíciles, movimientos y gestos cada vez más ligeros, escorzos e intersecciones cada vez más osados.>> (01)

Harnold Hauser

 

De esta manera, la percepción de las sombra propia, ha sido como hemos dicho “una con el cuerpo y la vida del sujeto”  y el todo conjugado en una sola y única ecuación proposicional a resolverse, no obstante y por la misma razón conjuntiva, contenía dichos términos proposicionales en ella contenida y fueron sus  componentes abstractos que luego se desdoblaron y desarrollaron.

Así es que la percepción como potencialidad que deviene y verdad más elemental y concreta, por un lado encuentra su expresión formal en la lógica simbólica, pero por otro también en la unidad de cuerpo y sombra propia.

Lo percibido por el humano primitivo puede figurarse como un compuesto virtual y contenedor en potencia, de los dos momentos opuestos y unidos y simultáneamente en un único punto virtual que configura la esfera del Ser sensible como inicio y apoyo de la razón y el concepto.

Luego, cuando por causas ligadas al desarrollo material se divide la sociedad y consecuentemente se altera y rompe el concreto percibido y cada componente virtual contenido,  se separa y abstrae.

Podemos decir entonces que el arte paleolítico en su conjunto, pareciera reflejar la unidad de concepción y funcionalidad que aquellos humanos experimentaron en la práctica, frente a los objetos y en la representación. Todo era uno y lo mismo, aunque potencialmente diferenciados y necesariamente concomitantes.

La sombra producida por el propio cuerpo actuando inopinadamente como instrumento gnomónico (antropo gnomón), constituía una unidad indisoluble con el cuerpo productor. No había diferenciación ni desdoblamiento de lo uno que era y dentro de tal unidad, se podía ir de la representación a lo representado como de la sombra al cuerpo y del reflejo del cuerpo con vida (sombra) a la vida misma mediante la momificación del cuerpo; del objeto a su reflejo y viceversa, porque en el pensamiento mágico que caracterizó al paleolítico, todo fue uno y lo mismo –el cuerpo y su sombra eran uno –

<< La sombra y el cuerpo, aunque de naturalezas aparentemente diferentes, son fenómenos o cosas concomitantes, unidas entre sí de tal forma, que siempre donde está una de estas manifestaciones, está la otra, donde está el cuerpo está la sombra y … si retenemos al cuerpo, retenemos a la sombra, con lo cual si hacemos que el cuerpo no se descomponga, tendremos sombra eterna. Ahora bien, si la sombra es provocada por el Sol que nos ilumina y da vida, “la sombra es vida” y si eternizamos la sombra de un cuerpo, le damos a ese cuerpo vida eterna. -Este es el razonamiento que pudo prevalecer en aquellos primeros hombres>>- (02)

El gnomón material y exterior al cuerpo, diferenciado del cuerpo biológico  y desdoblando lo percibido, recién surge en las postrimerías del paleolítico superior, junto a las primeras y muy simples figuraciones del cuerpo humano.

Con el desdoblamiento de lo percibido y la agonía del pensamiento mágico se toma nota de la prueba más contundente de esta aseveración que habla a las claras del carácter sustitutivo (sustitutivo del cuerpo humano) que ostenta el gnomón material y exterior. En general  durante este primer período, la figura humana no se ve sino tardíamente cuando aparece a finales del paleolítico, ya que hasta ese momento escaseaba y/o estaba totalmente ausente en las pinturas rupestres dado que, el humano paleolítico solo pintaba lo que veía y quien pinta lo que ve, no se pinta a sí mismo porque no se ve de cuerpo entero hasta que frente a su vista, insalvablemente se plante un espejo como la razón, por ejemplo, o un objeto supletorio del cuerpo como fue el gnomón solar, que le permitió verse a/sí, fuera de/sí.  Es este verse a/sí fuera de/sí, que acontece concomitantemente con la aparición de los dólmenesmenhires y construcciones gnomónicas diversas lo que da lugar y facilita el verse a/sí y pintarse de cuerpo entero y rectamente, como un palo o menhir.

Mientras tanto, durante todo el paleolítico, la experimentación gnomónica que comenzó probablemente jugando con las sombras, solo conoció como  instrumento gnomónico al propio cuerpo humano comprometido experimentalmente con el Sol y en tanto ello ocurría y tal cual pasó con el arte pictórico, a partir del mirarse  desde/sí, el humano no pudo verse de cuerpo entero sino parcialmente y en tanto esas miradas parciales se conjugaron con lo percibido en otros, se decidió a transitar hacia al intento de reproducirse  totalmente de cuerpo entero y en una escala asequible. Así pudieron surgir quizás, las primeras miniaturizaciones del cuerpo humano hasta que finalmente, un palo aceptablemente igual a su altura, poste o menhir le permitió desdoblarse y verse a/sí en su escala y fuera de/sí, como objeto material y exteriormente re-producido; de ese modo, el humano comenzó a verse a/sí, fuera de/sí, en un cuerpo gnomónico e inorgánico.

De esta manera podemos decir que la figura humana reproducida materialmente, comienza con el verse a/sí, fuera de/sí de cuerpo entero y esto resultó de una larga (y casual quizás) experimentación pre-mágica y mágica, donde una lanza (George Sartón) palo o poste junto a la mirada puesta en el otro, pudo romper con la unidad perceptiva para dar lugar al desdoblamiento sujeto/cuerpo gnomónico y sombra,por un lado y cuerpo gnomónico/sombra por otro,

En rigor de verdad, esa experimentación que le permitió a nuestros antecesores verse a sí mismo como algo exterior, fue precedida de una muy larga y lenta evolución de aproximadamente 200.000 años, la más dilatada de todas las etapas vividas por nuestro linaje y en las que quien pintaba, no se veía a/sí mismo y todo lo experimentaba con su cuerpo -a todo le metía su cuerpo- porque el cuerpo era parte comprometida con la vida, de la misma manera que era parte comprometida con la caza y recolección.

El cuerpo entero u parte de él, era simultáneamente pincel e instrumento gnomónico, como también el arma principal de caza y recolección, -pincel y gnomón que gradualmente fue cediéndole paso a las armas y herramientas de mano  como así también al pincel y el gnomón exteriorizados. En tales condiciones, el cuerpo humano era el instrumento de caza, de arte y de magia en tanto que simultáneamente era también la sombra solar indisolublemente unida al cuerpo y que cual GPS operó en el migrar por el mundo.

Al no haber evidencias materiales directas que puedan demostrar el uso del cuerpo humano como instrumento gnomónico durante el paleolítico superior y con ello dar sustento a lo que denominamos “naturalismo gnomónico”, la prueba más contundente de esa etapa pre-neolítica de unidad y compromiso experimental asumido con el propio cuerpo, como dijimos, se halla en la ausencia de representaciones pictóricas y pretroglifica de las figuraciones humanas de cuerpo entero. Aunque no obstante, por aquellos tiempos también, se aprecia un arte de cuerpo entero pero miniaturizado y al alcance de su mano y totalidad visual.

venus

El cuerpo entero, comienza a ser representado en miniaturas con una datación cercana a los 20.000 años de antigüedad. La llamada venus de Willendorf  (Austria), hallada  a orillas del Danubio es una de ellas.

Esta estatuilla de rostro impreciso y figuración cuasi manierista, presenta un vientre abultado, enormes senos y  obesas piernas.

Al parecer la mujer gorda y completamente desnuda habría sido de consideración en la antigüedad, ya que también aparecen en las esculturas egipcias, griegas y babilónicas del período neolítico. Posiblemente era visto como signo de buena alimentación y potencialidad reproductiva.

 

Rubén CALVINO

 

 

REFERENCIA

 

(01)

 

Historia de la literatura y el arte

Arnold Hauser

 

(02)

EL HOMBRE -gnomón zoológico-

https://gnomnica.wordpress.com/2016/05/09/el-hombre-gnomon-zoologico/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Concepto de pié gnomónico

 

Autor: Rubén CALVINO

 

0A la práctica ancestral de medir la longitud de sombra del propio cuerpo mediante el pedaleo pie a pie sobre el suelo, se la suele mencionar como método propio de lo que algunos llaman Reloj de pié (https://es.wikipedia.org/wiki/Reloj_de_pie) y es precisamente de esa práctica, que extraemos y llamamos pié gnomónico, a la relación que anatómicamente guarda el pié naturalmente propio de quien experimenta,  con el cuerpo al cual pertenece y que en ese momento, circunstancias y lugar, cumple con las funciones instrumentales de gnomón solar y de unidad de medida.

Definimos entonces como pié gnomónico, al pié naturalmente propio de cualquier persona que mide su propia  sombra conforme a la relación concreta que el pié como parte anatómica,  proporcionalmente guarda con la altura del cuerpo humano al cual pertenece, en el momento histórico y lugar en el que este cuerpo cumple  con funciones gnomónicas destinadas a la medición del tiempo.

El valor de la relación que guarda el pie naturalmente propio con la altura del cuerpo humano al cual pertenece, ha variado bastante a través de los tiempos y lugares, como así también, con el tipo de actividad para la cual era concebido, ya que en el arte, por ejemplo, mientras los griegos solían representar la figura humana con una altura de ocho cabezas, la posterior escuela manierista lo supo hacer hasta  de nueve y en la misma proporción eran sus pies.

Pese a estas diferencias, se puede decir que el pie naturalmente propio destinado a medir la sombra del cuerpo del experimentador en funciones gnomónicas  y/o relacionado a él, supo ser de seis (Vitruvio), siete (Leonardo) u ocho (Stonehenge).

Como puede apreciarse, con esta definición de pie gnomónico, no hacemos mas que reafirmar la relación de Leonardo y con ella emancipar y dar entidad teórica a una pretérita práctica gnomónica, que conjugada con otros conceptos y adecuadas correcciones particulares de tiempo y lugar, ayudan a poner en evidencia las prácticas gnomónicas que se esconden tras los mitos y estructuras del pasado.

En tal sentido entonces, el pié gnomónico como concepto teórico, queda definido en tanto valor resultante de la división del largo del pié naturalmente propio,  por la altura del individuo humano que experimenta en su condición  de gnomón zoológico, como el submúltiplo de la siete avas partes de la sombra específica 

Así definido y considerando que el cuerpo humano es un gnomón solar, el pié gnomónico resulta ser la siete avas partes de ese y cualquier otro tipo de gnomón; sea o no un cuerpo humano. De este modo el pie gnomónico pasa a ser un submúltiplo de cualqui8er gnomón que sea tomado como unidad gnomónica. -Recordemos de paso, que todo gnomón, sea este un poste, menhir, obelisco, estela etc, es simbólicamente el cuerpo humano reproducido material y exteriormente por la manos del hombre.

Luego, en tanto la altura del gnomón sea tomada como  unidad de medida, la sombra arrojada por él resulta ser la sombra específica y siendo así, el pié gnomónico es la séptima parte de la sombra específica

Entonces el pié gnomónico, como submúltiplo del gnomón como unidad, es la relación constante de siete avas partes (1/7) de la sombra específica.

 siete

Finalmente podemos decir que el concepto de pié gnomónico, se basa en el uso del pié entendido como la siete ava parte de la altura de cualquier gnomón y su objeto específico es  medir las sombras menores a dicha unidad. Por tal razón decimos que la piedra gnomónica S11 de Stonehenge, por ejemplo, mide 8 pies gnomónicos y el rewe mapuche, siete.

Es decir que la altura de cualquier persona o gnomón, mide siete de sus propios pies reales o imaginados y esta consideración, aunque válida en términos aproximados, hace que la longitud del pie, aplicada a modo de pedal siete veces, se iguale con la altura del individuo.

pies-y-altura

De esta forma cuando el método que refleja Aristófanes en su obra, La Asamblea de las Mujeres, desde Grecia pasa a Roma, cambia de nombre y de “stoicheion (griego) pasa a ser  “Decempedalis”, (en latín) y además, comienzan a  construirse los horologios, tabulando las longitudes de sombras en base  al número de pies para cada hora y  meses de algunos relojes solares basados en el pie.

Hay que destacar que los atenienses acostumbraban a usar zapatos o sandalias, solo para andar fuera de las casas y al parecer, estos calzados se ajustaban bastante bien al pié, de modo que la relación de proporcionalidad con la altura, en las plazas públicas, se habría mantenido aceptablemente cercano a la natural del cuerpo.

En las ciudades no se cubrían las cabezas, aunque sí lo hacían en el campo, lo que nos indicaría que el gnomón humano en la ciudad, era exactamente igual a su altura.

pie-gnomonicoEstas medidas relativas, por tener origen en alguna razón o proporción referidas a una parte especificada del objeto a medir, resultan  universales en tanto esa relación a tratar, como es el caso de la altura humana y su pie,  también lo es.

Debido a que la relación entre la longitud de sombra medida en números de pies con la altura del gnomón, operativamente  es un cociente, las unidades elegidas se cancelan y el pie gnomónico, como medidas relativa, resulta ser una expresión específica y sin unidad.

Por ser un valor sin unidad es que decimos que las medidas específicas contienen al todo como especificidad sin magnitud, y como parte que contiene al todo en los términos de su especificidad, el pie gnomónico se desentiende de la altura gnomónica y se remite a expresar con sus diferentes longitudes, las siete avas partes de las diferentes tangentes que adquiere el ángulo de incidencia solar para cada uno de los posicionamientos diurnos del Sol, en su movimiento aparente.

Para finalizar, digamos que en tanto medida específica, el pié gnomónico por resultar de la medida de un pie particular que contiene la universalidad de su relación con la altura del cuerpo al cual pertenece y el ángulo de incidencia solar, es un valor específico y singular.

 

Rubén CALVINO

 

 

CONCEPTO DE SOMBRA ESPECÌFICA

Publicación original del 30 de Agosto de 2016

 

Autor:  Rubén CALVINO

0La sombra específica es una medida relativa de longitud de sombra mínima y sin unidad, tomada en relación con la altura total del cuerpo gnomónico.

En tanto su carácter de medida relativa, la sombra específica es un valor minimo de longitud de sombra, que contiene y transmite información de la totalidad del cuerpo gnomónico, por lo que en consecuencia, funciona como muestra de la totalidad gnomónica.

 

Medidas relativas y sombra especifica

1.- El calor específico, entendido como calor mínimo y necesario para elevar un grado de temperatura, cada unidad de masa de un material determinado.

2.- El peso específico, entendido como peso por unidad de volumen de un elemento material determinado.

3.- La resistividad o resistencia eléctrica específica de un material conductor de energía eléctrica, entendida como resistencia eléctrica por unidad de longitud y de sección, es decir como resistencia eléctrica por unidad del material.

4.- El medicamento Específico, entendido como aquel designado con el nombre de uno de sus componentes y expendido por unidad de envase que lo contiene

5.- El Lenguaje específico entendido como lenguaje común por materia determinada

6.- El vocabulario específico entendido como conjunto de tecnicismos que remiten a las raíces procedentes del griego o del latín, aplicados en una materia determinada

7.- El riesgo específico entendido como aquel que es característico de un puesto y/o actividad determinada,

4.- La sombra específica, como sombra proyectada por unidad de altura gnomónica y ángulo de incidencia solar determinado.

 

Resumiendo:

Para cada desplazamiento aparente del Sol, hay un solo y único valor de sombra por cada unidad de altura que tenga el gnomón y en tanto ese valor es único y diferente, ¡es especial!, y en tanto “especial” habla de especie y de una única sombra específica para cada posicionamiento y ángulo solar

 

Concepto de muestra

La muestra es una parte mínima lo suficientemente homogénea  y capaz de representar a la totalidad de la cual como parte fue extraída.

Es una parte de algo que representa a la totalidad de la especie y a sus variaciones, que se toma o separa a los efectos de estudio, análisis, experimentación o cálculo de ese todo,  expuesto en la muestra.

Una muestra de sangre, orina o con mayor complejidad, de ADN, es una parte mínima y específica de un todo y como tal contiene información de dicha totalidad de la que fueron extraídas.

Por tal motivo decimos que:

La muestra es la parte de algo que contiene al todo en términos relativos.

En consecuencia, la muestra es una parte singular.

De la misma manera, un mínimo valor de sombra, cuando es referido a la altura del gnomon que la produce, es una sombra específica que habla de la totalidad gnomónica.

 

 

Sombra específica

La sombra específica en su calidad de sombra por unidad de altura gnomónica se comporta como muestra mínima de la totalidad de sombra que un determinado gnomon, es capaz de arrojar para el ángulo de proyección correspondiente.

Si tomamos un cuerpo gnomónico de cualquier altura “h”, la sombra específica se determina dividiendo la longitud de la sombra por la altura del gnomon y en tal sentido, resulta equivalente a la sombra arrojada por un gnomón de altura unitaria y/o de la tangente del ángulo de proyección.

De modo que, siendo la sombra el cateto opuesto al ángulo de proyección dentro del triángulo gnomónico y la altura del gnomon “h”el cateto adyacente, el valor de la sombra específica coincide con el de la tangente del ángulo de proyección gnomónica , por lo que la tangente de dicho ángulo se comporta como la muestra unitaria de la proyección gnomónica.

Si por un momento pudiéramos detener el movimiento aparente del Sol para dejarlo clavado en un ángulo fijo de incidencia solar , podríamos verificar que, variando la altura del gnomon “h”, obtendríamos distintas longitudes de sombras que, divididas por la altura del gnomón, nos darían por resultado un mismo valor constante que solo dependerá del ángulo y será coincidente con el de la tangente del ángulo de incidencia solar.

 

Ejemplo:

Si tomamos un ángulo =45º y comenzamos con un gnomon de un metro de altura, obtendremos una sombra de un metro de longitud. Luego si duplicamos la altura del gnomon también duplicaremos la longitud de la sombra y si triplicamos la altura del gnomon, del mismo modo triplicaremos la longitud de la sombra.

Esto significa que cuando hacemos que el gnomon sea “n” veces más alto que el original, también la longitud de la sombra será “n” veces más larga que la inicial.

En el primer caso, vemos que un metro de longitud de sombra dividido por un metro de altura gnomónica, nos da como resultado la unidad y lo mismo surge de dividir 2 m de longitud de sombra por 2m de altura gnomónica y 3m de sombra por 3m de altura gnomónica.

Lo que ocurre es que cuando no variamos el ángulo de incidencia solar, los cambios en las longitudes de las sombras son directamente proporcionales a las alturas que en cada caso alcance el gnomón que la produce, y es a esta relación gnomónica, entre la longitud de la sombra y la altura del gnomón a la que llamamos sombra específica y que para diferenciarla, proponemos llamarla “umbra”.

 

¿Qué nos dice la sombra específica?

Que a una misma hora del día y lugar, dos personas de alturas diferentes expuestas al sol, comparten la misma sombra específica entre ellas y también con cualquiera de los edificios u objetos que se hallen en el mismo tiempo y lugar.

Este conocimiento es el que según algunos relatos históricos, le habría permitido a Tales de Mileto enunciar su famoso Teorema de Tales.

La sombra específica solo depende del ángulo de incidencia solar y es totalmente independiente de la altura del gnomon.

Hay un solo y único valor de longitud de sombra específica para cada valor de ángulo de incidencia solar, y como la relación entre la sombra arrojada y la altura del gnomon, es la tangente del ángulo de proyección gnomónica, resulta que la sombra específica, está expresada directamente por el valor de la tangente del ángulo de proyección  y/o de su igual ángulo de incidencia solar.

En resumen, la constante que resulta de la propia definición de sombra específica y que surge de dividir las distintas longitudes de sombras por las alturas gnomònicas correspondientes respecto de un mismo ángulo de incidencia solar, no es otra cosa que la relación tangente del àngulo de proyecciòn gnomònica  y/o de su igual de incidencia solar.

En un mismo tiempo y lugar e independientemente de sus alturas, todas las personas y objetos presentes, comparten el mismo valor de sombra específica.

La sombra específica, en tanto resultante de la división de la longitud de la sombra proyectada, por la altura del gnomón que la produce, resulta igual a la que sombra que es capáz de proyectar  un gnomón de altura unitaria y en base a ello, decimos que, la sombra específica es la sombra por unidad gnomónica.

 

Aplicación Solar Info  y sombra específica

A partir del día 8 de Septiembre de 2016 y como resultado de mi sugerencia, la aplicación Solar Info, comenzó a arrojar el valor de sombra de gnomón unitario como “sombra específica” sin unidad.

Correo de Google Play:

GRACIAS y corrección(2)

sep 5 a las 9:02 A.M.
Cesar Busto <rwy04apps@gmail.com>
Para rubén Calvino Hoy a las 3:42
Buenos días Rubén

En Google Play hay disponible una actualización de Solar Info en la que se ha sustituido equinoccio de Primavera, solsticio de verano, equinoccio de otoño y soslticio de invierno por equinoccio de marzo, solsticio de junio, equinoccio de septiembre y solsticio de diciembre. de esta forma es utilizable en cualquiera de los dos hemisferios.

Tambien he eliminado las unidades de la sombra proyectada.

En próximas actualizaciones introduciré el factor gnomónico.

Muchas gracias por su colaboración.

Un saludo.

César Busto.

 

Lecturas de la sombra específica

solar-info-modificado

Obsérvese que la “efemérides” señalada con flecha amarilla, proy (h=1) 10,891, indica un gnomón unitario que provoca o proyecta una sombra de longitud igual a 10,891 veces esa altura unitaria, es decir que es una longitud de 10,891 veces la especie de gnomón elegido.

De esa manera la altura unitaria del gnomón puede ser de un metro, una pulgada, un pié inglés, un pié gnomónico, una altura humana etc, dado que al estar indicando la altura del gnomón sin unidad (h=1), conceptualmente se está diciendo que es la proyección de sombra de un gnomón de altura unitaria, capaz de ser medida en la especie unitaria que se elija.

La sombra así expresada, sin compromiso con ninguna unidad, es la sombra específica y su valor se corresponde directamente con el valor de la tangente del ángulo de incidencia solar, lo cual permite manejarnos trigonométricamente

sombra específica = tg (áng incidencia solar)

Pero ocurre que la aplicación no nos brinda directamente el ángulo de incidencia solar, aunque sí y a cambio, nos entrega el ángulo complementario designado como ángulo de la altura solar y a partir de este, podemos deducirlo.

ángulo de incidencia solar = 90º – (ángulo altura solar)

sombra específica = tg  <90º – ( altura solar)>

De esta forma, las sombras se pueden medir en los términos y dentro del sistema de medidas que se prefiera, sean estos métricos o antropométricos.

Efectivamente el valor de 10,891 puede estar expresando metros o las veces que la sombra mide en los términos de mi propia altura si quiero valerme del cuerpo como instrumento gnomónico.

Es que justamente, la manera como se medían las sombras en tiempos del paleolítico y con anterioridad al uso de gnomones exteriores y plantados, era usando el propio cuerpo humano como instrumento gnomónico.

03

 

Rubén CALVINO

 

 

 

 

 

 

Gnomónica y culto ancestral

Autor: Rubén CALVINO

 

Agradecimiento:

Gracias a la inestimable colaboración de Paco Aceitero Sac, las fiestas inferidas desde el estudio gnomónico, se nutrieron de contenido.

 

divrgencia

 

Sobre el culto a la verticalidad corporal

La verticalidad corporal humana, alcanzada filogenéticamente y su resultado último de exteriorización del cuerpo gnomónico a través de un pilar, menhir o estela, es un silencioso e implícito culto ancestral, que ha comenzado tomando al propio cuerpo humano como su objeto y que rara vez, suele mencionarse en los tratados antropológicos, pero que sin embargo tuvo un definido propósito evolutivo de optimizar la función gnomónica del cuerpo humano, la gracilidad y el bipedismo.

Rubén Calvino

 

Ciclo gnomónico y cultos

 

0A partir del orto helíaco de Sotis (Sirio), el cual no siempre es coincidente con el solsticio de verano, se daba comienzo al año egipcio, luego del cual en fechas cercanas a nuestro 24 de agosto, se adicionaban los 5 días epagómenos. Por entonces el río Nilo desbordaba y las aguas permanecían fuera de su cauce durante 4 meses de 30 días cada uno y este período se simbolizaba en los glifos con algunas líneas paralelas que representaban el agua.

 

EGIPTO CÍCLICO

 

La máxima inundación del río Nilo se alcanzaba en el mes de Septiembre, por lo que el equinoccio de primavera con el Sol incidiendo a 30º se producía en plena inundación y es justamente en esos momentos en los que suponemos, podría darse inicio a la fiesta de Opet, la cual por el carácter de su simbología, la caracterizamos como marcadamente equinoccial e hídrica y suponemos que podría finalizar cuando el Sol, alejándose del sitio y dirigiéndose al trópico de Capricornio, se ubica a los 38º y con sus rayos en paralelo a la explanada Norte de la Gran Pirámide.

agua

Glifo de la Inundación

En esas circunstancias, los rayos del Sol al desplazarse en paralelo con el lado norte de la pirámide, no impactan en ella (colimación de la luz) y recién lo hacen en el piso y sin producir sombra alguna, fenómeno que muy probablemente, se lo pudo aprovechar magnificando y convirtiéndolo ceremonialmente, en el espectáculo de finalización de la fiesta Opet, valiéndose quizás, del acanalamiento octogonizante de las caras, que pudo quizás, favorecer la dispersión de la luz solar provocada por la punta piramidal y de esa manera dar la sensación de un abanico de luz sobre el lado Norte de la Gran Pirámide. (efecto probable que habría que verificarse o hallar testimonio)

Luego de la fiesta de Opet, comenzaba la estación de la siembra y cuando el Sol pasaba los 52º en fechas inmediatamente anteriores al solsticio de invierno, el día 15 de Diciembre, probablemente, se daba comienzo a Heb Sed, Fiesta Sed o Fiesta de renovación real o jubileo faraónico que duraba por lo menos hasta el 27 de Diciembre. De modo que entre esas fechas tenía lugar la muerte y resurrección del Sol como representación de la muerte y renovación simbólica del faraón

 

semilla

siembra

 

Atavismos gnomónicos

Antes de saber sobre el comportamiento de las sombras, el hombre comenzó jugando con ellas de manera semejante a como seguramente y con mucha anterioridad, lo supo hacer algún otro animal, solo que el hombre se diferenció porque jugó hasta que las entendió y pudo reproducirlas con el compromiso de su propio cuerpo, para finalmente lograr controlarlas y convirtiendo así, la inevitabilidad del hecho, en su propio divertimento y ceremonia.

De la misma manera que de la omnipresencia del Sol y la producción de sombras supo abrirse camino hacia alguna práctica voluntariamente orientada, el humano transformó el atávico sacrificio del macho alfa o rey, en el rito solar de caída y resurgimiento mediante el jubileo faraónico; festejo durante el cual, la demarcación territorial que llevan a cabo la casi la totalidad de las especies animales, el faraón la ejecutaba plantando los djed a la manera de verdaderos mojones falognomónicos territoriales, los cuales simbólicamente, eran los que delimitaban el reino a partir de marcar con ellos, la parte visible del cuadrado de sombra que por lado tiene a la mínima sombra diaria (mínimun diario) del solsticio de invierno, esto es, a la longitud de 202m correspondiente a sombra del mediodía del solsticio de invierno, sombra que por otro lado es, la más larga del año en su tipo y que su cuadrado equivale a la superficie del cuadrado de la base de la Gran Pirámide. (01)

Esta longitud de 202m, la máxima sombra anual del mediodía, era tomada simbólicamente como la máxima distancia territorial del imperio y entre estas marcas y otras posiblemente transversales, el faraón realizaría las ostentosas carreras para evidenciar su renovado buen estado físico.

De esta manera, el territorio del reino quedaba simbolizado en el corredor Norte conformado por la parte visible de la sombra solsticial de invierno; unos 87m x 202m.

Así las tragedias de la vida humana se hicieron festejos y ceremonias, en tanto que aquellos que manejaron la gnomónica lo hicieron dentro del mas cerrado secreto ritual de sus sacerdotes y sabios, y entre otras conversiones lograron que el rey, en lugar de morir como antes lo hacían y siguen haciendo otras especies, los humanos renovábamos los atributos del poder político, sexual y territorial renovando los “mojones” demarcatorios mediante la carrera del rey entre los simbólicos trópicos Norte/Sur y/o los laterales del corredor Este/Oeste.

En tanto algunos investigadores señalan que el pilar djed pudo ser un Fetiche de Árbol que remitiría a la importancia de la importación de árboles por parte de Egipto desde Siria, hay que señalar sin embargo, que este pilar parece haber gravitado pesadamente en la vida del Egipto antiguo, por lo que tuvo que ser mucho más que solo eso, y si bien en un principio estaba asociado con Seker, el dios halcón de la necrópolis de Menfis, luego y curiosamente, se asoció fuertemente con Ptah, quien era el dios patrono de los artesanos y albañiles que marcaban los terrenos y construían las pirámides. Esto necesariamente lo vincula con a la gnomónica

djed sombra solsticial

Obsérvese como los tres cuerpos superiores y la cúspide, parecieran estar indicando a los constructores y al nivel y formas de sus conocimientos matemáticos de entonces, el valor de la longitud de la sombra solsticial máximo, en los términos de la altura humana. El valor es de la altura de un hombre, más su tercera parte y algo más.

En definitiva, desde lo estrictamente gnomónico, el djed en sus orígenes pudo ser simplemente un mojón demarcatorio de sombras en general y muy particularmente de la solsticial de invierno.

Este mojón en medio del ceremonioso trato, se habría hecho tan importante con el paso del tiempo, que envuelto en el misterio creado por los arquitectos y sabios egipcios, se convirtió en el símbolo hierológico de carácter fálico/gnomónico que debía ser plantado como muestra de la virilidad del faraón. De esa manera los djed´s, como “agujas” de madera, piedra o metal, fueron fálicos pilares que se clavaron en la tierra para unirla a “la carne celeste de los cielos”, con el hilo viboreante de la sombra solar que que cada uno de ellos sobre el suelo proyectaba.

 

 

Aspectos gnomónicos particulares de la Gran Pirámide

Gnomónicamente, el ángulo de 52º equivale a la relación gnomón/sombra entre la altura de un gnomón de 32 unidades y una sombra de 25 unidades, de modo que la relación tangente nos da un valor sin unidad de 1,28 que justamente es el del factor gnomónico (02) del sitio en aquellos tiempos en que el trópico de Cáncer se hallaba un poco más alejado del Ecuador y cercano a los 24º. (03)

Este  ángulo de 52º equivalente a la relación gnomónica de 32/25=1,28, durante el renacimiento encontró su expresión en dos figuras humanas básicamente iguales, pero dispuestas en posiciones diferentes, una en “HI” y la otra en posición “HT” (Luis Castaño Sanchez). (04)

canon

Recordemos que en el antiguo Egípto, las relaciones gnomónicas eran medidas y marcadas en el terreno mediante el uso de sogas de 12 nudos y que lo que hoy nosotros consideramos un concepto teórico y llamamos factor gnomónico (05) como concepto que refiere a la diferencia algebraica entre las sombras solsticiales extremas, ellos la conocían empíricamente a partir de medir las sombras propias y calcular sus diferencias en los términos de la altura humana del experimentador que corporalmente se comportaba como instrumento gnomónico vertical.

 52º

 

Símbolos hierognomónicos y culto a la verticalidad corporal

El abordar el estudio de los menhires, estelas, tótems, rewes, pilares djed, obeliscos y pirámides, partiendo desde la iconografía y los glifos asociados inmediatamente a lo religioso, necrológico y/o fálico, resulta por lo menos parcial e insuficiente cuando se comprueba que todos ellos guardan una relación directa con las sombras solares, el factor gnomónico y fundamentalmente con la exaltación simbólica de la verticalidad y gracilidad humana en consonancia con la función de gnomon solar vertical y ambulante, a que fuera experimentalmente sometido el cuerpo humano durante el larguísimo período paleolítico.

La verticalidad corporal humana, alcanzada filogenéticamente y su resultado último de exteriorización material del cuerpo gnomónico a través de un pilar, menhir o estela, es la manifestación primaria más evidente del silencioso e implícito culto ancestral a la integridad corporal que el humano, muy tempranamente comenzó a practicar tomando al propio cuerpo como su objeto (de culto) y direccionándolo experimentalmente en su curso evolutivo, hacia la meta de optimizar la verticalidad en pos de su función gnomónica, la gracilidad y el bipedismo. (06)

Los codirectores de Atapuerca sostienen que el sitio “Sima de los Huesos” habría sido el primer santuario de la humanidad(07) , debido a que en el lugar se hallaron 6.500 fósiles, de los cuales 30 esqueletos son  casi completos y con una antigüedad de entre 300.000 y 500.000 años, por lo cual estos investigadores sospechan que el agrupamiento de cadáveres en el lugar no fue un hecho circunstancial sino que por el contrario, todas las evidencias  indicarían que fueron depositados allí por otros humanos con algún propósito definido, y ese propósito, sería la prueba más antigua de un comportamiento humano simbólico de tipo funerario, tesis esta, que si bien no despierta unanimidad en la comunidad científica, pone de relieve sin embargo, que el primer objeto de culto de la humanidad y manifestación explícita de comportamiento simbólico, ha sido el cuerpo humano, aunque sea en la forma de sus restos.

Concluimos entonces en que Independientemente de la certeza del lugar y tiempo sostenidos por los directivos de Atapuerca, el primer objeto de culto y manifestación simbólica, sin duda alguna, ha sido el cuerpo humano y como complemento a esta afirmación, debemos decir que el estar parado produciendo la sombra del propio cuerpo, pudo ser lo más convincente de estar y sentirse vivo.

En ese contexto el pilar djed (08) tuvo también su rol y si bien pudo ser lodo lo que de este pilar suele decirse, como ser: una representación simbólica de la importación de árboles, el símbolo de árbol, la columna vertebral de Osiris, la exaltación de la estabilidad, fertilidad y virilidad del rey, etc, también tuvo que ser, por lo menos en sus orígenes más remotos, un mojón demarcatorio de sombras.

¿Cómo relacionar la carrera del faraón en el jubileo o las flechas dirigidas a los cuatro puntos cardinales en el Opet  sin una función espacial de mojón territorial del djed?;

¿Acaso la verticalidad del rewe mapuche, del djed y de los obeliscos como así también de las pirámides… en lugar de asociarla a tantas cuestiones mediatas, no es menos rebuscado, más fácil e inmediato asociarla con la verticalidad del cuerpo humano que cada uno de esos símbolos hierognomónicos representan?. 

En todo caso y desde la mirada gnomónica, todos estos símbolos de forma erguida sobre el suelo, no son otra cosa que distintas instrumentaciones gnomónicas, con las que el ser humano supo sustituir el uso de su propio cuerpo como gnomón solar y de esa manera logró emanciparse de/sí  exteriorizando materialmente fuera de/sí la verticalidad requerida para la experimentación gnomónica.

En cuanto a las particularidades gnomónicas del djed también debemos sospechar lo apuntado mas arriba en cuanto a que mediante sus anillados superiores en relación con el cuerpo troncal, pudo servir de indicador del valor aritmético de la sombra solsticial. En definitiva, el djed es para nuestra mirada gnomónica, un símbolo hiero/falo/gnomónico de aplicación territorial demarcatoria que  a su vez, se pudo prestar como indicador de la magnitud de sombras.

Algo semejante ocurre con el sitio Göbekli Tepe (09) o “Colina panzuda”, (Lº 37,222…°N, Long 38,5222..E), el cual está considerado como el lugar de culto más antiguo del mundo descubierto hasta el momento.

En el sitio se hallaron numerosos pilares monolíticos de piedra caliza en forma de T con más de tres metros de altura que si bien en general no presentan formas claramente antropomorfas, si hay un caso de una mujer desnuda, en postura frontalmente agachada y además, estas columnas contienen brazos grabados que le otorgan un indudable carácter humano dentro de lo que podría considerarse un particular estilo artístico antropomorfo. En algunos casos hay relieves de manos humanas en postura de oración y estolas que cuelgan de lo que sería la cintura.

Klaus Schmidt (1953/2014) arqueólogo alemán y prehistoriador que dirigió las excavaciones desde 1996 al 2014, considera Göbekli Tepe como un lugar central del culto a los muertos, sugiriendo que los animales esculpidos estarían allí para proteger a los difuntos.

Evidentemente, estamos nuevamente en presencia de pilares que material y exteriormente sustituyen al cuerpo humano en su función hierognomónica con el claro propósito de rendirle culto a la verticalidad del cuerpo humano en ellos representados, desde los mismos orígenes de la Revolución neolítica, unos 11.000 años atrás y con bastante anterioridad a la invención de la cerámica, la metalurgia, la escritura y la rueda.

El culto a los muertos, generalmente considerado como el más antiguo, es en verdad la consecuencia directa del culto que en vida, todo ser vivo hace de la propia integridad corporal, y que muy particularmente en el humano, trasciende al cuerpo una vez muerto.

Esta actitud, indudablemente nos diferencia de otros animales, y aunque haya registros en algunas especies de comportamientos parecidos, en el humano, como en ningún otro animal, se verifica tomando a la verticalidad corporal y su sombra, como signo de vida y trascendencia.

Es que…

<< La sombra y el cuerpo, aunque de naturalezas aparentemente diferentes, son fenómenos o cosas concomitantes, unidas entre sí de tal forma, que siempre donde está una de estas manifestaciones, está la otra, donde está el cuerpo está la sombra y … sii retenemos al cuerpo, retenemos a la sombra, con lo cual si hacemos que el cuerpo no se descomponga, tendremos sombra eterna. Ahora bien, si la sombra es provocada por el Sol que nos ilumina y da vida, “la sombra es vida” y si eternizamos la sombra de un cuerpo, le damos a ese cuerpo vida eterna. -Este es el razonamiento que pudo prevalecer en aquellos primeros hombres>>- (10)

 

Elementos gnomónicos de consideración

 

Los efectos arqueo-gnomónicos especiales

Como efectos especiales definimos al conjunto de técnicas utilizadas para impactar la subjetividad del espectador mediante la creación de ilusiones sensoriales destinadas a magnificar y/o modificar la apreciación de los fenómenos de manera tal, que no se registran naturalmente ni pueden ser obtenidas por medios convencionales, 

Dicho esto, los fenómenos arqueo-gnomónicos especiales son el conjunto de técnicas utilizadas en la antigüedad, para en el día gnomónico elegido, impactar la subjetividad del espectador mediante la creación de ilusiones sensoriales destinadas a magnificar y/o modificar la apreciación de los fenómenos solares o celestiales de manera tal que no se registraban naturalmente ni podían ser obtenidas por medios convencionales, entre los efectos arqueognomónicos especiales, por ejemplo y dada su relevancia podemos mencionar el espectroscópico del paleolítico europeo o, entre otros, la elevación y bajada al inframundo de la Serpiente Emplumada en el templo de Kukulkán (11).

 

Los días gnomónicos particulares

En rigor, todos los días son gnomónicos en tanto se verifique en ellos alguna sombra solar, no obstante que, hay algunos en los que el ángulo de incidencia solar del mediodía equinoccial o solsticial, durante el curso del Sol entre los trópicos, suelen proyectar sombras con particularidades gnomónicas que las hacen diferentes al resto. Estas diferencias, según surge de numerosas evidencias arqueológicas, fueron tomadas en cuenta y aplicadas técnicamente por nuestros antepasados gnomonistas.

Es el caso de las sombras del mediodía equinoccial o solsticial con una longitud igual o enteramente proporcional a la altura gnomónica, como así también, los casos de sombras que en su relación con el gnomón que las produce, reflejan las de los catetos de alguno de los triángulos rectángulos conocidos.

Un caso particular de variadas formas, es el de aquellos días en que el Sol atraviesa el meridiano del lugar y no se producen sombras visibles, pues esas sombras que siempre existen, quedan ocultas tras la masa material de cada gnomón que la produce; es el caso de los días llamados “sin sombra” que naturalmente suele haber dos veces al año entre los trópicos, o el de una sola vez al año y en conincidencia con el solsticio de verano sobre cada trópico y en algunos casos especiales, en las que técnicamente se logra que el ángulo de incidencia solar coincida con la pendiente propia del gnomón construido para ese lugar y que es justamente, uno de los casos que nos ocupa en la Gran Pirámide de Giza.

Estas sombras particulares no pasaron desapercibidas a la curiosa mirada de nuestros ancestros y por el contrario, en términos generales, ellas  fueron de tal consideración en la antigüedad, que hoy ante la sola detección de una particularidad gnomónica de estas características, debemos sospechar que necesariamente pudieron tener alguna significación para quienes han vivido en tal sitio y factor gnomónico determinado.

Estas sombras especiales son las que determinan los días gnomónicos y estos a su vez son los que nos permiten inferir fechas y/o períodos dentro de los cuales se pudieron desarrollar acontecimientos  ceremoniales o calendáricos importantes.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, en el caso del antiguo Egipto y a partir de las relaciones constructivas de la Gran Pirámide de Giza, podemos inferir que han existido por lo menos dos celebraciones gnomónicas importantes y que en el diseño de la Gran Pirámide han quedado constitutivamente marcadas como claves..Esta clave tiene que ver con la inclinación de 52º, la relación entre la superficie del círculo con radio igual a la altura y la superficie de la base y el factor gnomónico del sitio. En todos estos casos nos encontramos con el valor de 1,28 que incluso, según lo afirma Luis Castaño, se vincularía con el canon del sistema de medición antropométrico.

 

 

Efectos gnomónicos especiales en la Gran Pirámide

Existen varios efectos gnomónicos especiales desarrollados en la prehistoria y entre ellos podemos destacar que en la Gran Pirámide, aprovechando la inclinación del lado Norte, se utilizaron el efecto colimador, el efecto dispersivo que provoca  la punta de la pirámide, el efecto relámpago estacional  que según algunos investigadores afirman, se produce por la leve concavidad de los laterales (12). No se verifica evidencia concreta alguna del efecto estroboscópico y cinematográfico practicado a la luz de antorchas o mediante dibujos en piedras rotantes.

Este manejo de las técnicas gnomónicas por parte de los antiguos egipcios, indudablemente es el resultado de miles y miles de años de experimentación con las sombras solares del propio cuerpo, probablemente desde que nuestro linaje comenzó a abrirse paso en la cuna africana para más tarde llevar ese conocimiento por el mundo.

En tal sentido Pascal Cuissot y Marc Azéma afirman que el hombre prehistórico dibujaba y contaba con los conocimientos necesarios como para crear la ilusión del movimiento en las pinturas, a la manera de lo que hoy conocemos como cine (13).

Estos investigadores interpretan que las pinturas de las cuevas de Chauvet, Lascaux y otros santuarios prehistóricos, ponen de manifiesto la existencia prehistórica de numerosos casos de descomposición del movimiento figurativo que luego y por efecto estroboscópico, se recompone a la manera del cine.

Recordemos también que estos efectos gnomónicos especiales no solo fue patrimonio de los egipcios sino que lo ha sido del ser humano gnomónico y se evidencia muy claramente en las pirámides Mayas en general y muy particularmente en Chichen Itzá donde puede verse como asciende y desciende de los cielos la Serpiente Emplumada de Kukulcán.

 

 

Celebraciones gnomónicas en el antiguo Egípto

 

Celebración hídrico-equinoccial

Fiesta de Opet

Durante los tres meses de, julio, agosto y septiembre, el río Nilo desbordaba el cauce habitual de sus aguas y consiguientemente se anegaban las tierras aledañas, siendo en Septiembre y en días cercanos al equinoccio de invierno cuando se alcanzaba el máximo nivel de crecimiento para luego en Octubre, tendiente a un ángulo de incidencia solar de 38º, volver a su cauce normal.

Teniendo en cuenta este ciclo natural, la fiesta de Opet (14) pudo comenzar en el equinoccio de Septiembre cuando el agua llegaba a su máximo nivel y el Sol incidía con un ángulo de 30º.

La finalización y motiv0 principal de la fiesta de Opet, habría tenido su comienzo en el mes de Octubre, al inicio del retiro de las aguas de los campos anegados y en momentos en los que el Sol del mediodía, durante su ir y venir de trópico a trópico, se ubicaba en un ángulo de incidencia de 38º= (90º-52º).

En tal situación los rayos solares no impactan sobre la superficie del lateral Norte de la Gran Pirámide de Giza porque se proyectan paralelamente a ella y en consecuencia, ellos dejan de producir la sombra que hasta ese día venían produciendo, lo cual era interpretado como la señal gnomónica del comienzo  de la estación de la siembra.

siembra

En los orígenes y según distintas fuentes, estas fiestas duraban 11 días, ya que habrían datos coincidentes que indicarían que durante la dinastía XVIII, el festejo comenzaba el día 15 y finalizaba el 26 de Septiembre, de lo cual podemos deducir que originariamente, este festejo era estrictamente del tipo equinoccial, pero con el paso del tiempo y el surgimiento de nuevas necesidades ligadas a la agricultura y al río Nilo, en época de Ramsés I y de Ramsés II,  llegaron a durar 24 días y más tarde, 27, lo que legítimamente nos hace sospechar que su duración se habría extendido hacia cubrir completamente el desplazamiento del Sol desde los 30º verificados durante el día del equinoccio, hasta los 38º en el que el ángulo complementario y contra el suelo, se corresponde con los 52º de la Gran Pirámide, haciendo que los rayos solares se alineen dando lugar al fenómeno gnomónico especial del fin de las sombras del mediodía y entrada en la estación de la siembra.

El acanalamiento de los laterales de la Gran Pirámide, que dan lugar a la forma octogonal de la base, pudo favorecer y acentuar el efecto gnomónico del fin de las sombras e inicio de la estación de siembra, en el momento en el que el Sol, asomándose en la cúspide de la Gran Pirámide, irradia sus rayos paralelos a la pendiente Norte; este podría ser uno de los fenómenos arqueognomónicos especiales.

 

 

solar

 

 

Celebración solsticial -Introducción histórica-

Fiesta Heb Sed  o Fiesta de renovación real o jubileo faraónico.

En el periodo arcaico o dinástico temprano de Egipto, conocido también como Época Tinita (-3100/-2686) surgieron las dinastías y el Estado encabezado por el faraón, como responsable de toda la estructura social piramidal.

La autoridad del faraón deriva de la consagración y proceso de endiosamiento de la primera y segunda  dinastías, las cuales estaban compuestas por nueve dioses cada una. A ella le siguió una tercera que ya no eran dioses sino semidioses, tras la cual, sobrevinieron las humanas tuteladas por la divinización del faraón.

El distanciamiento y extrañación que en la subjetividad produce el paso del tiempo, fue el catalizador que agigantó y supo endiosar lo creado por el hombre, hasta convertirlo en su propio contrario y creador.

Con el paso del tiempo el hombre vio dioses creadores donde solo había liderazgos por ellos mismos oportunamente reconocidos.

Esos hombres que agigantaron sus líderes históricos hasta convertirlos en dioses creadores y eternos, volvieron a recrearlos en la durabilidad de la piedra que llega hasta nosotros.

Los días gnomónicos elegidos para festejar el jubileo, fueron los dos del año en que el Sol del mediodía, pasa por una incidencia de 52º Sur, de manera que para presenciar el fenómeno de muerte y resurrección del Sol ocultándose tras la pirámide, el pueblo debió ubicarse convenientemente del lado Norte que es, sin dudas, el lugar de proyección de las sombras y desde donde se podía observar y disfrutar de la espectacularidad gnomónica (Paco Aceitero).

A tal efecto y conforme surge del análisis gnomónico del rito, del lado norte tuvo que haberse dispuesto de un corredor rectangular de 85mx202m, el cual debió determinarse a partir de la extensión de la máxima sombra solsticial visible que, habría sido marcada con la plantación ceremonial de manos del Faraón, de un falognomón. En ese corredor, casi tan ancho como la base piramidal, era donde desde nuestra  mirada gnomónica, entendemos que se habría disfrutado del espectáculo solar.

La extensión de 87m habría sido determinada por la diferencia entre el largo total de la sombra solsticial producida por la altura de 146,6m para una tangente de 54º, esto es 202m, menos el lugar que ocupa la semi/base de la pirámide,osea, 115m.

202 (2).jpg

El faraón era oficialmente imbuido de su divinidad en la ceremonia de coronación y si bien al principio, esa consagración duraba 30 años, el debilitamiento del poder político, los llevó a recurrir con mayor frecuencia a la realización de la fiesta de renovación y jubileo o heb sed, eligiendo fechas gnomónicas en las que el Sol del mediodía, incidiendo desde un ángulo de 52º, comienza a sumergirse día a día tras la Gran Pirámide de Giza, en tanto se dirige hacia el trópico de Capricornio para luego volver y repetir el fenómeno pero en sentido contrario y con el Sol en ascenso.

Este fenómeno que como hemos dicho, ocurre dos veces al año, la primera cuando el Sol se aleja del sitio hacia el trópico de Capricornio y la otra, cuando está de vuelta hacia el trópico de Cancer.

En la primera de las fechas, se observa como sumergiéndose tras las sombras de la pirámide, el Sol lo hace representando el debilitamiento del faraón, y en la segunda, cuando el Sol está de vuelta y dirigiéndose hacia el trópico de Cancer, el Sol emerge y resurge de entre las sombras para posarse en la misma cúspide piramidal totalmente renovado y transmitiéndole su fuerza al faraón con el objeto de devolverle la autoridad perdida.

<< La fiesta del Sed esconde estos conocimientos atribuibles a un ritual de renovación. Como en las tradiciones prehelénicas sobre “el rey del año” en que se renovaba la titularidad del gobernante consorte de la diosa…Aquí aparece un trasfondo más elaborado en la renovación de la titularidad de faraón para otro tanto tiempo…Es para mí, casi seguro, que durante esta fiesta egipcia el sol se escondía al sur de la pirámide durante tres dias en el intervalo de duración del “eclipse” producido por la pirámide…Esto es imitar de forma artificial un fenómeno natural y astronómico que ya conocían las culturas chamánicas de Siberia. >>

Paco Aceitero

 

En base a las cíclicas inundaciones del río Nilo y el recorrido trópico del Sol, los egipcios dividieron el año en doce meses y asignaron treinta días a cada mes, en tanto que los cinco días restantes, se añadieron como  “días por encima del año” y eran conocidos como días epagómenos.

 

El año lo dividieron en tres estaciones de cuatro meses cada una:

akhet, inundación, verano;

peret, siembra, invierno; y

shemu, siega, primavera.

calendario gnomonico

Las fechas son indicativas

El propósito de la fiesta del jubileo era, por un lado, mantener en el pueblo la creencia del carácter divino del faraón, y por el otro, renovar su energía (poder político) y actitud para contribuir a esa creencia y conservar el poder.

A tal efecto y como hemos visto, los egipcios, recurrían a un conjunto de técnicas con el propósito de impactar la subjetividad del pueblo espectador, mediante la creación de ilusiones sensoriales destinadas a magnificar y/o modificar la apreciación de los fenómenos solares o celestiales en torno a las pirámides, y lo hacían de manera tal, que no se podían lograr en la vida cotidiana.

Esto significa que por entonces, los antiguos egipcios, al igual que lo han hecho otros pueblos, utilizaban los efectos gnomónicos especiales con los cuales impactaban la subjetividad de su habitantes y renovaban su creencia en la divinidad del faraón.

 

Referencias complementarias sobre el antiguo festejo del sed 

El nombre “Sed” para referirse a la fiesta, posiblemente derive de la fonética usada para “Ast” que era el nombre de Isis en griego y que significaba el trono, representado por el jeroglífico que portaba sobre su cabeza.

Según consta en las tablillas del Rey Den -quinto faraón de la dinastía I de Egipto (-2914/2867)  y primero en decirse rey del Alto y Bajo Egipto- la fiesta “Sed” o Heb-Sed o fiesta del jubileo, ya se practicaba en el Imperio Antiguo.

La mayoría de los relatos aseguran que estas fiestas se llevaban a cabo en el Gran patio ritual sur del complejo funerario Zosr ideado por Imhotep (15), en Sagarah, Menfis, capital del estado- Pero conforme surge de la aguda observación gnomónica de Paco Aceitero, para poder percibir con claridad el fenómeno de muerte y resurrección del Sol en tanto su ocultamiento y posterior salida detrás de la pirámide, los antiguos egipcios debieron hacerlo ubicándose sobre el lado Norte y no Sur, por lo que coincidiendo con esta mirada, suponemos que los relatos que refieren a los festejos sobre el lado Sur, no aludían específicamente al fenómeno gnomónico sino a los rituales concomitantes y/o complementario del festejo, motivo por el cual, como lo indicamos en la figura, el efecto gnomónico especial era indudablemente parte de la fiesta y se realizaban en el patio Norte.

La ceremonia es muy antigua y aunque algunos investigadores se debaten entre los orígenes con raíces en el calcolítico o neolítico, nosotros, desde la mirada gnomónica estimamos que en lo esencial, la antigüedad del rito puede ser aún mayor a lo que se debate y posiblemente proveniente del paleolítico, dado que el hombre, desde tiempos remotos ya era un consumado experimentador gnomónico que seguía a sus presas no solo por sus rastros sino que también por el comportamiento de estas en su relación con el Sol (16)

complejo funrario

 

El sed en la Gran Pirámide

Si bien no habría certeza en cuanto a la fecha de inicio y finalización, la celebración de Sed o Jubileo, se la suele ubicar entre el mes Ka-Ho-Ka de (Tybi griego) – estación Ajet y Tob (Tobi grigo) estación de Peret,

En este período es cuando el Sol se dirige hacia el hemisferio Sur y con destino al Trópico de Capricornio (en aquellos tiempos en los 54º) para dar lugar al fenómeno conocido como solsticio de invierno.

Una vez llegado el Sol al extremo declinatorio del hemisferio Sur, se estaciona en el trópico de Capricornio, en ese lugar produce el fenómeno del solsticio de Verano del hemisferio Sur y simultáneamente el de invierno para el hemisferio Norte.

Luego, en su retorno hacia el Hemisferio Norte, el Sol vuelve en la misma dirección del meridiano del lugar, pero en sentido contrario e iluminando nuevamente la explanada lateral Sur y proyectando la sombra sobre el lado Norte.

En ambas situaciones de 52º, el Sol se ubica igualmente en la cúspide de la Gran Pirámide, solo que en tanto se dirige al trópico de Capricornio, se sumerge, y cuando lo hace hacia el trópico de Cancer, resurge.

Al parecer estos dos fenómenos básicamente iguales pero de sentidos opuestos, se produciría dentro del período comprendido en la última quincena de Diciembre, posiblemente entre los meses de Kolahk y Tobe.

Sed o del Jubileo

Queda claro que desde tiempos remotos y en la misma cuna continental de la humanidad, lo que el sol experimentó en los cielos, el hombre gnomónico mediante sus diferentes ritos,  lo vivenció con su cuerpo y lo representó con las sombras en el suelo que pisaba.

Se sabe además, que Amenofis III realizó tres fiestas Sed, mientras que Ramsés II habría hecho 14.

Se sabe además, que Amenofis III realizó tres fiestas Sed, mientras que Ramsés II habría hecho 14.

La causa de este aumento en la frecuencia del rito habría que buscarla por el lado de la inestabilidad política que le cupo vivir a cada uno de ellos y a los acontecimientos que por entonces tuvieron que sortear.

Habría evidencias de que representando la fenomenología solar, se enterraban viejas estatuas caídas sobre su lado izquierdo como manera de indicar simbólicamente el decaimiento del poder faraónico, en los momentos en que  el Sol se alejaba y por el contrario, plantaban nuevos pilares, cuando emergía de las sombras en sentido contrario.

Hay datos que aseguran que los festejos duraban no menos de cinco días y cuando el sol emergía, el propio faraón era quien llevaba a cabo la “erección del pilar djed”, acto que aludía fálicamente a la resurrección de Osiris y procuraba un reinado estable.

De la misma manera que el faraón plantaba su propio símbolo falo/gnomónico, como ya señalamos, durante el curso de la ceremonia, el rey también realizaba una carrera entre dos montículos de piedra que podrían estar señalando los límites trópicos del Sol por el lado celestial y los del reino como límite terrenal.

En línea con estas correspondencias entre las celebraciones y la gnomónica, debemos agregar que el 25 de Diciembre del año Juliano los egipcios conmemoraban el nacimiento del dios Horus.

Rubén CALVINO

 

REFERENCIAS

(01)

Cuadratura del círculo en base al papiro Rhind

Como dato general se sabe que desde tiempos remotos se conoce que el diámetro entra tres veces en la circunfereencia y que en el Papiro Rhin hace referencia al tema indicando que para calcular las áreas cuadradas del círculo, hay que dividir en novenas partes y tomar ocho de ellas como lado del cuadrado.

1/9= 0,1111111

8/9= 0,8888888

Superficie círculo horizontal

(230,4m/2) x (230,4m/2) x (100/32) = 115,2mx115,2mx 3,125= 41472

la raíz cuadrada es:

202

Luego,

la sombra solsticial máxima es: 204m aprx= 147 x tg 54º = 147 x 1,376 = 202,3 m

Valor este que se corresponde con el hallado como lado del cuadrado equivalente al círculo de la base piramidal. La sombra piramidal del mediodía día del solsticio de invierno con una altura de 146,6m de altura en y con una incidencia del Sol a 54º, tal como ocurría en la GP del antiguo Egípto,

 

 

(02)

Cálculo del factor gnomónico

Ubicación del sitio:

Latitud 29,97916667º apx=30º

Latitud sitio + Latitud del trópico = ángulo mayor

Latitud sitio –  Latitud del trópico = ángulo menor

Tg (ángulo mayor) – tg (ángulo menor) = fg

29,97916667º + 24,139º = 54,11816667º (02), tg  (54,11816667º)= 1,38236838

(03)

Trópico de Cancer

El trópico de Cáncer es uno de los paralelos del planeta que actualmente está ubicado en el hemisferio norte a una latitud de 23º 26′ 14″ = 23,437222222. Pero no siempre estuvo en ese lugar ni lo seguirá estando debido a que por causa de un fenómeno astronómico llamado nutación, los Trópicos y Círculos Polares, de forma periódica y cíclicamente, se desplazan en dirección a los meridianos, y lo hacen con sentidos opuestos Norte/Sur y Sur/Norte, de manera que la latitud de estos paralelos no es la misma a través del tiempo y su posición cambia a velocidad variable.

La nutación hace que cada 18,6 años el eje de rotación de la Tierra oscile hasta unos nueve segundos de arco a cada lado del valor medio de la oblicuidad de la eclíptica y por otro lado, la precesión de los equinoccios, hasta unos 17 segundos a cada lado del valor medio de desplazamiento del punto Aries sobre la eclíptica.

La inclinación del eje de la Tierra cambia entre 22,1 grados a 24,5 grados en un ciclo de 41.000 años.

El eje de la Tierra tiene ahora una inclinación de 23,5º respecto a la normal al plano de la eclíptica.

Límites extremos para la probable ubicación del trópico

Dato concreto: Año 7170 AC – 24º13`47“= 24,23º ——-extremo alto

Dato concreto: Año 4000 AC – 24º06`17“= 24,015º——extremo bajo

Fuente:

https://productforums.google.com/forum/#!topic/gec-geology-moderated/CMXesn-SROc;context-place=forum/gec-geology-moderated

(04)

Metrología histórica, cánon original y gran pirámide

http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/metrologia-historica-canon-original-y-gran-piramide#.V5MxntKLRMw

(05)

Factor gnomónico

https://gnomnica.wordpress.com/2016/07/27/factor-gnomonico/

(06)

El hombre –gnomón zoológico-

https://gnomnica.wordpress.com/2016/05/09/el-hombre-gnomon-zoologico/

(07)

La sima de los huesos

http://www.elcorreodeburgos.com/noticias/burgos/sima-huesos-reivindica-primer-santuario-humanidad_29939.html

(08)

Pilar Djed

https://es.wikipedia.org/wiki/Pilar_Dyed

(09)

Lugar de culto más antiguo

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/sociedad/descubierto-lugar-culto-mas-antiguo-humanidad_777779.html

(10)

El hombre –gnomón zoológico-

https://gnomnica.wordpress.com/2016/05/09/el-hombre-gnomon-zoologico/

(11)

Kukulcán

https://www.youtube.com/watch?v=Br-RS_JE3xU

(12)

Las ocho caras de la Gran Pirámide-Efecto relámpago-

https://es.wikipedia.org/wiki/Gran_Pir%C3%A1mide_de_Guiza

(13)

Cine prehistórico

(14)

Fiesta Opet

https://es.wikipedia.org/wiki/Fiesta_de_Opet

(15)

Templo Necherjet Dyeser – Faraón Zoser –

https://www.youtube.com/watch?v=TZIHCiAhR5E&feature=share

(16)

Carl Sagán, precursor del sapiens gnomónico

https://gnomnica.wordpress.com/2016/05/07/carl-sagan-precursor-del-homo-sapiens-gnomonico/

Factor gnomónico

Rubén CALVINO

 

Factor gnomónico

001.- En lenguaje coloquial, el factor gnomónico expresa las veces que la altura del cuerpo u objeto gnomónico, entra en la distancia que separa a las sombras solsticiales extremas del verano e invierno y surge de la idea que el Dr Raúl PEREZ ENRIQUEZ tuvo y aplicó exitosamente para el estudio de la Herradura de Trilitos en el sitio británico de STONEHENGE y el posible origen gnomónico del calendario de 260 días en la Región Olmeca (01).

Quien tuvo esta original idea de relacionar las longitudes de las sombras extremas en los términos de la altura gnomónica , el Dr Raúl PEREZ ENRIQUEZ, suele referirse al tema de la siguiente manera:

<<En nuestro caso, la propuesta del factor gnomónico, así bautizado por el propio Rubén Calvino, nos ha llevado a identificar la utilización de este concepto en culturas que erigieron magníficas construcciones en la antigüedad tales como Stonehenge, Teotihuacán y Chichen-Itzá, o las Pirámides de Giza, por mencionar solo algunas de ellas. Pero debió tener sus antecedentes en miles de años de observación.>>

 

02.- En términos matemáticos, el factor gnomónico de un sitio determinado, es la diferencia algebraica entre la sombra específica del mediodía del solsticio de invierno, menos la sombra específica del solsticio de verano del sitio, teniendo en cuenta los signos determinados por el sentido que ambas sombras cobran dentro de la dirección de la meridiana del lugar.

 

03.- Llamamos sombra específica a la longitud relativa en los términos de la altura del gnomón, de modo que la sombra específica surge de dividir la longitud de una sombra por la altura del gnomón. Por tal razón, las unidades de longitud de la sombra y el gnomón se cancelan y surge un número sin unidad igual a la tangente del ángulo de incidencia

 

04.- En consecuencia, como las sombras específicas son tangentes y también lo son sus diferencias, el factor gnomónico, como diferencia de tangentes es una tangente

 

Ejemplo de factor gnomónico:

 

Sitio Latitud 43, 667 °

fg =(sombra específica solsticial invierno)(sombra específica solsticial verano)

sombra específica solsticial de invierno= tangente (  + 23,44 °)

sombra específica solsticial de invierno= tangente (  23,44 °)

 

fg= tg(  + 23,44 °) tg (  – 23,44 °) = 2,368 – 0,3685 = 2,001

 

fg

 

 

 

Colorario intertropical:

 

05.- En sitios intertropicales, es decir con latitudes inferiores a los +/-23,44°, las sombras de verano invierten el sentido luego de que el Sol, haya pasado de uno a otro hemisferio y ello hace que el signo a considerar para realizar la diferencia de sombras, cambie, y conforme a la ley de los signos, la diferencia algebraica se convierta en suma y consiguientemente en lugar de restarlas, se adicionen ambas sombras para finalmente dar con un factor gnomónico mínimo de 0,864-

 

06.- El factor gnomónico se basa en la diferencia algebraica de sombras gnomónicas extremas, tratadas trigonométricamente como diferencia algebraica de tangentes de los ángulos de incidencia solar en las estaciones anuales extremas, durante la máxima altitud meridional del Sol. Esto significa que el factor gnomónico es la diferencia algebraica entre las sombras del solsticio de invierno, como sombra más larga y la del solsticio de verano, como más corta, dividida por la altura de la vara gnomónica,

 

07.-También y en lugar de las tangentes de los ángulos de incidencia, pueden considerarse las cotangentes de los ángulos de las altitudes solares extremas entre los dos solsticios.

cota

En uno u otro caso, por tratarse de diferencias entre funciones trigonométricas, estamos hablando de radio unitario, de modo que el factor gnomónico es la diferencias de sombras extremas en términos del propio gnomón tomado como unidad, el cual a su vez, nos habla de la cantidad de días que separan a los solsticios en los términos de sombra por unidad gnomónica.

 

08.-En cuanto a las sombras, debemos decir que, tanto  la del solsticio de invierno como también las del solsticio de verano, son sombras compuestas, por otras dos sombras, entre las cuales la sombra del equinoccio es la componente fundamental. A la sombra equinoccial se le suma o resta la sombra producida durante la declinación solar para dar lugar a la del solsticio de invierno o verano respectivamente.

 

09.-La sombra de los equinoccios es la que se produce cuando la declinación solar es cero y el ángulo de incidencia solar, coincide exactamente con el de la Latitud del lugar. Por lo que, el factor gnomónico representa la diferencia algebraica entre sombras extremas compuestas, expresada en valores relativos a la longitud del gnomón, de manera tal que nos permite decir que queda expresado en términos por unidad de la medida de la vara gnomónica (tomada como unidad) y por ser un resultado de sombras compuestas, fundamentalmente por la sombra del ángulo coincidente con el ángulo de la Latitud del lugar, es sensiblemente dependiente de la Latitud geográfica.

 

10.-Hay que tener en cuenta que solo en los días de los equinoccios, ocurre que el eje de La TIERRA, se enfrenta equidistante a la incidencia de los rayos solares como así también al plano de la eclíptica del SOL y al ser la tierra de la forma de un esferoide girando en torno a su eje, el ángulo solar en el cenít equinoccial es nulo solo en zonas intra-tropicales, en tanto que cobra valores diferentes a cero conforme se aleje de los trópicos en dirección a los polos y en cambio para los solsticios tanto de invierno como de verano, el eje terrestre se encuentra en sus máximos y opuestos estadosde inclinación, lo que hace que también los ángulos y sombras sean de sus máximos y opuestos valores.

 

11.-En el solsticio de invierno, junto a la máxima inclinación del eje terrestre, aparece la mayor longitud de sombra, en tanto que en el solsticio de verano, junto a la máxima inclinación terrestre opuesta a la anterior, aparece la menor longitud sombra. Vemos entonces que la sombra proyectada por el gnomón al momento en que el SOL, intercepta con el meridiano del lugar, depende fundamentalmente de la ubicación geográfica determinada por la Latitud de ese lugar sumada a la Altitud del Sol originada por la inclinación del eje terrestre fuera de los equinoccios.

 

12.-Es importante observar que los trópicos, como paralelos que en la esfera terrestre, marcan los entramados límites de la declinación Solar a 23,44º, Norte o Sur respecto a la línea del Ecuador, son también sendos demarcadores de una franja global donde se desarrollaron grandes civilizaciones humanas y en este sentido, debemos destacar que es el factor gnomónico de valor 4, quien marca el límite subtropical y extremo, fuera del cual, no se desarrolló civilización alguna.

 

13.- El factor gnomónico entonces, basado en la idea del Dr PEREZ ENRIQUEZ, se aplicó con éxito e  in-situs, a partir de la medición de sombras extremas en sitios determinados; mediciones de sombras, que luego se cotejaron para extraer de ellas la diferencia algebraica y relacionarla  directamente con  la longitud del gnomón.

 

 

 

Colorario teórico:

 

14.- El factor gnomónico experimentado, es un valor numérico específico que surge de la diferencia algebraica de las longitudes de sombras extremas, expresado en los términos de la longitud de la vara gnomónica; número específico este, que depende de los factores que rigen la formación de las sombras durante los solsticios de invierno y de verano del objeto gnomónico utilizado, el cual puede ser el propio cuerpo haciendo de gnomón y/o los objetos sustitutivos del cuerpo humano como varas, menhires o estelas gnomónicas.

 

15.- De esta manera, poniendo al descubierto estos aspectos mencionados y relacionándolos adecuadamente, podemos alcanzar una expresión del factor gnomónico teórico que, frente a algunos requerimientos de trabajo remoto, por su carácter teórico se emancipa y se hace prescindente de la necesidad de tomar mediciones de campo y así el factor gnomónico puede ser calculado teóricamente en base a la Latitud y ser usado opcionalmente para operar de modo teórico en diversos cometidos entre los que podemos mencionar a modo de ejemplo, el diseño y construcción de las hipérbolas de sombras.

 

 

 

Colorario antropognomónico:

 

16.- De lo expuesto surge que,  el poste, vara, menhir o la estela gnomónica antropomorfa, no es un elemento material extraño y distante del cuerpo humano, sino que muy por el contrario, todo cuerpo gnomónico material es esencialmente un sustituto no biológico del cuerpo humano gnomónico, hecho originalmente a imagen y semejanza del cuerpo humano que a los efectos experimentales perseguidos, se comporta del mismo modo y con la ventaja devenida de su exteriorización.

 

17.- Durante el larguísimo período paleolítico, nuestros ancestros experimentaron la gnomónica valiéndose de la verticalidad y gracilidad del propio cuerpo tomado como instrumento gnomónico (gnomón antropo). Al principio, esta experimentación pudo ser tomada como un juego del hombre con su sombra, a la manera como lo hace un perro quizás.

 

18.- Pero luego, cuando aquellos humanos se percataron de que siendo su propio cuerpo el productor de sombras y que manejándolo este a voluntad, también podían controlar las formas, direccionamientos y longitudes de las sombras; acto  seguido el humano pretérito del paleolítico, se supo diferenciar del resto animal y dada su conformación anatómica, inmediatamente se supo gnomón vertical y ambulante (Homo sapiens gnomónico).

 

19.- Este largo período de experimentación con el propio cuerpo, duró más de 190.000 años, hasta que finalmente y como consecuencia de las posibilidades técnicas y las necesidades surgidas de la agricultura, el hombre, como ningún otro animal, se reproduce de cuerpo entero a/sí, fura de/sí, de forma no biológica mediante un gnomón material y exterior igual o en proporción a su propia altura o la de su líder, a los efectos de seguir el recorrido del Sol, la Luna y las estaciones a través de las sombras.

 

20.- De este modo, muchos de los menhires y estelas particularmente orientadas en el espacio que hallamos en los distintos sitios arqueológicos, los cuales comenzaron siendo simples palos, postes u objetos muy diferentes a nuestros cuerpos, paradojalmente y dado su carácter gnomónico, retornan a su inmediatez antropomórfica y son continuación inicial  del Cuerpo Material Inorgánico de la evolución humana.

 

 

 

Relación teórica entre el factor gnomónico y la Latitud

21. El factor gnomónico en tanto diferencia de sombras específicas tomadas durante el mediodía de los solsticios extremos, es una función gnomónica que depende de la Latitud del lugar y en ese sentido, el valor unitario del fg se verifica en las proximidades de los 20º, luego se duplica a los 43,7º y se triplica en los 51º de Latitud. Puede afirmarse entonces, que el factor gnomónico se comporta cual una coordenada gnomónica equivalente a la ascensión recta y a la latitud , por lo que adecuadamente conjugado con la meridiana del lugar, se configura un interesante y práctico sistema de coordenadas gnomónicas

22.- Teniendo en cuenta esta correlación de datos y considerando el tema trigonométricamente, hallamos que existe una relación exacta entre el factor gnomónico y la Latitud que no solo nos permite pasar de uno a otro valor con solo conocer uno de ellos, sino que además, al partir de la Latitud, emancipa y da vuelo teórico al concepto de factor gnomónico para operar de forma remota sin las exigencias de las mediciones de campo.

 

 

Forma analítica

fg2.jpg

 

fg3

 

Sombras-concepto teórico-

23.- La sombra gnomónica es en general, un reflejo tangencial del ángulo de incidencia solar

 fg4

 

Factor gnomónico

24.- El factor gnomónico resulta de la diferencia algebraica de sombras meridionales extremas en términos unitarios.

 fg5

25.– Es decir que, en primer lugar, el factor gnomónico es el valor de la tangente de la diferencia de los ángulos compuestos y propios de los solsticios de invierno y verano respectivamente y en segundo lugar, siendo la expresión general de la tangente de la suma o diferencia de ángulos, igual al cociente entre la suma o diferencia entre las tangentes de cada ángulo en particular y el producto de estas sumadas o restadas de la unidad,

 

fg6

 

Luego, operando  matemáticamente

fg8

Replanteando la diferencia  y  reemplazando   los   símbolos  de  la Latitud  (Lº)  y   la  Declinación (Dº), se  tiene que:

fg9

26.- Esta diferencia de tangentes a la que finalmente arribamos luego de operar matemáticamente, expresa analíticamente al factor gnomónico teórico surgido en base a la Latitud terrestre (Lº) y sin que sea necesario contar con mediciones de campo.

27.- Los ángulos de Latitud terrestre () y Declinación solar (), se expresan por medio de sus respectivas tangentes y de ese modo facilita la operacionalidad ya que entre ellas pueden aplicarse las leyes algebraicas sin restricciones distributivas.

28.- Luego, de esta expresión se puede despejar la tangente de la Latitud terrestre.

De

LATITUD

 

29.- De esta manera llegamos a expresar de forma general, la reversibilidad y equivalencia de uso entre el factor gnomónico (fg) y la Latitud terrestre (), lo cual era uno de nuestros cometidos. Si ahora en particular, decimos que la declinación es de 23,44º y en consecuencia su tangente es de 0,433567758, que el doble de esta cifra es 0,867 y que su cuadrado es (dº)²=0,18798, por ser estos valores repetidamente utilizados, podemos concluir en que la Latitud resulta de

LATITUD 2

30.- Así, conociendo solamente el factor gnomónico, podemos obtener la Latitud terrestre () directamente, si para ello, consideramos de 23,44º y constante, el ángulo de la Declinación solar (). Lugo, siendo

(dº)²=0,18798= 1/5.319686528…

fg 3

31.– Mas aún, si  muy sutilmente sacrificamos un poco el rigor matemático en pos de la realización estética, ¡¡¡¡¡quien puede negarle belleza a esta fórmula!!!!
fgsimpli2

En rigor, la expresión no es exacta, pues en lugar de 5, debiera ser 5,319…pero no solo resulta muy bella por su forma, sino que también, por la simplicidad y sin apartarse de su efectividad, resulta de suma utilidad para la aplicación práctica.

Del mismo modo, y para ir de uno a otro de los conceptos tratados, tenemos que

 

LATI

IGUALDAD.jpg

Resultado este, que en definitiva fue el propósito del planteo analítico.(02)

 

 

 

El factor gnomónico y la hipérbola

32.- La hipérbola es una curva cónica determinada por el factor gnomónico (fg) entendido como diferencia absoluta y constante propia del sitio, verificada en la diferencia entre los radios vectores de un punto M de la curva, respecto a otros dos puntos cualesquiera del plano F1 y F2, tomados como focos.

 

MF1 -MF2 = 2a = fg

 

33.- Luego, siendo el factor gnomónico la diferencia algebraica de las sombras específicas del mediodía de los solsticios extremos, es también la diferencia algebraica entre la sombra específica mínima (mediodía) que se registra durante el día del solsticio de invierno, menos la sombra específica mínima (mediodía) que se registra durante el día del solsticio de verano.

 

MF1= (tg Lº+23,44º)

MF2= (tg Lº-23,44º)

 

Por lo que

 

2a = fg = (tg Lº+23,44º) – (tg Lº-23,44º) = factor gnomónico

fg = (sombra específica solsticio de inv.) – (sombra específica solsticio de ver.)

 

De donde conceptualizando en términos gnomónicos:

 

(umbra verano) = (umbra invierno) – fg

(umbra invierno) = (umbra verano) + fg

 

34.- Es decir que en términos gnomónicos, la hipérbola es la graficación en el plano, de una curva de sombra determinada por el factor gnomónico del sitio estudiado (06)

 

 

 

Factor gnomónico y evolución humana

 

35.- Si partimos de que en la antigüedad, el cuerpo humano fue medida de todas las cosas (Protágoras) y que como lo testimonian diversos relatos de culturas muy distintas y geográficamente distantes entre sí, es fácil entender el por qué la altura humana, ha sido la unidad con la que se midieron las sombras en general y muy particularmente las diferencias entre las sombras del mediodía de los solsticios extremos.

 

36. Esta sola posibilidad de medir las diferencias de sombras del mediodía de los solsticios extremas tomando a la altura humana como unidad y sin la necesidad de poseer conocimiento especial alguno mas que sumar o restar,  permitió que en la antigüedad y sin proponérselo, inventaran y se valieran del factor gnomónico.

 

37.- Efectivamente, la diferencia de las sombras propias de un mismo individuo adulto, medidas durante los solsticios extremos en el momento mismo en que el Sol del mediodía atraviesa el meridiano del lugar (mínima sombra diaria), da como resultado el factor gnomónico y en tal sentido, lo único que hacemos hoy con este conocimiento es tratarlo trigonométricamente.

 

38.- De esta manera, los antiguos sin saberlo, al medir su propia sombra en los términos de la altura de quien experimentaba con ellas, lo que hacían era hallar el valor de la sombra específica, la cual es un valor universal, dado que resulta igual para cualquier objeto en el mismo tiempo y lugar y está determinado por el valor de la tangente del ángulo de incidencia solar en un mismo tiempo y sitio.  

 

39.- En consecuencia decimos que: en general,  medir  las sombras propias tomando la altura del experimentador como unidad, es repartir la longitud de la sombra medida, en tantas partes como en ella entre la altura humana del experimentador tomada como unidad; y esto no es otra cosa que una división y una medida relativa que como tal arroja un valor sin unidad de carácter universal que en nuestro caso dimos en llamar factor gnomónico.

 

40.- Así resulta que siendo la sombra específica igual al valor de la tangente del ángulo de incidencia solar, la diferencia de las dos sombras solsticiales específicas extremas, también será una tangente y esa tangente será igual al factor gnomónico.

 

41.- A los efectos operativos, en nuestros trabajos solemos  solemos designar “h” a la altura humana y lo hacemos a partir de extraer la letra “h” de la expresión “vutan ché” con la que los mapuches se referían a la altura humana para medir.

 

 filogenetica

(04)

42.– Hay un dato recientemente aportado por la paleoneurología que marca una excluyente diferencia anatómico-funcional  entre nuestro linaje humano y todos los restantes. Esa diferencia  se circunscribe anatómicamente en el área cerebral 7, donde se halla el precúneo (07) que sería quien tendría responsabilidades directas en las funciones espacio-temporales, las cuales son características de la experimentación gnomónica con el propio cuerpo, de modo que si nos atenemos al hecho de que ninguna otra variante humana a excepción de la nuestra experimentamos la gnomónica (04),  podría tratarse de un órgano desarrollado a partir del estrés postural y experimental de nuestro cuerpo durante los más de 190.000 años del paleolítico.

 fghumano

 

Rubén CALVINO

Actualizado en Julio 2016

 

 

 

 

 

REFERENCIAS

 

 

(01)

Uso del gnomon para la posible interpretación del año de 260 días

Raúl  PÉREZ ENRIQUEZ

http://didactica.fisica.uson.mx/~rpereze/respaldo/Textos/Gnomon260M.pdf

 

 

 (02)

Introducción al concepto de factor gnomónico

El 24 de septiembre de 2009

Rubén CALVINO

http://www.monografias.com/trabajos-pdf2/introduccion-concepto-factor-gnomonico/introduccion-concepto-factor-gnomonico.shtml

 

 

 (03)

Cielo 13 y gnomónica

Rubén CALVINO

http://www.monografias.com/trabajos87/cielo-13-y-gnomonica/cielo-13-y-gnomonica.shtml

 

 

(04)

EL HOMBRE –gnomón zoológico-

Rubén CALVINO

https://gnomnica.wordpress.com/2016/05/09/el-hombre-gnomon-zoologico/

 

 

(05)

El Factor Gnomónico y las Unidades de Longitud del Sistema Inglés

Raúl PÉREZ-ENRIQUEZ

http://api.ning.com/files/bM1pkdMsPurtDNemYfKNOBvb6hpLP6ssyJSxYjC4qOfmByiOH5uSr*-qaKa07dPja0Ah036q0K6VOj1egRWFeJYKSCtvE*o4/Pie_Ingles_CNF02.pdf

 

 

 

(06)

Estudio gnomónico de la hipérbola

Rubén CALVINO

https://gnomnica.wordpress.com/2016/06/29/estudio-gnomonico-de-la-hiperbola/

 

 

 

 

(07)

El precúneo, área cerebral7, la evolución humana y la enfermedad de alzheimar frente a la mirada gnomónica

Rubén CALVINO

http://remarq.ning.com/profiles/blogs/el-prec-neo-rea-cerebral-7-la-evoluci-n-humana-y-la-enfermedad-de?xg_source=msg_appr_blogpost

 

 

 

 

 

Estudio gnomónico de la hipérbola

Autor: Rubén CALVINO

 

 

La hipérbola gnomónica

 

0Los antiguos griegos se dieron cuenta de que si tomaban un cono circular recto y lo seccionaban mediante cortes realizados en diferentes ángulos, además del círculo, se formaban  otras curvas a las que simplemente llamaban “de sección cónica”.

Fué entonces que Apolonio de Pergamo (262/190) las diferenció y llamó Hipérbola, Parábola y Elipse, teniendo en cuenta la relación existente entre el ángulo de conicidad (α) y el ángulo de inclinación del plano respecto del eje del cono  (β).

β < α : Hipérbola
β = α : Parábola
β > α : Elipse
β = 90º: Circunferencia

 

Como curva, la hipérbola es una de las cónicas conformada por una sucesión de puntos coplanares

cónicas y ángulos

Como lugar geométrico, la hipérbola es la relación constante 2a que se verifica en la diferencia que resulta de comparar los radios vectores y/o las distancias de un punto de la curva, respecto a dos puntos cualquiera del plano tomados como focos F1 y F2.

Como recurso gnomónico, la hipérbola es la curva cónica de sombra determinada por el factor gnomónico (fg) entendido como diferencia absoluta y constante propia del sitio, verificada en la diferencia entre los radios vectores de un punto M de la curva, respecto a otros dos puntos cualesquiera del plano F1 y F2, tomados como focos.

MF1 -MF2 = 2a = fg

Luego, siendo el factor gnomónico la diferencia algebraica de las sombras específicas del mediodía de los solsticios extremos, es también la diferencia algebraica entre la sombra específica mínima (mediodía) que se registra durante el día del solsticio de invierno, menos la sombra específica mínima (mediodía)  que se registra durante el día del solsticio de verano.

MF1= (tg Lº+23,44º)

MF2= (tg Lº-23,44º)

Por lo que 

2a = fg = (tg Lº+23,44º) – (tg Lº-23,44º) = factor gnomónico

fg = (sombra específica solsticio de inv.) – (sombra específica solsticio de ver.)

De donde conceptualizando en términos gnomónicos:

(umbra verano) = (umbra invierno) – fg

(umbra invierno) = (umbra verano) + fg

Es decir que en términos gnomónicos, la hipérbola es la graficación en el plano, de una curva de sombra determinada por el factor gnomónico del sitio estudiado.

Pero por otro lado también, al hablar de diferencia de sombras específicas, sin decirlo, estamos incluyendo la altura gnomónica como unidad de medición, de manera que implícitamente al hablar de sombras específicas, hablamos también de la diferencia algebraica de las tangentes de los distintos ángulos de incidencia solar, multiplicadas cada una de ellas por la altura del gnomón h, y luego todo ello dividido por esta misma altura del gnomón h.

De manera tal que, si desde el ocultamiento específico, hacemos explícita la altura en la expresión del factor gnomónico, tenemos que:

fórmulafórmula 1

Aplicando la propiedad asociativa:

fórmula 7

Conceptualizando la expresión:

formula 4

Esta expresión nos habilita a utilizar un gnomón de altura variable al infinito, con el cual proyectar distintas sombras que, tomadas arbitrariamente como uno de los radios vectores, permite sumar o en su defecto restar el valor del factor gnomónico y de ese modo determinar el otro radio vector.

De esta manera la variabiliidad al infinito de altura del gnomón, dará como resultado que la curva tienda a contener infinitos puntos y que en esa tendencia hacia el infinito teóricamente se tocaría con la asíntota; y todo ello sin variar el factor gnomónico.

Lo que hemos hecho entonces, fue admitir que para  la variabilidad de alturas al infinito del gnomón,  existirán infinitos puntos de la curva e infinitos  pares de radios vectores de sombras que se corresponderán al infinito.

Pero resulta que variar la altura del gnomón al infinito para producir radios vectores de sombras variables, no es el único recurso posible, ya que gnomónicamente, esta posibilidad supone mantener una fuente lumínica solar fija, con lo cual, valiéndonos de la relatividad del movimiento,  podemos imaginar que, en lugar de un gnomón de altura variable, tengamos un Sol moviéndose en el arco diurno, como a sí también, tal cual ocurre en realidad, que el gnomón mantenga una altura fija y el Sol no se mueva y solo en cambio, se desplace copernicanamente la tierra.

Matemáticamente, nada cambia optando por uno u otro recurso gnomónico aunque sí, hay que estar atento al momento de interpretar los resultados gnomónicos; no obstante y a los efectos de generalizar esas ideas, presentamos un cuadro conteniendo las longitures relativas de los radios vectores de sombra junto a los valores de factor gnomónico más frecuentes, a los efectos de facilitar la construcción de las hipérbolas de sombrs.

 

Elementos de la hipérbola

x e y: ejes cartesianos

x:  eje de abscisas o real de la meridiana del lugar

Fy F2: focos

y:  eje de ordenadas o imaginario girado 90º respecto del eje de abscisas y en coincidencia con la dirección de los paralelos geográficos.

O:  cs el centro cartesiano definido por la intersección de ambos ejes cartesianos.

C:  asíntotas

D1:  directriz  solsticial de verano

D2 directriz solsticial de inviernr

e:  excentricidad  (e>1) = P Q/ PF

2a: distancia entre directrices solsticiales y factor gnomónico

c: semi-factor gnomónico

2b: distancia imaginaria

b: semi-distancia imaginaria

2c: distancia entre los focos F1 y F2,

c:  distancia entre cualquiera de los focos y el centro cartesiano O. 

 

 

Ejemplo de hipérbola de sombras

 

19,54º

 

 

Determinación de las asíntotas

tg alfa= (b/a) . x

Si tomamos la ecuación de la asíntota, vemos que parte del semieje imaginario b relacionado con el semieje real  a,  para desde ahí, averiguar la tangente de las asíntotas. Y esto es insuficiente para nosotros ya que no contamos con el dato b en los términos gnomónicos y tampoco se lo puede tomar arbitrariamente.

Por tal motivo, ensayamos otro camino para ir directamente en busca del ángulo en base a la declinación solar máxima y la Latitud.

Ejemplo de un sitio ubicado a 40º de Latitud:

TG 40

Si se observa dinámicamente el dibujo, se podrá apreciar que al girar en un ángulo de Latitud, cualquiera, por ejemplo 40º en el sentido de las agujas del reloj, el segmento OA, que representa al seno del ángulo de 23,44º o punto extremo de la declinación por un lado alcanza los  63,44º y por otro, el segmento OA, proyectado sobre el plano estereográfico adquiere la forma de OA`con una longitud claramente mayor  y dado que el ángulo que separa a ambos segmentos, el OA y su proyección OA`,  es precisamente el de la Latitud de 40º, tenemos que OA`será igual a OA/cos40º, y que este segmento OA`es a su vez el coseno del ángulo O  A` B, de lo cual surge que el Arco Coseno de esta relación será el correspondiente al ángulo  O A`B que es el ángulo que determina el punto sobre la circunferencia por donde deberán interceptarse la directriz solsticial y la asíntota.

Concluimos entonces que el ángulo alfa por donde deberá pasar la asíntota  es:

ángulo

 

 

Módulo Solar y asíntotas

El Módulo Solar (MS) es simplemente un indicador reflejo que se ubica en el eje imaginario B, B1 de la función hiperbólica de sombras, en tanto que el factor gnomónico (fg) lo es de las sombras, pero en el eje real A A1 de la hipérbola; ambos indicadores gnomónicos se conjugan para construir las hipérbolas de sombras.

La manera antigua de calcular el Módulo Solar del lugar, se basaba en dividir la altura gnomónica “h” por la longitud de la hipotenusa del triángulo gnomónico “r” (rayo solar) en el mediodía de equinoccio.

La forma analítica y actual de calcularlo, se basa en reinterpretar la relación de la altura gnomónica y la hipotenusa del triángulo gnomónico como coseno del ángulo de incidencia solar, y a este coseno se lo multiplica por diez, por lo que decimos que el MS es diez veces el valor del coseno del ángulo de la incidencia o de proyección solar del sitio hallado trigonométricamente.

Siendo 3,9779 = seno 23,44ºx 10, la relación (4/MS), no es otra cosa que una aproximación empírica basada igualdad práctica de 3,9779= 4, lo que por otro lado también, se aproxima a las veces que un ángulo cercano a la declinación solar entra en el cuadrante de 90º, 23,44º x 4= 93,76º (esta relación sirve para fines prácticos)

El Módulo Solar no es una magnitud física y al igual que el factor gnomónico, se comporta como un indicador de la proximidad que un sitio cualquiera guarda, respecto del eje del Ecuador. En el caso del factor gnomónico esa proximidad la indica mediante un valor que refleja la longitud de sombras, en tanto que el Módulo Solar lo hace reflejando la luminosidad solar.Como se ve, son indicadores opuestos.

Ambos términos son muy útiles al momento de construir la hipérbola de sombras, el factor gnomónico lo hace en el eje real como 2a, y el Módulo Solar como un simple indicador en el eje imaginario.

Aclarado esto, digamos que, siendo el MS igual a diez veces el valor del coseno y siendo el ángulo el correspondiente al Arco Coseno de la relación entre el seno del ángulo de 23,44º dividido el coseno de la Latitud del sitio, es el ángulo igual al Arco Coseno de diez veces el seno de 23,44º sobre el Módulo Solar respectivo. En símbolos:

ángulo

MS

 

Resumiendo entonces, vemos que conociendo el factor gnomónico tenemos determinada la relación entre los radios vectores de la hipérbola y si además de esto contamos con el valor del Módulo Solar, muy fácilmente se puede hallar el ángulo de las asíntotas.

Si bién el dato del MS (el cual repetimos que no es magnitud física) no es imprescindible, aunque no obstante, resulta ser un práctico factor de forma y muy buen indicador reflejo de la luminosidad solar del sitio.

Finalmente digamos que el MS varía de un valor de 4 en las proximidades de los círculos polares a 10 en el Ecuador y atendiendo a su variabilidad, se pueden graficar las asíntotas como indicadoras de la forma más general de las hipérbolas en el planeta.

 

 

Conjeturas

Aunque no hay fuentes claras al respecto, podemos sospechar que  el concepto de Módulo Solar (MS) pudo haberse originado en la Región Sumeria, debido a los avanzados conocimientos gnomónicos y de triángulos gnomónicos que han quedado evidenciados en la tabla de Plimpton 322 y que fuera motivo de estudio de varios investigadores , entre los que destacamos al Dr Raúl Perez Enriquez.

Los sumerios, pese a no haber hablado de “coseno del ángulo de la Latitud”, por cuanto estos términos y recursos trigonométricos no existían por entonces, sí en cambio manejaron las relaciones congruentes entre cada uno de los lados y la hipotenusa del triángulo gnomónico, de manera que tranquilamente pudieron dividir la altura del gnomón h por la longitud del rayo de proyección solar  r  que configura la hipotenusa del triángulo gnomónico y así,  al ser el propio gnomón el lado adyacente del ángulo de incidencia solar, la relación de este lado con la hipotenusa, no era otra cosa que lo que hoy llamamos coseno del ángulo de incidencia solar y que multiplicado por 10 nos da el Módulo Solar del lugar.

ms 10

Por tal razón y despojado del misterio y la ritualidad con que algunos lo envuelven y otros creen verlo envuelto, hemos rescatado este antiguo concepto, el cual, por otro lado y al igual que el factor gnomónico, son indicadores relativos de carácter universal que indudablemente resultan útiles a los efectos del cálculo gnomónico en general y en el caso particular del MS, del ángulo de las asíntotas.

Además, la sacralización (entendida como proceso epistemológico de ahistorización) que muchas veces dificulta el abordaje racional de este y otros temas semejantes, se desvanece totalmente cuando tratando de reconstruir su eclipsada historia, nos damos cuenta de que la pertenencia de este concepto a las llamadas “geometrías sagradas” y su carácter de “armonizador con el medio”, no es otra cosa que una manera que los hombres pretéritos tenían, para destacar el hallazgo de algún sitio donde la experimentación gnomónica les era factible dentro de los términos de la conmensurabilidad numérica con que ellos operaban.

No es casual que donde gnomónicamente se pudo originar algún calendario y prosperó un tipo de cultura, el valor del factor gnomónico se verifique unitario y/o entero. Lo mismo ocurre con el valor del MS.

Es que en el pasado, con el propósito de que los cálculos se pudieran realizar sin dificultades aritméticas, se buscaban lugares habitables en Latitudes sobre las que sus sombras, en los mediodías solsticiales y/o equinocciales medidas y relacionadas con la altura del gnomón o entre sí, siempre arrojara valores enteros  y conmensurables, de manera que cuando esto se hallaba en algún lugar que se veía habitable, obviamente que jubilosos iban a sentenciar que ese lugar estaba en “armonía”; pues la vida era posible en correspondencia con las sombras y los números arrojados.

Lugares donde además e ser habitable, se encontraban con que la Sombra equinoccial, el factor gnomónico y/o el Módulo Solar arrojaban valores  enteros, aparecían por lo menos como prometedores para la supervivencia y en tal contexto, me pregunto:

¡Como no entender que nuestros ancestros lo consideraran sagrado!

¡Como no entender que se sintieran en armonía si el sitio lo estaba con sus propósitos!

 

 

Orcadas de Escosia

Stonehenge escosés

Seq= 1,66

fg= 7

MS= 5,15

 

Stonehenge

Seq=1,235

fg= 3,00

MS= 6,3

 

Madrid

Seq = 0,86

fg= 1,73

MS= 7,6

 

Buenos Aires

Seq= 0.7

fg= 1,42

MS= 8,2

 

Norpatagonia

Calendario lunisolar Mapuche

Seq= 0,9545

fg= 2

MS=7,234

 

Patagonia media

Rewe mapuche

Seq= 1

fg= 2,136

MS= 0,7

 

Región Olmeca 

Seq= 0,355

fg =1,00

MS 0,94

 

 

 

Deteminación cuadrangular

La cuadrangularidad buscada,  surge de los cortes que las asíntotas producen sobre sendas directrices solsticiales extremas.

cuadrante

 

Determinación de los focos F1 y F2

En base al cuadrilátero, con el compás se determinan los focos F1 y F2

FOCOS

 

 

Construcción de la curva con regla y compás

Una vez determinadas tanto las asíntotas S1 y S2, como los focos F1 y F2, y entendiendo que la hipérbola es una curva cónica plana, en la que el valor de la diferencia absoluta de sus radios vectores respecto de los focos F1 y F2, es siempre igual a la constante positiva 2a, munidos de una regla y un compás, podemos comenzar a construir la hipérbola luego de observar que:

a.- Hemos dibujado los ejes cartesianos y además, a uno y otro lado del eje de ordenadas, se han dispuesto las líneas que indican los valores  de los factores gnomónicos 1,2,3 y 4, que son los más usados.

b.- Gnomónicamente, sabemos que la constante 2a como distancia entre las directrices de la hipérbola, es el factor gnomónico que la determina, de manera que los radios vectores a tomar del gráfico serán en base a este valor.

c.- Para trazar la curva del ejemplo tomaremos el valor de un factor gnomónico 3 e indicaremos con colores los radios vectores correspondientes.

 

Procedimiento

1.-Con el compás se toma del gráfico el radio vector mayor X1A del par H1, y luego,  haciendo centro en F1, se traza un pequeño arco en el plano opuesto.

2.-Con el compás se toma el radio vector menor X1B del par H1 y luego, haciendo centro en F2, se busca intersectar con la marca anterior.

3.- Determinado el primer punto lo denominamos H1

4.– Con el compás se toma del gráfico el radio vector mayor X2A del par H2, y luego,  haciendo centro en F1, se traza un pequeño arco en el plano opuesto

5.– Con el compás se toma el radio vector menor X2B del par H2, y luego, haciendo centro en F2, se busca intersectar con la marca anterior.

6.– Determinado el primer punto lo denominamos H2
Este procedimiento, se repite tantas veces como puntos se pretendan determinar.
Radios vectores de sombras
A los radios vectores de sombras de distintas longitudes, conforme surge de la expresión matemática, se los puede concebir como sombras producidas por alturas gnomónicas diferentes, en un mismo sitio y situación , o también, si se lo prefiere, cual simples longitudes de sombras producidas por cualquier otra variable que sustitutivamente, admita la expresión matemática.
A los efectos de reducir la ilustración, la escala elegida es un tanto apretada y ajustada también es la gráfica de la hipérbola, no obstante lo cual, pueden usarse escalas mayores que faciliten el dibujo.
Referencias.
Los puntos los identificaremos como H1, H2, H3…Hn
Los radios vectores como R1, R2, R3, Rn…
 rds vctr

 

 

Curva de sombras para Latitud 51º, fg 3 y MS 6,3

 

51.

 

Determinación del eje gnomónico en relación a las directrices

La directriz solsticial de verano se ubica respecto del eje gnomónico a a distancia dada por la ecuación:

Sombra específica del solsticio de verano= (tg Lº-23,44º)

El eje gnomónico en consecuencia, se ubica respecto de la directriz solsticial del verano, a una distancia igual a la sombra solsticial específica del verano.

 

 

Determinación de la recta equinoccial

La recta equinoccial se ubica respecto del eje gnomónico, a una distancia determinada por la ecuación de la sombra equinoccial:

Sombra específica equinoccial = tg Lº

La recta equinoccial en consecuencia, se ubica respecto del eje gnomónico, a una distancia igual a la sombra equinoccial específica.

Observaciones generales:

Cuando hablamos de sombra específica o “umbra” nos referimos a la longitud de cualquier sombra dividida por la altura del gnomón que la produce y en general, salvo que se especifique en contrario, las sombras equinocciales y/o solsticiales son las del mínimo de sombra del mediodía.

En cuanto a las escalas K se pueden usar a voluntad y como ejemplo dejamos completada la hipérbola para una Latitud de 51º en escala K= 2,5

51º

Rubén CALVINO

¿QUE ES LA ANTROPOGNOMÓNICA?

 

Artículo publicado por Rubén CALVINO  en la Red Española de Historia y Arqueología el junio 22, 2013

 

 

Antropognomónica

0El hombre es el único animal que por medios no biológicos, supo reproducirse a sí mismo reproduciendo materialmente su propio cuerpo mediante la aplicación de la técnica en la forma de herramienta y de máquina, hasta convertir a su medio ambiente en una verdadera prótesis material que en los hechos, se evidencia como el genoma técnico de la evolución humana.

Este proceso evolutivo cuenta al “chopper”, un guijarro más o menos afilado mediante golpes, como el primer tipo de herramienta de piedra adaptada a la mano desde hace unos dos millones de años, y al gnomon de palo, como lo que pudo ser el primer ensayo en la medida de su altura o en proporción a ella, realizado por el ser humano en el reiterado intento de reproducción exterior y completa del cuerpo humano con el propósito de verse a sí, fuera de sí, en la exterioridad y extensión de su propia sombra.

Esto es que arqueológicamente, el simple y remoto gnomon de palo que le permitía observar las sombras y que luego de un proceso evolutivo se hizo menhir y artística e hierocéntrica estela gnomónica antropomorfa en la madera o en la piedra, se constituyó objetivamente en el inicio de la continuidad evolutiva elegido por la especie humana, ¡¡¡¡única especie que filogenéticamente supo optimizar el bipedismo y convertirse de hecho en un verdadero gnomón zoológico y ambulante!!!! (sapiens gnomónico).

Es decir que, una vez transformado filogenéticamente el cuerpo humano biológico en gnomon y hacer del sapiens-sapiens un perfecto sapiens gnomónico, su evolución continúa pero auto-reproduciéndose a sí y fuera de sí (exteriormente), por medios técnicos y no biológicos. Primero lo hace como gnomon de palo, luego como menhir y finalmente como artística estela gnomónica de madera o piedra, y finalmente se asocia protéticamente e hibrida con la técnica. En este contexto, el “sapiens gnomónico ensamblado de prótesis inevitablemente se entrega a una evidente tendencia de hibridación con la técnica en la que, como lo afirma el Profesor Robert Jastrow, “nosotros somos los órganos reproductores del ordenador”.

En sentidos convergentes se manifiesta Raymond Panikkar  en “técnica y tiempo” yBertrand Stiegler en “La técnica y el tiempo”.   En cuanto al cuerpo humano erecto, la encefalización y el lenguaje son aspectos que evolucionan desde las subespecies pre-neardantalensis y se consuman totalmente en el sapiens-sapiens correlativamente a su conversión en  gnomon natural y ambulante o sapiens gnomónico que experimente la gnomónica valiéndose de su cuerpo y sombra propia, de modo ambulatorio y operando cual GPS primitivo, para orientarse en el espacio y migrar en consecuencia.

Desde esta mirada, se hace, sino necesario, ¡¡¡¡por lo menos interesante!!! Ver al género sapiens en el devenir filogenético, como la consumación de un gnomon zoológico que como tal, evolutivamente se consagra totalmente luego de alcanzar en el sapiens-sapiens, la posición recta, erguida y sostenida sobre sus dos piés, independientemente de la conciencia y voluntad de su portador.

Un verdadero gnomón animal que ambulatoriamente proyecta sombras solares rectas, comparables y medibles que le permitirán orientarse y salir a recorrer el planeta erguido sobre sus propios piés sobre el suelo que pisan y al cual queda el hombre gravitacionalmente sujeto, y en tanto que gnomón humano, de manos liberadas y sujeción pédica desplazable, tiene la particularidad de reproducirse a sí, fuera de sí mismo, reproduciendo su altura o proporción de ella en un palo gnomónico al principio, en un poste de madera o piedra vertical luego, para finalmente en un paradojal giro evolutivo, convertirse en estela gnomónica antropomorfa y antropométrica como la consumación artística más acabada de la reproducción total a imagen del cuerpo. A este derrotero evolutivo del Homo sapiens gnomónico es lo que llamo ANTROPOGNOMÓNICA.

http://www.monografias.com/trabajos95/antropognomonica/antropognomonica.shtml

En este derrotero, la mecánica liberación prensil de la mano, exige un cuerpo mecánicamente erguido y perfectamente en equilibrio que al poner frente a frente los rostros, libera la palabra y esta como digna hija de la palanca física aplicada a la mano y al cuerpo, se  desarrolla en su ámbito, como palanca del lenguaje dando lugar a la proposición, pivoteando en el verbo SER como su punto de apoyo y permitiendo el desarrollo de sus entes como relación analógica entre el sujeto y predicado como sus momentos.

El resultado final de este proceso evolutivo, es la movilidad que alcanza el sapiens gnomónicocon el uso de herramientas, movilidad que entendida como relación del espacio recorrido por su cuerpo fuera de sí mismo, en función del tiempo, e=f(t), muestra que cuando el hombre, valiéndose de una máquina simple, adapta la máquina a los tiempos de su mano, alcanza una mayor velocidad productiva, v=e/t o velocidad manufacturera, en tanto que cuando adapta la mano a la digitación de los tiempos propios de la máquina compleja o de segundo grado que construyó y maneja, conquista la aceleración a= v/t.

La aceleración de los tiempos como variabilidad de la velocidad, se incrementa con la complejización de la máquina, y cuando esto ocurre, ya no es la máquina la que se adapta al hombre sino éste al ritmo de la máquina, opina Raymond Panikkar  en “técnica y tiempo” y llama a este tiempo tecnológico, tecnocronía.

 

Rubén CALVINO

Mayo 2013

 

Más información:

http://www.historiayarqueologia.com/profiles/blogs/que-es-la-antropognom-nica-1
Publicado por Historia y Arqueología® en www.historiayarqueologia.com

Lección 12

 

 

 

 

DIAGRAMAS DE IDENTIDAD GNOMÓNICA

 

0En las páginas precedentes  hablamos de los paralelos y dijimos que en tanto el eje de rotación de la Tierra pasa por el centro e intercepta su superficie en los dos polos, llamados Sur y Norte geográficos, determina una infinidad de círculos perpendiculares a su eje y dirección que se denominan paralelos.

Entre todos los paralelos hay uno muy especial que se ubica a la misma distancia de uno y otro Polo, es un gran círculo, el único paralelo de radio igual al de la Tierra y se llama Ecuador.

Los demás paralelos son círculos de radios inferiores al de la Tierra y cualquiera de ellos, inclusive los mencionados del Ecuador o los trópicos, pueden ser expresados en términos de los grados de Latitud (Lº) del ángulo que el plano circular respectivo forma en relación al centro de la Tierra como así también, mediante el factor gnomónico que para mayor información, también incluimos en el  Diagramas de Identificación Gnomónica propio del paralelo junto al plano eclíptico y el Módulo Solar.

Hablar de Diagramas de Identificación Gnomónica, es referirse a cualquier paralelo en los términos gnomónicos básicamente consignados por el diagrama solar estereográfico, el corte de la eclíptica y el plano gnomónico.

En el DIG, además de lo mencionado, se puede observar  la ubicación en el plano de la recta de sombra equinoccial y su relación espacial con el factor gnomónico, dos aspectos gnomónicamente esenciales para la detección y características de los sitios arqueológicos, por lo cual decimos que de alguna manera, el Diagrama de Indentidad Gnomónica es a los efectos de la detección de sitios con posible evidencia calendárica, cual una “impresión digital gnomónica” de cada paralelo.

TIERRA

 

El Ecuador se encuentra a 0º y los Polos a 90º de Latitud Sur o Norte y es el de mayor radio, no obstante hay otros dos paralelos muy importantes, el de Capricornio y el de Cancer, que se encuentran a 23,44º de Latitud Sur y Norte respectivamente. La franja terrestre que determina la definición de estos dos paralelos, que a su vez incluye al Ecuador, es la llamada zona intertropical y se caracteriza por tener días en los que el Sol se ubica exactamente por sobre las cabezas de las personas. Cuando ello ocurre se dice que el Sol está pasando por el cenit del lugar.

Los paralelos de Capricornio y de Cáncer son los trópicos Sur y Norte respectivamente,

Hay otros dos paralelos que están a 66.51º de Latitud Sur y Norte que marcan el círculo polar antártico (Sur) y el círculo polar ártico (Norte).

En el DIG, los diagramas solares estereográficos representamos los semicírculos solares de los solsticios y equinoccios y junto a esta representación hay los otros dos planos complementarios que conjugados dan lugar a la esfera, uno de corte vertical, el cual representa la proyección eclíptica y el otro de proyección gnomónica.

Este tipo de diagramación, globalmente identifica cualquiera de los  sitios ubicados en la línea del paralelo correspondiente.

Resumiendo entonces, podemos decir que el Diagrama de Identificación Gnomónica, (DIG) consta de un plano de proyección solar estereográfica, un plano en corte vertical eclíptico convergente al nadir y otro plano horizontal de proyección gnomónica o tangensial en el que se describen de forma simple, las márgenes extremas de las hipérbolas de sombras.

Es de destacar que en ellos se pone énfasis en la correlación entre Latitud y factor gnomónico, dada  la importancia que cobra al momento de construir la hipérbola de sombras correspondiente.También es importante para este cometido práctico, el dato de módulo solar (MS), lo cual  retomaremos oportunamente.

 

Ejemplo de Diagrama de Identidad Gnomónica

0.0

 

Anexo a lección 12

Para la total comprensión del tema, en el grupo de facebook, LA DISCIPLINA GNOMÓNICA, “LECCIONES”  se ha dispuesto el pdf anexo a la lección 12 y al que podrán acceder todos los miembros inscriptos que quieran profundizar sus conocimientos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Mitología y gnomónica

01

 

-Mito de la Creación Tehuelche-

 

Autor: Rubén CALVINO

0El mito de la creación tehuelche es de alguna manera, el resultado cultural del cruce étnico entre huárpidolicoides, láguidolicoides y fuéguidolicoides,

Este cruce étnico que converge en la consumación definitiva de los caracteres tsonnek´n, geográficamente comienza a producirse aproximadamente a los 45º de latitud de la meseta chubutense, en el paso del río Sengel y luego se extiende hasta el cerro Chaltén, ubicado cerca de los 50º de latitud.(Salvador Canals Frau-Rodolfo Casamiquela)

La mítica y primigenia Isla creada por Kooch, sería en verdad la propia región patagónica que rodeada de mares y cruzada por ríos interiores, se extiende desde los ríos Barrancas y Colorado hasta el extremo mas austral de Tierra del Fuego (Julieta Gómez Otro-Cristina Belleli).

Conforme a lo dicho, entre los aportes étnicos que dieron origen a los patagones o tsonek´n, se encontrarían los fuéguidos, un grupo humano de pequeña estatura, (promediaban una altura de unos150 cm aproximadamente) y hábitos canoeros, los cuales, vistos desde lo que pudo ser la mirada de un tehuelche originario medio, (de hábitos caminantes que no practicaban la pesca), solo eran erráticos personajes que aparecían y desaparecían fugazmente viniendo por los ríos y arroyos con el aparente propósito de consumir las cortezas de los árboles y seguidamente a ello, desaparecían entre las montañas con sus embarcaciones desarmables llamadas dalkas, por lo que desde el punto de vista tehuelche o tsonek´n, los enigmáticos y pequeños canoeros, erráticamente aparecían y desaparecían con una fugacidad comparable a la de los roedores patagónicos, cururúes y/o tucutucus, apelativo con el cual, los tsonnek´n, muy posiblemente habrían identificado a los fuéguidos.

Por Pampa patagónica interpretamos el concepto descripto por George Musters, en el sentido un espacio abierto y despoblado de personas que careciente de árboles, se abre paso de tanto en tanto entre las diferencias topográficas de la Patagonia (George Mustrs).

Epistemológicamente, puede observarse que las inferencias que se  realizaban entre los caza-recolectores, parecen ser del tipo analógico y de carácter recíproco, en las que no se consideran y/o por lo menos, no aparecen claramente las relaciones entre las causas y los efectos; o en todo caso, la relación causa-efecto, es reversible, de modo que los fenómenos en general, son vistos como un sistema de correlaciones que interactúan concatenados entre sí, unos sobre otros y en sentidos encontrados, de tal manera que da lo mismo actuar directamente sobre una persona determinada, como sobre cualquiera de sus partes, aun cuando estas partes se encuentren separadas de ella.

Es el caso del pelo del tzonek´n (tehuelche), el cual, una vez cortado, se lo debía quemar para que sobre él no actuara ninguna otra persona malintencionada y consiguientemente le provocara algún daño a su dueño (Salvador Canals Frau), de modo que, bajo esta manera de razonar, la acción sobre cualquiera de las partes compromete al todo porque en la parte, siempre se entendía que de alguna manera está el todo, incluso, aunque esa parte se la verifique visualmente desvinculada del todo.

En el pelo cortado, hay algo que a ese pelo lo sigue vinculando vitalmente al todo.

Luego, llevando esta manera de razonar a todos los demás órdenes de la posibilidad de pensamiento, entre los cazarecolectores, siempre que aparece un círculo y recorremos visualmente la longitud de su circunferencia, por ejemplo, debemos pensar en la triple (3) relación recíproca que guarda la circunferencia recorrida o contorno, con el diámetro y viceversa.

 

pi

 

Siempre que aparece un tres (3) o la triplicación de una acción, como un rudimentario conocimiento de la relación que guarda el diámetro con la circunferencia (número), significa o sugiere la existencia de la circularidad.

De esta forma habría que enfocar y entender el cautiverio de Teo y el exilio de Em´Al en el Mito de la Creación y posiblemente también, el hallazgo de un gran círculo, por parte de Guillermo Cox antes de disponerse a atravesar el boquete andino de Perez Rosalez.

También habría que entender de esta manera los relatos de Musters, Guinnard, Chapman, y en general, toda vez que se analizan los restos arqueológicos.

En el modo recíproco de razonar e inferir mediante las analogías, siempre que nos referimos a un lugar, también lo hacemos a quienes lo habitan, a un color o combinación determinado de ellos que prevalece en el sitio, como por ejemplo el Chaltén o Tsaltén que significa azul; a veces ese lugar cobra el nombre o se asocia a las características de las tierras, a un tipo de alimentación diferente si se tratara de personas vecinas o animales.

Recordemos que el ñirre o haya antártica (Nothofagus antarctica) recibe el nombre por parte de los mapuches, porque ñiré o ñirré, significa zorro en mapuzundungún y así llamaron a este árbol, ya que estos animales, los zorros, suelen construir sus madrigueras debajo de los mismos.

ñandú 2

Así un árbol se nomina conforme a un animal característico, como también el grupo de estrellas que conforman la cruz del sur, se la identifica con la pata del ñandú y a la constelación con la caza del ñandú. Un acontecimiento celeste o un determinado cielo se asocia con un haruwen (territorio) delimitado. Todo esto, visto de manera recíproca y por ello es que en la ceremonia del HAIN, cada cielo selk´nam significa todo lo dicho y cada individuo simultáneamente es, representa y reproduce, a todo el conjunto correlacionado y recíproco.

Dicen que de un modo parecido a éste, inferían los antiguos  japoneses ya que afirmaban que el sable llamado catana, buscaba a su samuray como el samuray a su sable.

Destaquemos que este conocimiento de la triple relación intrínseca entre el diámetro con la circunferencia, es muy antiguo y aparece escrito en el Libro de los reyes y en Crónicas 2 de los relatos bíblicos, donde se encuentran medidas relacionadas con el templo que Salomón construye para Jehová, su Dios, las que indirectamente aluden a la relación del diámetro respecto al contorno y para esos fines, el lenguaje utilizado en la Biblia, según las distintas traducciones, se refiere a “de un lado al otro”, “de un borde al otro” y “anchura” como sinónimos de diámetro, y “alrededor” y “longitud” para referirse al contorno y/o longitud de la circunferencia.

Evidentemente, lejos estaban del 3,16 egipcio, mucho más del 3,1416 de Arquímides y tanto del actual 3,141592… comode su carácter trascendente.

Conceptualmente, el ir en pos del Sol, significa la opción de direccionarse con los paralelos en el sentido Este a Oeste, como también hacerlo meridionalmente de Norte a Sur y/o de Sur a Norte.

Esto es que se puede seguir la dirección del Sol durante el día yendo de Este a Oeste, pero también se puede entender conforme al ir y venir meridional del Sol tras los respectivos cambios estacionales.

En el caso particular que nos ocupa, Terwer, la abuela materna de Em´Al, según la interpretación gnomónica que surge de este análisis, se habría dirigido de Norte a Sur siguiendo uno de estos dos sentidos posibles de la declinación solar y no como se suele interpretar de Este a Oeste.

Con estas pautas previas, estamos ya, en condiciones aceptables como para introducirnos en el mundo de los patagones e intentar desde adentro, reinterpretar la genealogía tzoneck´n a partir de la lectura y relectura de su mitología en general y muy particularmente, de aquella que surge del testimonio histórico que Ramón Lista tomara del anciano cacique Papón, hijo e inmediato sucesor de Casimiro Biguá, el cacique de todos los tehuelches.

Para entrar en tema, digamos que aproximadamente en el año 1820  Joujuna o Jounja, mujer tehuelche y un cacique de la misma etnia asesinado en el año 1922 durante un enfrentamiento con los mapuches y los hermanos Pincheira, nació Casimiro Biguá.

El pequeño Casimiro se crió en la Estancia del Estado, asentamiento que se encontraba ubicado cerca de la localidad de Patagones, al cuidado de Francisco Fourmantín, administrador del establecimiento y apodado Bibois.

Casimiro heredó como apellido, el apodo de su apropiador Bibois pero deformado por la manera en que sonaba al ser pronunciado y reproducido mediante la guturalidad tehuelche.

Bibois era Bibuá para los europeos y Biguá para el resto, ya que el buá europeo en la guturalidad tehuelche sonaba como guáy y así el apodo Bibois terminó siendo el apellido Biguá, motivo por el que el niño Casimiro pasó a ser conocido como Casimiro Biguá.

Según relata George Musters, este señor Bibois, que fuera el apropiador del niño tehuelche, oficiaba de corsario y tratante de esclavos y abusando del estado en que por entonces se encontraban los tehuelches, luego de que los europeos introdujeran el alcohol, le ofreció a Joujuna madre de Casimiro, suficiente aguardiente a cambio de su hijo.

Como resultado del lamentable canje, los descendientes de Em´Al, aquel que se tomara tres días con sus respectivas noches para pensar como vencer a las tinieblas, en una burlona mueca del destino profanada sobre la austera y valiosa tradición tzonecka, trágicamente bebieron sin pausa, durante tres días y tres noches el suficiente alcohol que le daría el triunfo a las otrora vencidas tinieblas.

Casimiro, como resultado de aquella apropiación,  aprendió a hablar español y a la edad de 13 años, se escapó para unirse a los suyos.

Fue así que en 1840 Casimiro Biguá llega a ser cacique sucediendo a María la Grande quien supo ser cacique de toda la Patagonia (wikipedia) y en 1869, en la actual localidad patagónica de José de San Martín -el mitológico ombligo del mundo tzonecka-, Casimiro Biguá, luego de tres días seguidos por sus tres respectivas noches, entre parlamentos (aix) y acuerdos, el 3 de noviembre de 1869 fue elegido cacique de todos los tehuelches bajo lo que por esos tiempos fuera su identificación política frente a los Penkal (mapuches), La Bandera Argentina.

Para tomar contacto con la mitología tzoneck´n, incluyendo entre ellos a los Selk´nam, tenemos los testimonios directos de Papón, relatados por Ramón Lista, y la obra de Anne Chapman como resultado de los diálogos que tuvo, con quien fuera la última selk´nam -Lola Kiepja.

De estos documentos y acuerdos más los aportes de Guillermo Cox, Musters, Guinnard, Viedma etc, podemos reescribir, el mito considerando los aspectos gnomónicos que según estimamos, subyacen bajo el relato.

 

 

 

Mito de la Creación

 

En tiempos tan remotos, que no se pueden medir, irrumpe la figura de Kóoch y crea el Universo.

Con la aparición de Kóoch, lo uno que era, se desdobla en Kóoch representando al cielo claro y en Tons a la oscuridad.

desdoblamiento

Simultáneamente y junto a la diferenciación, se origina Shorro (el tiempo).

A través de Shorro, una serie de diferencias entre la claridad y la oscuridad, se suceden.

Entre el cielo claro Kóoch, y el cielo oscuro Tons, las diferencias marcan una inalcanzable y circular línea de horizonte donde ambos aspectos, no solo se separan sino que se vinculan y toman contacto y se tocan.

Muchos fueron los momentos en los que Kóoch pasó en soledad, pugnando en favor de mantener la claridad e impidiendo el avance de Tons, y tal era su pena y soledad, que hubo un tiempo en que comenzó a llorar profundamente, ¡tan pero tan profundamente!, que de sus ojos emanaron enormes lágrimas que de a poco, formaron a Arrok (Mar).

Kóoch al advertir el desmedido crecimiento de las aguas, suspiró, y de su aliento se formó Xóchem, (viento), mediante el cual, hizo que retrocedieran las aguas, se detuvo el avance de las tinieblas y se preparó el camino para que llegara la luz.

KOÓCH, luego de estos logros, se sintió reconfortado por un tiempo y decidió continuar con su obra en procura de aumentar la cantidad de luz, para poder así, apreciar acabadamente hasta donde llegaba el mar. Con ese objeto, KOÓCH rasgó de tal manera el velo que cubría a la penumbra impuesta por Tons, que su gesto encendió una enorme chispa de fuego que dio origen a Xaleshem, (el sol).

 

sol 2

La luz de Xaleshem (el sol), hace aproximadamente seis mil quinientos años, reveló que Xóchem, (viento), no solo detuvo el avance de las aguas de Arrok (Mar), sino que además, puso al descubierto, para ser visto desde el Senguel (paso del río), que la gran meseta patagónica (Julieta Gómez Otero-Cristina Belleli) como una gran isla con sus montañas, extensas pampas, ríos y arroyos junto a las áridas condiciones climáticas, emergían desde las profundas aguas cual un enorme conjunto insular universal y circularmente limitada en todas las direcciones, por la misma e igualmente inalcanzable distancia radial.

Así de los ríos y arroyos patagónicos, se formaron los lagos que luego se poblaron de peces, nacieron las plantas dispuestas a ser el alimento de los primeros animales y aparecieron más tarde, el guanaco, el ñandú, el tucu tucu o cururú y toda la fauna patagónica.

El calor que Xaleshem (el sol) hizo que se evaporaran las aguas que humedecía el hábitat de los fuéguidos o “cururúes” (seguramente por ser los fuéguidos consumidores de corteza como los roedores Ctenomys rionegrensis, los fuéguidos fueron comparados y llamados “cururúes ”por los tehuelches).

De esta forma, faltó la necesaria humedad en las cuevas de los cururúes, aquellos habitantes de las laberínticas galerías que las altas montañas cordilleranas se encargaban de humedecer, y así, desde las propias tucureras, se engendraron las claras nubes montañosas de entre las que surgió TEO, una nube que en sus orígenes, era llamativamente clara y blanquecina, dotada de una sonora y estremecedora risa Katrú, (el trueno) y del fulminante Lufke (relámpago). (En el nacimiento deTEO se evidencia el componente étnico fuéguido)

Los hijos de KOÓCH, admirados por la belleza de la gran Isla conteniendo sus islotes (Patagonia emergida o visibilizada) y lo creado por su padre, comenzaron a derramar sobre ella todas sus dádivas, sin percibir que era perjudicial no tener un órden.

Xaleshem (el sol), indiscriminadamente enviaba su luz y calor entibiando la tierra; TEO, (la nube) ayudada por el viento, rosaba las altas montañas y de ese modo derramaba la lluvia que llevaba en su vientre y así alimentaba a los ríos, lagunas y arroyos con agua en abundancia.

Frente al entusiasmo producido por tamaña belleza, los hijos de Kóoch no regulaban bien las lluvias, el calor y los vientos y en ocasiones enviaban demasiadas lluvias que finalmente terminaban anegando la tierra y matando las plantas; en otras, por el contrario, el calor las secaba o el viento las volteaba.

Ante esta situación, Kóoch reunió a todos y les habló firmemente. Desde ese momento volvió a reinar la armonía.

En La Patagonia creada por Kóoch, todo se deslizaba ordenada y apaciblemente, pero en sus márgenes, contenido por la acción de Xóchem, (viento), asechaba Tons, el representante de la oscuridad absoluta, que no cesaba en su intento por prevalecer volviendo todo a los orígenes en que Kóoch era el uno y todo.

Obsesivo en su propósito, Tons junto a su consorte Shorro (el tiempo), engendraron a tres malos y temibles espíritus:

Axshem y a los mellizos Kelenken y Maip.

Tons había observado que Xaleshem (el sol) tenía dos movimientos ortogonalmente direccionados y vinculados al gran círculo del horizonte; uno de ellos se relacionaba con los dos puntos cardinales ligados a lo claramente óptimo (Este) y lo claramente indeseable (Oeste) perfectamente definidos y que continuamente y siempre, se repetía saliendo desde Arrox (el mar) -lo óptimo- y poniéndose tras la cordillera -lo indeseable- (A. Siffredi).

Este movimiento ganaba altura para luego bajar y perderse tras las montañas originando la sucesión de los días y las noches.

El otro movimiento de Xaleshem (el sol) era vacilante, ya que en ese salir diario (De Este a Oeste), no siempre lo hacía por el mismo punto, sino que lejos de repetirse al día siguiente, se iba corriendo día tras día y a medida que se desplazaba en el horizonte circular, con su alejamiento (solsticio de invierno) se advertía el acortamiento y enfriamiento de los días y la dilatación de las noches (otoño), mientras que con su aproximación (solsticio de verano), los días se alargaban y entibiaban, mientras que se acortaban las noches.

En ese vacilar, solo por pocos días, Xaleshem (el sol) volviendo a pasar por un punto medio, parecía igualar la duración de los días y las noches (equinoccios).

Xaleshem (el sol) al salir diariamente desde Arrox (el mar), se dirigía hacia las montañas y luego se escondía tras ellas, por lo que en esas circunstancias, la oscuridad invadía toda la Patagonia hasta el regreso de Xaleshem (el sol) al día siguiente.

Fue entonces cuando Tons, aprovechando el descuido, se las arreglaba para encontrarse con Shorro, (el Tiempo) su consorte, y engendrar así, a los tres ya mencionados malos espíritus.

Axshem, y los mellizos Kelenken y Maip.

Axshem, vivía en el fondo de un manantial sulfuroso, mientras que Kelenken, representante del frío y la nieve, se lo sabía capaz de infringir los mayores dolores físicos cuando se unía a su mellizo Maip, que era el viento helado de las tinieblas.

De los dos mellizos juntos, se conocía que se ocupaban de apagar los fogones, entumecer los miembros y matar a las pequeñas aves desprotegidas y sin nidos, como así también los nuevos brotes de las plantas.

Kóoch ya se había enterado de los planes de Tons y si bien durante el día lo mantenía a raya gracias a la presencia de Xaleshem (el sol), durante la noche en cambio, dentro de la oscuridad, Tons hacía de las suyas.

Para impedirlo, Kóoch dio origen a Keenyenkon, (la luna) y a ella le encomendó iluminar la noche cuando el sol se alejara del cielo; pero ella se enamoró del astro Xaleshem y no sólo lo acompañó durante algunos de sus viajes por el cielo mostrándose pálidamente junto a él durante los días, sino que luego de mostrarse luminosa, de siete formas diferentes, se perdía durante tres noches consecutivas con Xaleshem, detrás de los Andes, sumiendo a La Patagonia en la negrura total (novilunio, luna invisible u octava).

 

luna

 

Kóoch decidió bendecir esta unión con la llegada de los mellizos, Wun (Teluj ) y Etensher, luceros de la mañana y la noche (fases más visibles, inicial y final del Planeta Venus) y encargados de avisar con su salida a los habitantes de La Patagonia, acerca de la aparición o desaparición de sus padres y anunciar del paradero de Keenyenkon; pero ni el cielo del amanecer con su lucero, ni el del ocaso con el suyo, tenían color alguno como para servir de señal, y fue así que, en una noche oscura, aprovechando que Keenyenkon se encontraba ausente (novilunio), Nóshtex uno de los hijos de Tons, raptó a la nube Teo.

luna 2

Teo en su cautiverio era ayudada por Xóchem, (viento), que para resistirse ante los propósitos de su captor, comenzó a correr en tanto que en su vaporoso despliegue, era suavemente rosada por las altas montañas, durante el tiempo de tres días consecutivos con sus tres respectivas noches y de ese modo, por efecto de ese rozamiento, estuvo derramando la lluvia que llevaba en su vientre.

Así Teo, rozada en su vientre por los picos más altos de los Andes, alimentó a los ríos, las lagunas y los arroyos, perimetralmente alrededor del horizonte patagónico, hasta completar el inalcanzable circuito que separa al cielo claro Kóoch de las tinieblas,Tons.

De este modo Nóshtex, el raptor, y Teo, la nube blanca, engendraron a Em´Al o El´Al (Em´Al o El´Al, entendido como el colectivo HOMBRE, entre los Tewsts oTsonek´n o Aónik`nk, Chonik`n o Chonk`n o Joiuen, población patagónica corrientemente conocida por la nominación mapuche-TEWELCHE o TEHUELCHE, posiblemente derivado de la autonominación ya mencionada de  alguno de los dialectos patagónicos, TEWSTS.

El nuevo colectivo humano auto-construido en la subjetividad patagónica, era un SER capaz de correr con pasos tan largos como su altura, poco más o poco menos de 1,90m -(Anne Chapman)-, la distancia que separa al mar Arrox de la cordillera, en un solo día (Mito), sin sentir la necesidad de comer ni descansar (Viedma-Cox-Musters).

 

arrox

Kóoch, enterado de esta afrenta del raptor Nóshtex, advirtió que a Em´Al, lo dotaría de sabiduría y de un esbelto cuerpo erguido, tan erguido, bello y valioso, que su sombra sobre el suelo de las pampas patagónicas, se vería recta; tan recta, como la menor distancia capaz de recorrer solamente Em´Al en un solo día, entre Arrox y las montañas.

De este modo, Em´Al superaría en belleza, poder y capacidades, a su propio padre, y él y su sombra, serían admirados y venerados por todos los seres vivos de la Patagonia.

 

em Al

Al conocer esta intención de Kóoch, Nóshtex dominado por la furia y el miedo a ser superado por su futuro hijo, abrió el vientre de Teo con filoso pedernal para de ese modo acabar con su hijo.

Sin embargo, un roedor (fuéguido cururú) llamado Ter-werr, abuela materna de Em’Al, saliendo inesperadamente de su humedecida tucurera, supo distraer la atención de Nóshtex y de ese modo logró arrebatarle y rescatar vivo a Em’Al.

Luego Ter-werr, valiéndose de sus poderosos dientes, arrancó la corteza de un alerce patagónico e inmediatamente construyó un/a Uenitalenk o Yenié (Bote o Canoa tipo dalka) convenientemente mimetizada como para que parezca un Koonkne o (cisne patagónico de cuello negro) y de esa manera poder confundir a Nóshtex.

Recordemos que en aquellas culturas era muy común disfrazarse con partes de una presa para permitirse entrar en su medio y confundirlas. Los tehuelches solían ponerse plumas de ñandú para confundirse entre ellos y sorprenderlos, de manera que el enmascaramiento como recurso de penetración, permanencia y fuga en campos adversos, ha sido un recurso mu recurrente entre los grupos humanos patagónicos.

 

ombligo

 

Ya con la nave terminada en forma de cisne patagónico de cuello negro, Ter-werr se hechó a navegar por las aguas del arroyo del Henno (actual localidad de José de San Martín, donde Casimiro Biguá fue elegido cacique de todos los tehuelches y donde el 3 de noviembre de 1869 se izó la Bandera Argentina y que en 1998 se declaró monumento nacional y erigió una estatua de Casimiro) y el Senguerr (Senguerr del vocablo tehuelche sengel o singer que haría referencia a un vado o “paso del río”. y no al río mismo.

El paso fue conocido históricamente como Paso Schultz – latitud -44.5333 longitud -70.4.), llevando consigo al rescatado Em’Al, el hombre tzonek´n, en pos de uno de los contrapuestos sentidos en dirección meridional, que suele tomar Xaleshem (el sol) durante su ambiguo vacilar del ir y venir por el cielo patagónico de Norte a Sur y de Sur a Norte.

Así, siguiendo a Xaleshem (el sol) en dirección al oóiú o huella del megeush (ñamdú) de los cielos, (la cruz del sur) fue cuando comenzó a verificarse un franco alargamiento de los días y el consiguiente achicamiento de sus respectivas noches; cruzaron los ríos y pampas patagónicas rumbo al muy frío y azulado cerro CHALTÉN o TSALTÉN.

Una vez llegados a la azulada montaña (Latitud: -49.3232 // Longitud: – 72.8906), Ter-werr, su abuela materna, lo mantuvo escondido durante tres días y sus tres respectivas noches, en la parte más recóndita de su cueva y Em’Al, el hombre de talón (tee) en la tierra (Relato de Papón citado por Ramón Lista), tuvo donde criarse y crecer.

Recordemos que en cuanto a las latitudes medidas simplemente con un gnomón, suelen presentar diferencias que las separan ligeramente de aquellas indicadas en los mapas, por lo que en estos casos, amerita el estudio y experimentación de campo ya que gnomónicamente, el ombligo del mundo tzoneck´ debería situarse a 45º gnomónicos, lugar donde Em´Al, como colectivo tsonek´n, nació cual sombra (espíritu) de todos los hombres, igual a su altura.(cuando el Sol incide a 45º, la sombra se iguala con la altura del gnomón)

En Henno, se formaron las nubes, las que de allí en más comenzaron a vagar incansablemente por el cielo patagónico, en tanto que proyectaban su sombra (Arnoldo Canclini) y salpicaban de matices diversos las aguas hasta que, con grandes manchones oscuros, relámpagos y truenos, mostraban su enojo al viento que molesto las empujaba.….

Antes de que Nóshtex matara a Teo, las auroras y crepúsculos, eran siempre blancas, de un color un tanto lechoso.

Pero después del infortunio de Teo, la sangre derramada por su cuerpo, la destrucción de su vientre y el cordón umblical destrozado, salpicó a los mellizos, hijos de Keenyenkon, (la luna) y de Xaleshem (el sol) de nombres Wun y Etensher, y un nuevo y portentoso manantial cercano a Tecka, se abrió camino hacia el Senguerr emanando cual cordón vertiente del propio ombligo, desde el mismo vientre abierto de Teo.

Tras ello, Nóshtex, muy asustado, decidió arrojar al espacio circundante el cuerpo ensangrentado de la víctima.

chaltén

Al hacerlo, la sangre que aun brotaba de sus heridas, salpicó el firmamento y escurrió hacia el oriente, de modo que a medida que aumentaba la claridad del día, más sangre se amontonaba y más rojo se tornaba el amanecer que iluminaba al arroyo originarioTzonek`n Aónikenk`n o Chonk`ns Joiuen, antes de migrar al Chaltén o Kalténk`n.

Por estas razones, Henno, sitio cercano al sengel o Singer (paso del río) y fundamentalmente su arroyo, pasó a ser el ombligo del mundo tsonecka, porque reúne las exigidas evidencias de las distintas acciones creadoras en tanto que también es el escenario donde al cortarse el cordón umblical de Teo, nació Em´al y con él comenzó el desarrollo de su obra en la tierra. (Dra. en Antropología Alejandra Siffredi).

Pero la roedora Ter-Werr y Em´al, no llegaron solos, pues Em´al, más que un solo individuo, es El HOMBRE, entendido como el colectivo hombre tsoneck`n (semejante a Ché mapuche).

Em´Al es el hijo de las tinieblas representada en Nóshtex que emerge de ellas entendida como el pasado desconocido, en tanto que Teo, es la madre que de su vientre de nube cargada, dejó caer el agua en forma de lluvia sobre la tierra, para que el agua se hiciera conocida y resurgir, en forma de nuevas nubes emanadas por y desde la propia tierra, en los momentos en que la falta de aire y el excesivo polvo de las pampas patagónicas, implacablemente matan de sed; en esos momentos el agua turbia y negra mana del suelo abierto por la mano y apaga la sed. (Guillermo Cox).

Em´Al es en sí, y para sí mismo, el colectivo étnico originario tehuelche a partir de lo que significaban sus ascendientes. Nóshtex, su padre, un posible descendiente de la fusión entre huárpidolicoides y láguidolicoides, dos grupos humanos de milenaria tradición caminante e hidrófobos, en tanto que Teo, la madre, una “nube” fuéguidolicoide, hija de la roedora y navegante de los ríos y lagunas interiores, ter-wer.

Estas raíces dan lugar a pensar que la fuga de Em´Al en la fuéguida canoa construida por Ter-Werr, puede verse como el rescate en un arca con forma de cisne, en la que algunos de estos híbridos patagónicos primero y otros sobrevinientes luego, se embarcaron, mientras que en su peregrinar y asentamiento al pié del Chaltén, fuéronse consolidado los caracteres étnicos propios , de lo que en el devenir, se resolvería como tsoneck`n o tehuelche, la étnia caminante que vivió al oriente de Los Andes.

Ya en el Chaltèn, Elal o Em´Al, durante sus primeros tiempos, pasó ignorado y en soledad al abrigo del desierto patagónico y posiblemente orientado por la cruz del sur y el sol naciente.

Em´Al siempre supo que su padre no dejó de perseguirlo, por lo que en estas latitudes, pese a la distancia recorrida al emigrar del Senguerr, también corría serios peligros porque sus enemigos podían intentar atacarlo ya que hasta aquí también solían llegar los hijos de Tons: Kokeske (el frìo) y Shìe (la nieve).

Luego de haber pasado Em´Al tres días con sus respectivas noches, oculto en la cueva de su abuela Ter-werr sobre la parte más alta del Tsaltén (Chaltèn), quiso bajar y fué en esas circunstancias que Kokeske (el frìo) y Shìe (la nieve) lo atacaron, dispuestos a matarlo.

 

ñandu 3

 

Pero el pequeño Em´Al demostró ser muy astuto y que matarlo no sería tan sencillo como ellos pensaban, porque en su permanencia en la cueva de su abuela Ter-werr sobre la parte más alta del Chaltèn, lugar donde pasó tres días consecutivos con sus respectivas noches, el roedor fue su sostén y le procuró calor, alimento guía y fue su maestro, aquel que le enseñó a recorrer los senderos de las montañas, buscar, reconocer y recolectar las buenas yerbas (Bernal-Sanchez Proaño), por lo que conocedor de su tierra, supo vencer al frío Kokeske y la nieve Shìe.

El roedor también fue quien alivió la hambruna de los primeros tsoneck´n que migraron desde el Chaltén a la Tierra del Fuego y a quienes se los conocía como huaicururúes (Anne Chapman) porque continuaron con estos hábitos de alimentación y eran ellos -los comedores de cururúes o tucu tucus, los considerados tehuelches -más temibles-(Guillermo COX) y según Rodolfo Casamiquela, los verdaderos tehuelches Aonek´nk.

Ente los habitantes de la Patagonia, parece que era muy común identificar a las personas y grupos vecinos mediante un apelativo que aludiera apropiadamente a algún hábito característico, de manera que los que vivían al norte de la isla de Tierra del Fuego, eran, como lo hemos dicho, despectivamente llamados huaicururúes por los selk´nam del centro, en tanto que a los que se alimentaban a base del fruto del pino se los llamara pehuenches, o manzaneros a quienes luego de la llegada de los europeos se habituaron al consumo y tráfico de la manzana; comedores de papas se les llamaba a los chilotes, chonos y provenientes del Chiloé, de modo que en general se identificaba al otro, en base a alguna práctica acentuada en aquel y previamente conocida por este, vinculada con la alimentación y o la vida cotidiana.

 

Siendo así, se refuerza la sospecha de que los chonos llegados tempranamente a los ríos interiores de la Patagonia Continental, (R. Casamiquela) eran consumidores de árboles y de cortezas, que fugáz y erráticamente aparecían y desaparecían con su relativamente diminuta talla y dalka al hombro, frente a la mirada de los enormes patagones.

 

 

¡Como no compararlos con los ratones patagónicos!.

 

También y de manera correlacionada, a través de ellos se identificaba el cielo y o el territorio que cada uno de estos grupos así identificados, habitaban (Anne Chapman).

La persona era el hábito, su medio y muchas veces, ese hábito y/o el medio, (como hemos señalado que se infería) era la persona.

Todo en una manera de asociar donde lo causal cedía paso a lo concomitante.

De esta manera pudo surgir un doble carácter respecto al cururú, el de cururú alimento y el de cururú navegante para referirse a los fuéguidos, por lo que en la mitología tzoneck´n, se puede interpretar que como fruto de una sesgada mirada continental y de a pié, propia del tsonek´n, se veía en los fuéguidos canoeros, a unos empequeñecidos (1,50m de altura frente a 1,90m tzoneck`n) navegantes de los ríos interiores, que simplemente llegaban hasta ellos para descortezar las hayas patagónicas, entablar los alerces y procurarse de recursos con propósitos desconocidos y no visibilizados por los tzonek`n, (fabricar las canoas o dalkas, intercambiar productos), para luego, prontamente desaparecer internándose en los boquetes montañosos y desaparecer entre las laberínticas e inter-montañosas rutas hídricas, llevándose lo que vinieron a buscar, como lo sabían hacer los ratones patagónicos.

Es probable que algunos antiguos tzoneck`n hayan establecido contacto con estos canoeros y que admirados por su destreza y disposición de estos diminutas personas, para la fabricación de embarcaciones y mantener en ellas el fuego encendido mientras navegaban, ¡plenos de admiración!, hayan salido a divulgar y transmitir sus vivencias, aunque un tanto agrandadas quizás, o envueltas en los misterios a los que tanto predispone la ambientación cordillerana y de la que supieron dar cuenta los exploradores más relevantes, (Guillermo .Cox- George .Musters).

Para el común de los tzoneck`n, los chonos canoeros, no habrían sido nada más que simples comedores de cortezas, que al igual que los cururúes (ratones patagónicos), contaban con sus propios caminos y rutas hídricas entre las montañas, para poder fugarse velozmente llevando el fuego encendido sobre el agua, con lo cual, el tsonek´n medio pudo haberse preguntado si ese fuego no era el mismísimo Xaleshem (el sol) que enamorado del cururú, deslizándose sobre las aguas, estaba entregado a engendrar las nubes que luego se elevarían con él, para aparecer inmaculadas rosando los picos montañosos.

Quizás algún tucu tucu, cururú (ratón patagónico) canoero fue quien se apiadó de Em´Al convirtióse luego en Terwerr, llevándose raudamente al niño salvado a la zona más austral.

Em´Al, ya conociendo como y donde procurarse de agua, siguió creciendo y a fuerza de piedrazos por doquier, supo experimentar e incrementar las posibilidades que brindaban las piedras cuando a tal fin, se desarrollaban las capacidades de manejo, así Em´Al, supo inventar el arma originaria de los tzoneckas, llamada bola arrojada (Salvador Canals Frau), arma que, como toda la subjetividad tehuelche, se funda en la generación de un círculo en el espacio y el movimiento de tres vueltas de bola, tras lo cual, la presa cáe de un bolazo en la cabeza.

Em´Al, aprendió a realizar señuelos para engañar y cazar a sus presas y hasta a imitar sus movimientos para mimetizarse entre ellas y desde el engaño sorprenderlas con flechas cortas y emplumadas disparadas desde los arcos cortos y recios (Salvador Canals Frau) que el mismo Em´Al inventó y enseñó a fabricar.

Los Selk´nam imitaban el salto del pingüino (Chapman) y probablemente los poyas o tsonek´n del norte patagónico, probablemente engañaban a sus presas saltando en una pierna y sostenidos sobre un solo pié, en tanto que con la otra pierna y pié, podía simular el largo cuello y cabeza de ñandú.

Em´All, por haber seguido a Xaleshem (el sol) cuando se dirigía hacia el Chaltén o Tsaltén junto con Terwer, observó que mientras los días se alargaban (primavera) las noches se acortaban una tras otras y que en el cielo se dibujaba la pata de un joven ñandú (cruz del sur) que servía de guía para no desorientarse y entonces llamó a esta estación del año, la estación del ñandú.

Xaleshem (el sol) le enseñó a Em´Al, que su sombra crece cuando su luz y calor se aleja de la parte más alta del cielo y que ese crecimiento de la sombra, Em´Al lo podía verificar simplemente observando la gran diferencia entre la sombra del amanecer con la del mediodía.

 

¡¡Verifica Em´Al!!,

Dijo Xaleshem (el sol) que en tanto al amanecer es imposible cubrir la sombra saltando en un solo pié, al mediodía, en cambio, saltando como un ñandú, en un solo pié, no solo puede divertir a los niños, sino que además ayuda al tzoneck`n a saber de su ubicación en el espacio y en el tiempo patagónicos.

Em´Al entendido como colectivo tzoneck´n, se reivindica, surge y vuelve a la vida, toda vez que se forma un círculo humano, sea en una perimetral reunión en torno a cualquier hoguera patagónica donde se cuentan y escuchan historias de tsoneck´n, o dando tres vueltas enredador del recién llegado (Musters), se lo agasaja y brinda la bienvenida, memorando con la reproducción del círculo y su relación entre el perímetro y el diámetro, no solo los días de cautiverio de Teo sino que también, el exilio de Em´Al en el Chaltèn oTsaltén.

Em Al surge y vuelve a la vida, siempre que se forma un círculo humano para parlamentar (aíx), para cazar (aonkenk), para fumar y o simplemente, para llevar a cabo una mateada.

Donde hay un fuego encendido, siempre hay un círculo y en el círculo, siempre están las tres vueltas de Teo y los días del exilio de Em´Al refiriendo a la relación que guardan con el diámetro como distancia recta entre sus bordes.

En el círculo que el expedicionario chileno Guillermo COX supo dar tres vueltas antes de pasar el boquete cordillerano que le permitiría dirigirse a Valdivia, revivió y vivo permaneció Em´Al durante la ceremonia y es Em´Al, entendido como colectivo tehuelche, el que impone solemnidad y respeto.

En los círculos patagónicos siempre hay un implícito número tres (3), vinculado a los tsoneck´n y siempre que en la mitología y literatura tehuelche hay un número tres, existe un círculo.

Los hay también entre los Selk´nam cuando en sus coreografías circulares del HAIN, hombres y mujeres se agasajan mutuamente, (Chapman)

Em´Al como descendiente de la primera migración humana llegada al continente americano desde Asia, está ya pre-configurado en el círculo y en la triple relación que la circunferencia del círculo guarda con el diámetro, conocimiento muy antiguo y citado con otros nombres en el Libro de los reyes y en las Crónicas de la BIBLIA, y aunque desaparece por momentos de la cabeza humana y parece perderse en las sombras de los tiempos, vuelve nuevamente a resurgir con el brillo propio de la sabiduría, en una recurrente dialéctica tan circular, como la suma de los tres diámetros.

Em´Al surge y vuelve a la vida, en las numerosas lagunas circulares de la Patagonia y en el inalcanzable y circular horizonte que universalmente acompaña la mirada distante del tzoneck`n.

 

visión

 

Em´Al y su sombra recta, solo cambian de sitio y de longitud, pero nunca abandonan su hogar patagónico.

Em´Al, ¡¡¡¡ten cuidado!!!

Prudentemente le recomendaba Ter-wer- las fieras son hijas de Tons y ahora que hemos descubierto como procurarnos del agua en cualquier terreno, vendrán por ti cuando menos lo esperes.

Fue así que una mañana, mientras correteaba y practicaba el arrojo de piedras sobre la ladera de un sinuoso torrente, repentinamente a su encuentro salió un enorme puma.

Em´Al, se detuvo, tomó su arma, dio tres vueltas de piedra sobre su cabeza y …  con un certero golpe supo herir al felino que mal herido, lanza un pavoroso y estremecedor grito

Pero a ese grito, del lado opuesto y oculto entre las malezas en respuesta al rugir le sigue el de otro puma no menos estremecedor.

El segundo puma no se dejaba ver y hacía en consecuencia que Em´Al, se encontrara seriamente amenazado entre dos frentes.

Uno al oriente y otro al occidente y Em´Al sin su bola ya arrojada, pudo haberse atemorizado, pero sin embargo el hombre tzoneck`n , deslizó una sonrisa y prontamente trepó una colina, descendió sobre un valle y en las orillas del caudaloso río cercano al Chaltén, (actual Río Santa Cruz), recoge de su lecho dos pedernales.

Luego, volviendo sobre el centro de la escena del drama, recoge algunos arbustos leñosos y desmenuzando unos y partiendo otros, golpea las piedras hasta encender el fuego con el que alentado por su aliento, comienza a brillar la Patagonia toda y se ahuyentaron las bestias.

fuego

Em´Al, que sabía cómo procurarse de agua, conocía el silencioso lenguaje de su sombra, contaba con el arma elemental tsonek´n y sabía ya cómo darle vida al fuego, a quien todas las bestias temían y ante el cual, retrocedían.

Pero aún no se sabía dueño de otras capacidades que se irían manifestando día tras días, conforme nuevas experiencias.

Es así que un día, Em´Al ve un cóndor posado sobre la parte más alta de un cerro y subyugado por la belleza de sus plumas, Em´Al, muy amigablemente le solicita una para adornar su cabeza y dar mayor altura a su apariencia; pero el orgulloso alado le grita…

¡¡no, eso es imposible, pues las necesito para volar y abrigarme ¡!.

Em´Al volvió a insistir con su demanda, primeramente fue con un ruego y luego con insistencia.

Frente a la persistente negativa del ave y su disposición a echarse a volar, Em´Al tomó su bola arrojable, giró tres veces sobre su cabeza y el cóndor cayó atontado al piso; carreteó como para retomar el vuelo y en el intento perdió numerosas plumas.

Em´Al, eligió una pluma pero se dio cuenta que la más bonita no se encontraba entre ellas, por lo cual se dijo a sí, que quizás con dos bolas en lugar de una, podría amarrar sus patas o su cuello e impedirle de volar.

Fue así que en otro encuentro, el ave creyendo que podía zafar con solo esquivar la piedra, se encontró que al enfrentarse a dos, la otra lo envolvió en los tendones de guanaco con que estaban atadas (katz) y cayó aprisionada al suelo con sus garras entreabiertas.

Desesperado el animal alado imploró,

¡por favor, toma la pluma que más te guste pero déjame volar!,

A lo que Em´Al respondió con serenidad y firmeza:

ahora quiero todas tus plumas y después que me quede con todas ellas, quiero que te vuelvas a la cumbre del cerro nuevamente (si puedes).

En ese momento Em´Al se dio cuenta de su fortaleza y de las bondades de su nuevo invento, la boleadora de dos bolas (chume).

Em´Al tiene la fuerza física, la inteligencia y juventud capaz de atemorizar, domesticar, dominar o eliminar a cualquier otro animal.

El puma fue vencido por su temor al fuego, el zorro lo acompaña en las correrías y recibe mansamente su parte, en tanto que el cóndor, pese a volar, no se atreve a negar sus plumas por temor a ser eliminado por Em´Al.

 

toldo

Pero tal como se lo advirtió oportunamente su abuela terwerr, Nóshtex (padre de Em´Al), volvió a aparecer diciéndole con autoritaria soberbia.

¡yo soy tu padre!,

Ante lo cual Em´Al lo acepta y decide llevarlo a conocer la tierra que con la ayuda y consejos de Terwer.

Em´Al le enseña las armas inventadas, sus enmangues tallados como para manejar las piedras, las pieles que supo extraer y curtir, los caparazones de armadillo que utilizaba para recoger agua y los paravientos que oponía a Xóchem, (viento) para guarecerse y mantener la llama del fuego encendida.

Pero Nóshtex lejos de cesar en sus intentos de eliminarlo, se vuelve amenazante como para hacerse de todo el poder.

Entonces Em´Al, al ver malogradas sus buenas intenciones y comprender la naturaleza irrecuperable de su padre, decide revelarse e hiere la tierra (guer) con un pié (kel), clavando profundamente su talón (tee) en el suelo que él supo transformar y aprender a querer.

Em´Al, se subleva y da muerte a Nóshtex su malvado progenitor. ..-

 

 

Surgimiento de los Selk`nam

 

Muerto Nóshtex y consolidado Em´Al, comienza un nuevo ciclo tzoneck`n, en el que aparece Sintalk´n, guerrero poderoso y sagáz que viene a enfrentarse con Em´Al.

La sangre tzonck`n, riega las pampas patagónicas y enfurece a las fieras.

Xaleshem (el sol) por momentos, queda opacado y parece oscurecer el día.

La corteza terrestre palpita y el Xóchem, (viento) ruge furioso.

El poder de Em´Al se debilita y su carácter representativo del hombre tzonck`n queda cuestionado.

La boca de Em´Al que tantas cosas bellas produjo, ahora blasfema y en su corazón se encienden las más bajas pasiones.

¡¡¡Sintalk´n, Sintalk´n… ¡!!

Resuena desde la costa de Arrok (Mar) al pié del Chaltén o tsalténk y finalmente el guerrero es vencido y aprisionado por Em´Al que consecuentemente vuelve a recuperar su omnipotencia y representatividad entre los tsonk´n.

Em´Al, que mucho supo aprender huyendo junto a Terwer, sabía que Keenyenkon, (la luna) se mostraba bajo siete rostros diferentes y que Xaleshem (el sol), producía una sombra medible, pero también sabía que ambos, Xaleshem (el sol) y Keenyenkon, (la luna), constituían un armonioso conjunto familiar con dos descendientes.

Fue entonces cuando Em´Al se enamoró de Wun o Teluj, que era el lucero del amanecer (fase inicial y más brillante del planeta Venus), hija del matrimonio formado por Xaleshem y Keenyenkon.

Este enamoramiento refleja una mirada gnomónica sin predominio de Keenyenkon, (la luna), sobre Xaleshem (el sol) ni tampoco del Sol, en todo caso pudo tratarse de cierta consideración sinódica con Venus.

colores.jpg

Para el tzoneck`n originario, la luna y el sol tenían la misma jerarquía al momento de contabilizar los días o referir algún acontecimiento, pero luego de este enfrentamiento de Em´Al con Sintalk´n, Xaleshem (el sol) paso a subordinarse y Keenyenkon, (la luna) pasó a ser referente en la cosmogonía de quienes siguieron a Em´Al.

Al analizar gnomónicamente esta mirada tzoneck`n, que hace centro en la luna, pareciera reflejarse también en la cosmogonía mocovíe, (los mocovíes son patagónidos que llegaron tardíamente a la región chaqueña) en tanto que, el predominio de Xaleshem (el sol), en correspondencia con Sintalk´n, curiosa y muy claramente se refleja en la cosmogonía Selk´nam y en ambos casos, prevalece la estructura originaria donde el círculo o el número tres a la manera de triplicación de lo que podría ser un diámetro, aparece para cazar, para las ceremonias, para la representación cosmogónica e incluso, aunque no se lo mencione, es el factor gnomónico que prevalece en esa región patagónica, entendido como la triplicación de la longitud de la altura propia en los mediodías de los equinoccios; también aparecen el eje del mundo Este-Oeste u axis-mundi patagónnico, las siete formas diferentes de la luna y además, el papel del concepto de cielo, el cual en ambos casos es muy significativo (Chapman, Cox, Musters).

hain

Se dice que como consecuencia de esta cruenta lucha entre los antiguos tzoneck´n, en la que se debatieron cosmovisiones diferentes, Arrok (Mar), no permaneció neutral y por el contrario, para evidenciar su postura, toda vez que Keenyenkon, (la luna) se ausenta, Arrok (Mar) eleva sus aguas (marea alta) intentando anegar las tierras de Em´Al.

Esta sangrienta lucha intestina entre patagónidos tzoneck´n, pudo dar origen a varias migraciones importantes, subdivididas en tiempos diferentes hacia el norte primero, y luego hacia el sur.

Los que migraron rumbo al norte pudieron haberse ordenado en tres oleadas temporalmente distintas, siendo la más antigua, aquella que habría llegado a la región chaqueña y con el tiempo constituirse en el grupo de comunidades que los guaraníes llamaban guaykurú, luego una segunda que al llegar a la pampa húmeda pudo mestizarse y reforzar su carácter láguidolicoide para convertirse en los conocidos pampas, y finalmente, la más reciente en rumbear hacia el norte, pudo establecerse en la meseta chubutense donde surgirán los pollas

La que migró al sur, en su primera oleada habría sido aquella que surgida tras posibles cruzamientos con los alacalufes canoeros, pudieron dar origen a los Haush y la más reciente, importante y numerosa, surgida quizás, luego de finalizar la lucha intestina entre tzoneck´n, es la de los Selk´nam, mal llamados Onas.  Y decimos mal llamados Onas pues ellos no se llamaban a sí mismos de esa manera y en cambio sí, hubo un cacique conocido por el nombre Onos, que es citado por Antonio Viedma al referirse a las 24 horas entre el día 30 y 31 de Diciembre del año 1780, y diciendo que Ono moraba cerca del río Santa Cruz, fue amigo del cacique Julián y al parecer, por su renombre en el sur y trascendencia de fama, pudo haber operado como generalizador del apelativo y generador del parónimo Ona.

A partir de esta reducción de la realidad, para cualquier español, todos los tsonek´n que moraban al sur de los 50º de latitud, pudieron entenderse como parte del cacicazgo del tal Ona y ser ona en consecuencia.

Y hablando de generalizaciones y parónimos, es interesante observar la similitud del nombre Sintalk´n con el de Selk´nam, los cuales al provenir por la vía de transmisión oral, podrían ser o remitir ambos a una misma persona, la cual por su condición de líder, consecuentemente y al igual que lo sucedido con Em Al, el nombre del líder habría de ser el gentilicio de la comunidad. Recordemos que los selk`nam, del mismo modo que lo supo hacer Sintalk´n, en la lucha interna entre cosmovisiones diferentes del pueblo tzonek`n, reivindicaba el predominio del sol frente a la luna.

También debemos señalar que en tanto para los tzoneck`n, Kóoch (el cielo) es el hacedor, para los Selk´nam, es Shoón (cielo) y en ambos casos el concepto de cielo, aunque con nombres transformados, supo funcionar como principio organizador de la cosmología y tuvo una destacada significación social y ceremonial (Chapman). Algo similiar ocurre con el círculo que en las dos culturas es estructurador de su cosmovisión.

 

 

Cabe preguntarse entonces:

 

¿Habrá sido Sintalk´n la personificación de todos los selk´nam?,

¿Habrá sido Sintalk´n el EM´AL y hombre colectivo selk´nam?,

Sintalk´n pudo ser entonces algo así como el colectivo disgregado, la diáspora  que migró al sur luego del enfrentamiento y que terminó siendo Selk`nam.

Recordemos que, conforme al “intento de grafemario con el que acompañamos este trabajo, hemos presentado a Em´Al como “el” o “ese” (EM) refiriendo al “colectivo hombre” (AL), entre los tzoneck`n, y dado que Kóoch (el cielo) tzonek`n, pudo transformarse en Shoón (cielo) selk´nam, la separación violenta entre los tzoneck`n, que produjo el martirio del guerrero Sintalk´n por su enfrentamiento con Em´Al en momentos en que el poder de Em´Al, había sido cuestionado y debilitado (como señalamos más arriba) pudo también hacer que los seguidores de Sintalk´n, transifirieran las capacidades y virtudes de Em´Al a este otro guerrero martirizado, y de hecho, Sintalk´n heredara todo el pasado virtuoso que habitaba en la subjetividad del hombre patagónico,

De esta manera Sintalk´n o Selk´nam, pudo pasar a ser el nombre del nuevo colectivo de hombre desarrollado por esta novel comunidad.

Por el otro lado, entre los seguidores de Em´Al, rivales de Sintalk´n, este gentilicio pudo convertirse en sinónimo del mal, del y de lo no deseado.

Si efectivamente esto pudo ser así,  por tratarse de un mártir y no de un líder presente de carne y hueso, Sintalk´n o Selk´nam, tendría una genealogía traumática, con lo cual sería un colectivo más abstracto que Em´Al y como consecuencia, la abstracción, no pudo cumplir con las funciones propias de un líder, pudo entonces ser el Sol y los fenómenos solares, el conjunto activo que, ante la falta del líder concreto, habría hegemonizado la subjetividad selk`nam .

Entonces Xaleshem (el sol), pudo pasar a ser- Krren (el sol) entre los Selk´nam y cumplir con el rol de líder que dejara vacante tanto Em´Al por rival, como del guerreo Sintalk´n por haber fallecido.

Tengamos en cuenta que en el mito del HAIN femenino, un día Xaleshem paso cerca de la choza del HAIN cargando un guanaco recién cazado y sin pretenderlo se percató de que los espíritus no eran tales sino mujeres disfrazadas y fue ese el detonante mítico que motivó a los varones a revelarse y a hacerse dueños de los haruwens (divisiones territoriales).

Xaleshem se habría percatado del engaño. Los espíritus serían las variantes de la luna y no del Sol.

Ni Em Al ni Sintalk´n podían liderar concretamente aquellos tiempos de su presentes ni tampoco los venideros, pero si podía hacerlo Krren- (el sol), y de ese predominio solar por sobre la armoniosa relación entre Xaleshem (el sol) y Keenyenkon, (la luna), dan prueba las ceremonias del HAIN histórico (Chapman) y lo evidenciaría el arqueológico hallado sobre el río Ewan (Laura Caruso).

 

01

 

En cuanto a la visión que desde el interior de la choza se tenía del cosmos, se puede afirmar que era básicamente de forma circular y que por tratarse de las culturas patagónicas, comunidades muy alejadas de la línea ecuatorial, esa circularidad se veía potenciada para configurarse en ocho partes aproximadamente iguales basándose simplemente en la ubicación de los 7 postes constitutivos de la choza conforme los alineamiento de los equinoccios y los solsticios.

Los hallazgos arqueológicos dan cuenta de por lo menos dos chozas que pudieron haber sido levantadas con fines ceremoniales a orillas del Río Ewan, dentro de la actual localidad homónima, donde una de ellas, según la datación dendrocronológica, indicaría que sus troncos habrían sido cortados en tiempos históricos, durante la primavera del año 1905,

Los troncos son enteros, rectos, provisto de terminaciones en horqueta, con un largo mayor a 4 metros y menor o igual a 5,63m y de 0,08 a 0,21m de diámetro más o menos.

Las medidas de la choza son de aproximadamente 6m de diámetro en la base, 3,17m de altura interna y todos los restos pertenecen a la especie Nothofagus antártica o ñire mapuche.

Tambien se hallaron grandes troncos de ñire para la alimentación del fuego -Laura Caruso Fermé – María E. Mansur – Raquel Piqué –

 

 

 

Advrtencia:

 

Lo relatado hasta aquí, no pretende ser más que lo que es; una simple y libre interpretación del mito de la Creación Tehuelche, llevada a cabo desde la mirada gnomónica.

Esta mirada tiene por base teórica, aquella que surge del estudio de la orientación espacial de los monumentos, menhires, estelas y templos en cada uno de los sitios arqueológicos más relevantes, como así también de algunos de sus mitos.

En tal sentido, puede observarse que la propia choza ceremonial Hain, como la mayoría de su tipo, también se solía orientar en rrelación al Sol, los equinoccios y los solsticios.

En cuanto al aspecto documental, las fuentes son oportunamente citadas en cada uno de los párrafos que lo ameritan.

Respecto de las metáforas y simbologías, ellas se abordan teniendo en cuenta el origen étnico huárpido/fuéguido del patagónico tzonek`n (Salvador Canal Frau- R. Casamiquela), y por tal motivo es que se interpreta que es en una canoa o bote chono donde Em Al emigra para poner a salvo su vida.

Es probable que alguien con mayor información y dedicación, pueda aportar datos y nuevas miradas para mejorar esta interpretación, la que por cierto, no pretende ser única ni excluyente de otras tan válidas como esta.

 

Rubén CALVINO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía mínima

 

LOS TEHUELCHES

Irma BERNAL-Mario SANCHEZ PROAÑO

VIAJE A LA PATAGONIA AUSTRAL

Ramón LISTA

 

 

VIAJE A LAS REJIONES SEPTENTRIONALES DE LA PATAGONIA

  1. COX

 

ARGENTINA INDÍGENA

Andrés BONATI-Javier VALDEZ

 

LOS JESUITAS EN LA PATAGONIA

Jesuita Miguel de OLIVARES

 

 

LOS SELK´NAM

Anne CHAPMAN

TRES AÑOS ENTRE LOS PATAGONES

Auguste GUINNARD

 

DIARIOS DE NAVEGACIÓN

Antonio VIEDMA

 

VIDA ENTRE PATAGONES

George C. MUSTERS

 

LA PATAGONIA PIENSA

Juán BENIGAR

 

PREHISTORIA DE AMÉRICA

Salvador CANALS FRAU

 

METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Juán SAMAJA

 

VIDA ENTRE LOS PATAGONES

George MUSTERS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

REFERENCIAS

 

 

EL USO DE RECURSOS VEGETALES ENTRE CAZADORES RECOLEC- TORES DE LA ZONA CENTRAL DE TIERRA DEL FUEGO

 

Laura Caruso, María E. Mansur & Raquel Piqué

http://www.scielo.org.ar/scielo.php?pid=S001167932008000200002&script=sci_arttext#1

—————-

 

Economía y sistemas de asentamiento aborigen en la cuenca del río Limay

–Mabel M. Fernández

 

http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-37512006000100003

 

——————–

 

LA FRUSTRADA MISIÓN ESTRATÉGICA DE NAHUELHUAPI, UN PUNTO EN LA INMENSIDAD DE LA PATAGONIA

 

  1. XIMENA URBINA

http://www.scielo.cl/pdf/magallania/v36n1/art01.pdf

———————-

 

UN MITO TEHUELCHE: KOOCH, EL CREADOR DE LA PATAGONIA

 

http://www.alconet.com.ar/varios/mitologia/patagonia/koock.html

–Arnoldo Canclini compilador.

———————

 

María la grande o reina de los tehuelches

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_la_Grande

——————–

 

 

Digresión en torno al rewe gnomónico

 

del colihue al  canelo
Los tzoneck´n estaban organizados en grupos de varias familias y durante la temporada de verano, solían instalar sus toldos en las faldas montañosas de la cordillera, mientras que en el invierno, se dirigían hacia la costa, bordeando los ríos patagónicos.
Antes de la llegada de los españoles, siguiendo a las presas según la periodicidad de las épocas de caza del guanaco y del ñandú, el tzonek`n halló el reloj natural que determinaba sus tiempos en el desplazamiento migratorio de una a otra pampa patagónica.
El modo de cazar se basaba en arrojar la bola perdida, o directamente golpeando fuertemente con ella, como así también, para mimetizarse entre los ñandúes se disfrazaban con plumas y se sostenían sobre un solo pié, mientras que con el otro, a la manera de cabeza de ñandu, servía para desorientarlos y sorprenderlos.
ñandú
De esta práctica astuta y posiblemente a los efectos de optimizarla, pudo haber surgido el puelperrún o choiké-perrún, conocido como “el baile del ñandú” y quizás también, el apelativo de “pollas” con el cual los españoles se referían a los tehuelches septentrionales australes, según la clasificación de  Rodolfo Casamiquela.
Todo esto ocurrió hasta la introducción del caballo, luego de lo cual, aparecieron las boleadoras y las armas metálicas que junto al alcohol, cambiaron totalmente las costumbres ancestrales.
La introducción del caballo impactó fuertemente en las culturas patagónicas y la perturbación que produjo fue tan grande que prácticamente acabó con el auto-relato oral de su historia.
Cuando George Musters se interesó y les preguntó directamente a los tsonek´n acerca de cómo sus antepasados habían viajado de uno a otro sitio de la Patagonia con anterioridad a la introducción del caballo, la sorpresa los embargaba, ya que la alienación sufrida era tan tal que los propios tehuelches no podían concebir que alguna vez, haya existido una situación semejante (George Musters).
A esta verdadera alienación ecuestre, vale asociar otra de tipo gnomónico, evidenciada en el relato de Guillermo Cox, cuando en ocasión de sacar y consultar su reloj de sol frente a Antinao, un descendiente de hulliches, muy consternado le suplicó que lo guardara porque eso era una brujería que tal vez podía ocasionarle alguna enfermedad a su mujer (Guillermo Cox).
No hay dudas de que sus antecesores, con anterioridad a la llegada europea ya habían conocido y empleado el gnomón solar que paradojalmente en tiempos históricos se desconocía.
La Isla Victoria, con una superficie de 31 km², está ubicada dentro del lago Nahuel Huapi en la provincia del Neuquén y en el pasado, mucho tiempo antes de la llegada de los europeos, fue habitada por comunidades nativas que dejaron marcas de su presencia con pinturas sobre las piedras.
Cuando en 1620 el Capitán Fernandez llega al lago Nahuel Huapi, y toma nota de la existencia de la isla, inmediatamente cree que podía tratarse de la mítica Ciudad de los Césares, que por entonces motivó la llegada de muchos aventureros, misioneros y conquistadores.
lago
Pero al llegar a la isla, se encontró con una importante población de expertos navegantes “poyas” y también con cazadores de las estepas que como parte tzonek´n, habitaban principalmente en las zonas montañosas del sur de la Provincia de Neuquén y noroeste de la Provincia de Río Negro (tehuelches septentrionales australes, según Rodolfo Casamiquela).
Otros exploradores y misioneros, han dado testimonio de que la isla fue habitada, y entre ellos Diego Rosales dice que había indios rebeldes.
También el jesuita Miguel de Olivares se refiere a la isla diciendo que en ella se podían verificar los únicos sembradíos de la zona, con lo cual, se trataría de una población de navegantes que también practicaban la agricultura de papas, arvejas y guisantes, actividades que más tarde se fueron perdiendo y cuando el misionero Francisco Menendez a finales del siglo XVIII llegó a la isla, ya la encontró deshabitada.
Distintos exploradores fueron gautizando y rebautizando a la isla cambiandole el nombre.
Se llamó por un tiempo “Isla de Fray Menéndez”, luego en 1862 el explorador Guillermo Cox, la rebautizó con el nombre de “Isla Larga”, Más tarde durante una expedición entre los años 1883/84, Eduardo O´Connor, la rebautizó con el nombre del entonces Ministro de Guerra, Benjamín Victorica, nombre que entre los lugareños era Victoria y por lo que al transcribir este nombre se produjeron errores que luego no se rectificaron y finalmente terminó llamándose Isla Victoria.
Los hallazgos realizados en el alero Puerto Tranquilo I (Hajduk 1990) ubicado en la Isla Victoria, indican que hace unos 2000 años aproximadamente, algunos grupos humanos, accedieron a ella a través de la única vía posible: la navegación.
Los restos materiales hallados y que presumiblemente habrían pertenecido a estos primeros navegantes, refleja que su modo de vida se basaba en una economía de caza, recolección y aprovechamiento de los recursos del lago, en tanto que los restos humanos, por su semejanza, se corresponderían con el tipo humano de canoeros de Chiloe y su entorno, históricamente conocidos como Chonos (María Albornóz-Graciela Montero).
Los diversos relatos de misioneros y exploradores llegados al Nahuel Huapi, revelan diferentes grupos humanos, identificados según su aspecto físico, territorialidad y modo de vida y en ese sentido, desde las primeras fuentes escritas se habla de, Puelches navegantes del Nahuel Huapi, como navegantes del ámbito lacustre boscoso, Poyas (cazadores recolectores esteparios tradicionalmente conocidos como Tehuelches) del norte y del sur, aparentemente enfrentados entre sí, y según el relato de Nicolás Mascardi, también hubo Poyas comarcanos.
Resumiendo entonces, en cuanto a la isla Victoria propiamente dicha, debemos decir que en su suelo, quienes la habitaron supieron practicar la agricultura de papas, arvejas y guisantes y objetivamente, conforme los restos humanos hallados, sus antiguos habitantes habrían sido fuéguidos y o de procedencia fuéguida ligada a los chonos, que confirmarían las firmes sospechas que al respecto supo plantear Rodolfo Casamiquela.
Nunca se supo con certeza que les ocurrió a estos antiguos habitantes de la Isla Victoria, pero dado los testimonios de misioneros y exploradores, como así también a los datos concretos aportados por la arqueología, no hay duda alguna en señalar que además de los Poyas o tehuelches, en la región del lago hubo fuéguidos navegantes canoeros.
Posiblemente, los llamados puelches navegantes, en este caso canoeros del Nahuel Huapi, pudieron ser los tempranos mapuches que arribaron a orillas del lago (Mabel M. Fernandez) que en contacto con los chonos llegados al Nahuel Huapi e instalados en la isla Victoria, tomada originariamente como posta canoera, habrían dado lugar a los llamados puelches del Nahuel Huapí ubicados al norte del lago, aunque, no habría que dejar de lado que para Casamiquela, los puelches serían “pan-tehuelches” (poblamiento de la Patagonia).
Es muy probable entonces, que la isla haya sido originariamente una posta canoera, donde los fuéguidos pudieron reparar y reacondicionar sus naves en tanto que también, se restauraban las propias fuerzas para hacer las travesías, motivados quizás por el comercio y transporte de materiales.
Son varios los autores que hablan de la muy buena pre-disposición de los tehuelches en general, para recibir y relacionarse con el forastero, más aún, habría evidencias de que muchos de ellos, además de hablar el español, entendían y alcanzaron a expresarse bastante bien en inglés, de manera que no les habrá costado mucho relacionarse con los chonos o fuéguidos, cuando estos, conforme se deduce de los hallazgos mencionados, arribaron a la isla Victoria.
Es posible que tanto tehuelches primero, como mapuches después, pudieran fascinarse al ver que estos canoeros de cuerpo relativamente diminuto montando en sus embarcaciones desarmables, eran capaces de atravesar velozmente grandes distancias con fuego a bordo.
¡Cuan grande habrá sido la admiración frente a ellos!
Y como no buscar relacionarse en esas circunstancias, con esta manera de vivir.
Cabe preguntarse entonces que, siendo los fuéguidos de Chiloé muy buenos comerciantes (Guillermo Cox) y los tehuelches muy buenos anfitriones (George Musters), los poyas comarcanos (Nicolás Mascardi) pudieron ser el resultado étnico de este cruce entre fuéguidos con tzoneck´o patagones, en tanto que los poyas no comarcanos, pudieron ser los que Salvador Canals Frau sospecha que se llamaron a sí mismo tehulch o tewlts como dialecto del tsonek´n.
Observemos que la palabra TEHULCH o TEWLTS, en boca de los mapuches, muy fácilmente se pudo haber transformado en TEHUELCHE y/o teweltse, tanto en cuanto a la escritura (los mapuches no contaron con lenguaje escrito) como en la sonoridad, de modo que bien puede ser que estos tsonek´n cercanos a la cordillera, hayan sido los primeros con los que aquellos tempranos mapuches entraron en contacto y al escuchar como ellos se llamaban a sí mismo, los mapuches lo reprodujeron y expresaron de manera propia con la terminación en che, como apelativo de gente.
Algo parecido es lo que señalamos que pudo haber dado origen a los puelches navegantes, ya que los tempranos mapuches, arribados a las orillas del lago, pudieron relacionarse con los fuéguidos de la isla Victoria, favorecidos quizás, por la práctica típicamente mapuche de formar matrimonios mixtos con integrantes de otras comunidades (Guillermo Cox).
Así tendríamos, a los fuéguidos-mapuches como puelches canoeros y a los fuéguidos-tehuelches, como poyas comarcanos.
Solo restaría dar una respuesta a la división de los poyas que Nicolás Mascardi ubica al norte y al sur del lago.
Probablemente y dado el carácter mencionado de los tehuelches, los ubicados al norte pudieron ser influidos culturalmente por los mapuches y como la relación tehuelche-mapuche supo tener instancias conflictivas, los poyas del sur, quizás, al momento de llegar Mascardi, estaban disgustados con los norteños por someterse a dicha la influencia mapuche.
Estas, si bien son puras especulaciones a quinientos años de distancia, tienen no obstante, las bases históricas y los datos arqueológicos más arriba expuestos, que inevitable e indudablemente las inducen.
A favor del poblamiento chono y/o fuéguido de la isla Victoria, habría que señalar una curiosidad quizás poco difundida y relacionada con la llamada mapuchización, y es que conforme surge de la información disponible actualmente, en el territorio Argentino, al oriente cordillerano, en el único lugar que habita la caña Chusquea quila, típicamente andina-occidental y muy usada por los mapuches para la fabricación de flechas, es en la isla VICTORIA del lago Nahuel Huapi -Provincia de Neuquén.
Habría que indagar entonces, si esta presencia en la isla de la especie Chusquea quila, no ha venido de la mano del hombre mapuche o chono, ya que pudieron ser ellos, como habitantes de la isla- presuntamente posta canoera-, quienes la habrían introducido artificialmente y que luego, con el paso de los años, se nos aparece como si ella fuera endémica.
No hay que olvidar que los mapuches eran buenos agricultores y que este material fue muy usado para la fabricación de las flechas primero y lanzas después.
Al derrotero seguido por Juan Fernández desde Chiloé-Seno del Reloncaví, lago de Todos los Santos y luego paso de la cordillera para arribar al lago Nahuel Huapi se lo denominó “Camino de las Lagunas” y “camino de vuriloche”, y desde muy antiguo, a través de esta ruta hacia el Este, se habrían movilizado los canoeros chonos y probablemente también, los canoeros del Nahuel Huapi, descendientes de chonos y poyas o chonos y mapuches.
Estas aguas y desde tiempos prehispánicos habían sido transitada por las típicas embarcaciones de los chonos, llamadas dalkas, las que eran elaboradas con tres o cinco grandes tablas extraídas mediante la aplicación de cuñas en el veteado de la madera del alerce patagónico; madera que ofrece la posibilidad natural de rajarse y abrirse en tablas como una de sus propiedades más destacadas (maderables por cuñas).
Los chonos solían hidratar primero y luego calentar estas tablas para darle la forma deseada conforme al diseño perseguido para la embarcación y valiéndose del fuego, hacían pares de filas regulares de agujeros a lo largo de las tablas, de modo que se correspondieran entre sí para de ese modo facilitar la costura que luego se realizaba mediante sogas hechas a partir de la fibra de caña – probablemente de la caña de quila- la cual abunda en la zona, machacada y retorcida,
El modo como cocían las tablas, las hacía desmontables y permitía que las dalkas resultaran fáciles de desarmar para volver a rearmar y poder así transportarlas en los tramos terrestres que separaba a los diferentes lagos y ríos, e incluso cuando debían atravesar algún boquete andino, como es el caso delboquete PEREZ ROSALES de la ruta de voriloche.
El acabado que finalmente le daban a la embarcación, consistía en un calafateado hecho a base de hojas de un árbol llamado fiaca o mepo, sobreponiéndole luego, corteza de maque, otro tipo de árbol que tiene una corteza lisa y que le daba una apariencia muy parecida a las canoas hechas de corteza por otros fuéguidos, por ejemplo los alakalufes y o los yámanas.
Recordamos que si bién podían ser semejantes los calafateados, las dalkas eran embarcaciones estructuralmente distintas a las de otros canoeros.
La hoja de maque, también como es algo más gruesa que la morera y además glutinosa, bien machacada, era usada en Chiloe, para calafatear, ya que con el agua se esponja y le cierra totalmente su paso.
Los anclas se fabricaban con maderas duras y o piedras.
Se cree que esta manera de construirlas, fundamentalmente cocidas, sin clavos ni entarugados, les daba a las embarcaciones una flexibilidad que junto a todo lo dicho, las hacía sumamente aptas para el recorrido interandino y para el impacto de las aguas de los rápidos y o las olas del mar.
La dalka, aparentemente habría llegado a Sudamérica desde la polinesia y era llamada Wangka entre los polinesios y como tipo de embarcación hay que destacar que no tenía quilla, era más bien angosta, larga, liviana y sin roda (prolongación de la quilla en dirección vertical o inclinada sobre la proa).
Tampoco tenía codaste (prolongación con que termina el buque por su parte de popa unida a la quilla); era de fondo plano como para vararse sin dificultad en la playa y sin tumbarse.
Originariamente la dalka era impulsada mediante remos, aunque las hubo con la incorporación de una vela fabricada con cuero de lobo marino extendido entre dos palos, con la forma típica de la vela chilota.
La dalka estaba construida con materiales propios del mundo circundante, el alerce patagónico, las hojas de fiaca y la fibra de caña.
En cuanto al tamaño, las había de medidas muy diversas que variaban desde chicas de unos 3,5m hasta grandes de casi 11m.
Del mismo modo que en la Araucanía existe una localidad que se llama Lumaco honrando a la luma como madera de la cachiporra mapuche, en Chiloé existe Dalcahue, que hace lo propio respecto a las dalkas.
Se dice que fue un tal Goicueta quien habría viajado con Cortés Ojeda a mediados del siglo XVI quien habría dado cuenta de este tipo de embarcaciones encontradas en Reloncaví, y que fuera Diego Rosales, quien relato que los habitantes originarios de Purailla, asentados a orillas del lago de Todos los Santos, muy próximo al lago Nahuel Huapi, solían azotar a los establecimientos españoles de Chiloé, bajando por el desaguadero del río Petroué.
Evidentemente, todo esto no hace más que reforzar la idea de que la navegación Este-Oeste y viceversa, era frecuente entre los habitantes originarios de la Patagonia, desde muchísimo tiempo antes de que llegaran los españoles, con lo cual en el área del lago, sin ninguna duda, han interactuado diversas etnias, probablemente fuéguida, huárpida, láguida quizás y el resultado de ellas, los tehuelches, con todas ellas y más tarde, luego de que los tempranos mapuches migraran hacia el Este, interactuaron también, con estos mapuches probablemente llamados puelches.
La conveniencia de usar estas embarcaciones originarias, para atravesar la cordillera navegando por sus irregulares ríos de montaña, lagos y transitar algunos tramos de a pié, fue reconocida por el propio capitán Juán Fernandez, cuando en 1620, cociendo y descociendo dalkas, el mismo se trasladó con 46 hombres desde Calbuco al lago Nahuel Huapi, atravesando el mar, tramos de tierra, ríos y lagunas.
Se cree que pasó hacia el lado Este, atravesando el paso de los Raullíes o quizás por el paso de Pérez Rosales. (Ximena Urbina)
Según algunas fuentes históricas, entre las armas originarias que se usaron en la Araucanía, debemos mencionar en primer lugar a la macana o maza, la cual era un arma tan terrible, que según se cuenta, podía derribar a un caballo.
Constaba de un palo duro de unos tres metros de largo y tan grueso como la muñeca del portador. Poseía una punta abultada a la manera de una típica cachiporra hecha con luma (Amomyrtus luma), madera que no se pudre con facilidad y que permita hacer armas muy contundentes para propinar fuertes golpes.
La luma o luma colorada, es una especie arbórea perennifolia siempreverde que crece en los bosques templados de Chile y Argentina. Este tipo de cachiporra, se dice que era usada por los habitantes originarios de la Araucanía como arma larga y para la persecución del enemigo, solían usar las boleadoras que arrojaban a las piernas con el fin de poder derribarlo.
Como dato turístico que refuerza la idea en cuanto a la importancia de esta madera y uso, es que Lamuco en mapuzungún significa Agua de luma y con ese nombre, hoy se conoce una comuna de la Araucanía.
Otra de las armas originarias era la flecha de quila, de más de medio metro de largo, hecha con un tipo de caña, la quila, (Chusquea quila) que generalmente era usada para la caza más que para la guerra.
La punta de flecha se hacía de hueso o de piedra bien afilada.
La Chusquea quila es una especie típicamente chilena y se distribuye desde la Región del Biobío hasta la Región de los Lagos y también habría sido utilizada para fabricar las picas con procedimientos semejantes a los llevados a cabo para las flechas.
Más tarde y posiblemente como consecuencia de frecuentar con grupos tehuelches que solían usar una especie de lanza pesada, los originarios de la Araucanía, habrían incorporado la lanza como arma, pero teniendo la experiencia de trabajo y disponibilidad de la quila (Chusquea quila) para la fabricación de flechas, al adoptar la lanza como arma larga, la habrían fabricado de la misma caña del tipo quila.
Así surge la huaiqui, un tipo de lanza ligera muy apropiada para el uso de a caballo, hecha primeramente como hemos dicho de caña de quila (Tomás Guevara) y de aguijón o punta chamuscada o provista de pedernal afilado.
Más tarde, al volcarse hacia los territorios del Este cordillerano donde abunda el colihue (Chusquea culeou), habrían comenzado a fabricar las lanzas con caña colihue, material que finalmente prefirieron a todas las otras cañas porque es recta, maciza y abunda en las cercanías del lago Nahuel Huapi.
En ocasión de un intercambio de regalos, George Musters, recibió de manos del gran Cheoeque, cacique de unos 35 años de edad, hijo de madre tehuelche, una de las lanzas típicas que solía usar su gente. Medía de 15 a 18 pies, (unos 4,5m a 5,5m) de largo y muy liviana <<porque el mango estaba hecho de una caña muy parecida al bambú, que crece en los bosques de la cordillera y tiene el grosor del asta pica sólida>>.
En esa oportunidad, Musters, sin saberlo, dejó la lanza apoyada sobre un toldo, ante lo cual y de inmediato, fue advertido de que a estas armas, solo hay que dejarlas horizontalmente tendidas y/o, en su defecto, perpendicularmente plantada en el suelo, (cual si fuera una vara gnomónica decimos nosotros), ya que cualquier otra posición era señal de guerra.
No se aclaró, en esa oportunidad, si esa señal era a modo de presagio y o de provocación, lo cierto es que, para aquellos habitantes de la Patagonia septemtrional austral (Rodolfo Casamiquela) era normal y aceptado plantar verticalmente una lanza, como la que al parecer serían de caña colihue, porque no era entendido como lenguaje de guerra, dado que quizás en esa posición solían cumplir con funciones gnomónicas.
Las lanzas tehuelches, eran completamente diferentes a la de los mapuches y de los pampas, y solo se la usaba para el combate de a pié, ya que consiste en una pesada asta de madera dura, generalmente de la especie Berberis sp, de un largo cercano a los 5,5m, y en cuyo extremo, se colocaba una hoja afilada de unos 0,50m.
Esta lanza en manos de un tehuelche, que además para el combate cuerpo a cuerpo también se proveía de una gruesa protección de cueros de guanaco superpuestos y una túnica larga para cubrir los brazos y el cuerpo, era sin duda alguna, un arma tan formidable, que puedía atravesar completamente el cuerpo de una persona.
Los selk´nam para la caza de lobos marinos, solían seleccionar las maderas más livianas y capaces de flotar, como es el caso de la Ribes magallánica (Laura Caruso Fermé, Myriam Álvarez y Martín Vazquez).
Si bien la lanza tehuelche era pesada y diseñada para el combate de a pié y por el contrario la araucana, era liviana y se la podía usar a caballo, en La Patagonia, ambas lanzas por igual, eran manejadas bajo un mismo lenguaje.
mapuche
Si se la apoyaba sobre un toldo tehuelche y o una ruka mapuche, o si no estaba tendida o perfectamente plantada a 90º del piso, era señal de guerra y a veces, solían ser parte de un ritual que George Muster no desentraña pero lo describe diciendo que en oportunidad del encuentro entre Casimiro y Quintuhual, varios caciques, entre los que había mapuches y tehuelches, clavaron cuatro lanzas en el suelo, una de ellas con un trapo y o poncho blanco, para luego marchar en torno a ellas pronunciando palabras de oración.
Evidentemente que, este ritual abstraído del contexto tehuelche, nada nos dice, pero si asociamos a la estructura circular del rito marchando alrededor de las cuatro lanzas, la ttradicional circularidad de tres giros por sobre la cabeza antes de arrojar la bola perdida, la inevitable circularidad que ofrece la línea de horizonte en la mirada de las pampas patagónicas, el conocimiento que presumiblemente los tzoneck´n tenían de la relación del triple diámetro del círculo con la circunferencia, y finalmente a todo esto lo vinculamos con el desarrollo de la práctica de fumar, no sería descabellado pensar que el trapo blanco puesto en una de las lanzas, podía ser el modo de señalar uno de los cuatro puntos cardinales; quizás el Este, por ser el del Sol naciente.
Según George Musters, para disponerse a fumar, el tehuelche preparaba la pipa, la encendía, luego se tiraba al suelo y recién después de lanzar cuatro bocanadas de humo, una a cada uno de los puntos cardinales (previamente reconocidos) y de mascullar una oración, tragaba algunas pitadas y de ese modo, se embriagaban entrando en una inestabilidad que les duraba unos minutos.
Conviene aclarar, para no confundir, que los tehuelches meridionales no mezclaban el tabaco con estiércol, práctica que al parecer, por los relatos de A. Guinnard, solían llevar a cabo los pampas y no los patagones como el describiera.
Del mismo modo en que el círculo hablaba de su triple relación intrínseca con el diámetro y viceversa, los tres diámetros eran equivalente al círculo, (ver mito tehuelche)
La lanza en la Patagonia, hablaba el lenguaje cosmológico del círculo y de los puntos cardinales entendidos como los cuatro cielos inmediatos, dentro de los cuales, el del sol naciente como cielo claro y de luz, pudo ser representado con el trapo blanco.
De esta manera, además de presagiar y/o indicar la posibilidad de la guerra, la lanza era sin duda alguna, parte misma del lenguaje cosmológico.
¡cabe preguntarse entonces!
¿Los tehuelches, sabiendo como evidentemente sabían, que la cantidad de lunas visibles y cielos del año trópico era igual a la cantidad de pies propios que tiene la altura humana, como no iban a representar todos estos conocimiento con siete (7) entrenudos de una lanza de colihue verticalmente clavada en el suelo a 90º, la que además de cumplir con las funciones gnomónicas, pudo ser también sacralizada para luego en torno a ella, mascullar oraciones a modo de altar hierológico nómade, tan móvil como su mismo nomadismo?.
rewe 3
Más aún, la choza del Hain selk´nam, (directos descendientes tsonek´n), fue de alguna manera una construcción gnomónica e hierocéntrica basada en siete postes principales ubicados convenientemente y según los ejes gnomónicos equinocciales y solsticios extremos.
Recordemos que, según lo afirmado por Anne Chapman, en la subjetividad selk`nam sobrevivió la creencia de que alguna vez, sus más remotos antepasados (sospechamos pre-tzonek`n) supieron levantar una gigantesca choza ceremonial con piedras en lugar de troncos, creencia esta que pudo haberse transmitido por generaciones y que como frustrado intento de realización (ya que no habrían dejado evidencia alguna), los tzonek`n y los selk`nam, bajo transmisión oral llevaron la información implícita y sin estructurarse en la subjetividad, hasta que finalmente los selk´nam, sin llegar a concretarlas tampoco, la supieron manifestar explícitamente a la manera de un acabado Míto STONEHAIN de su pasado originario.
<<los hombres más sagaces y fuertes -hoowin- se reunieron en la región de Máustas, en el sudoeste de la isla, donde construyeron enteramente de rocas, la primera choza del Hain de los hombres>> (Anne Chapman).
La circularidad de una imaginaria y lítica choza del HAIN, necesariamente nos remite a la circularidad del muy difundido STONEHENGE BRITÁNICO y curiosamente hallamos que, ambas estructuras, aunque diferentes y distantes, se apoyan en pilares orientados gnomónicamente sobre latitudes iguales de hemisferios opuestos, cercanos a los 51º aproximadamente.
Desde lo estrictamente gnomónico hay semejanzas básicas entre ambas estructuras, de modo que si a ello sumamos el incumplido deseo de los Selk`nam, de contar con su mega-estructura lítica y conjugamos estos datos objetivos con los subjetivos transmitidos en los mitos, sin duda alguna que se pone al descubierto una muy curiosa coincidencia, la cual, necesariamente exige ser evaluada y pone de relieve el fuerte carácter gnomónico de los henges o circularidades entre las culturas originarias de todo el mundo-
Ante estas semejanzas estructurales y la mítica construcción originaria, nos permitimos pensar que como la mayoría de las culturas originarias lo evidencian, la truncada evolución ulterior tsonek´n, inexorablemente se orientaba hacia las construcciones líticas y/o megalíticas, y a reafirmar de esa manera, la idea de que desde el cuerpo humano, tomado como instrumento gnomónico, pasando por el poste o caña colihue tzonek`n, se habría orientado necesariamente hacia el menhir gnomónico y del tallado de la piedra, a la estela gnomónica cual póstuma realización de figuración antropomorfa.
Indudablemente, es en la estela gnomónica antropomorfa donde la reproducción de la figura humana, marca un retorno de la ulterioridad alcanzada evidencia el retorno a sus orígenes esencialmente humanos.
El gnomón nació con un palo o lanza en reemplazo del cuerpo humano, y su evolución que lo llevó a la figura antropomorfa de la estela como un dialéctico retorno al mismo cuerpo del cual partió y que Protágoras entendía como medida de todas las cosas; fué la reproducción de/sí en otro fuera de/sí, el oro yo, el que permitió el para/sí con el que el en/sí de aquellos humanos precedentes pudieron haber comenzado a reflexionar y como sujetos tomarse cual sus propios objetos.
Algo así como un inevitable retorno a la inmediatez y renacer de lo humano sobre una nueva naturaleza, de mayor complejidad, donde la racionalidad y la efectividad de la mano del hombre, se ponen en evidencia alterando y dominando el entorno inmediato y el medio.
Así el cuerpo humano, la lanza, el poste, el menhir y la estela antropomorfa, se conjugan con el lenguaje y la cosmovisión, a partir de sus funciones gnomónicas.
Este lenguaje de la lanza en los tiempos históricos, no era excluyentemente tehuelches ni tampoco totalmente mapuche, ya que como hemos dicho, ni Cheoeque siendo cacique mapuche, tampoco lo era de origen, aunque si en algunos aspectos muy significativos, se podía notar la influencia cultural mapuche; por ejemplo, las viviendas de los manzaneros <<eran todas estables, es decir no armadas de modo que se las pudiera transportar en marchas >> como son las típicamente tehuelches.
En cuanto a los picunches, también considerados por los manzaneros como una rama mapuche, << tenían una fisonomía enteramente diferente de la de los araucanos >>- (Musters).-
Resumen final
La lanza de colihue de siete entrenudos, pudo ser el gnomón nor-patagónico representando primariamente al cuerpo humano y este gnomón, a su vez, pudo ser lo que reinterpretado y reproducido como rewe mapuche (los que originariamente tenían nueve escalones) por los tempranos mapuches llegados allago Nahuel Huapi, llevara con su evolución, al conocido rewe gnomónico de siete escalones de toda la patagonia.
La lanza mapuche más liviana, se adaptaba muy bien para ser usada de a caballo, en tanto que la tehuelche originaria, más pesada, la usaban en combates de a pié.
Estos relatos, nos advierten del uso de la caña colihue para la fabricación de las lanzas en la Patagonia meridional boreal, área geográfica donde según algunos hallazgos, los poyas o tehuelches de esas latitudes, desde muchos años anteriores a la llegada de los tempranos mapuches y españoles, ya usaban el colihue.
Hay hallazgos en un sitio cercano a Teckal, en Piedra Parada – al norte de Chubut-, de un fragmento de caña colihue decorado con incisiones escalonadas semejantes a las que se observan en las paredes del sitio.
La datación de esta caña colihue podría ser cercana a los 1.330 años AP, antigüedad cercana al registro de un cambio en la producción artística del área que dio lugar a la aparición del estilo de grecas en la región (Julieta Gomez Otero- Cristina Belleli), y que no habría que descartar, de que se trate o vincule con la probabilidad de ser un proto-rewe o gnomón de caña anterior al kemul kemul o praprarewe (escalera en mapuzundún) de siete escalones del cual no tenemos datos ni respaldo arqueológico concreto.
No obstante esta falta de datos concretos, habría indicios suficientes quizás, para darle entidad teórica, y provisionalmente asignarle un nombre tzonek`n. Lo llamaremos Kel Hul Kel Hul (Pié – madera de leña).
A ciencia cierta no lo sabemos, pero todo lo expuesto nos habla a las claras de la antigüedad del uso de la caña colihue por parte de los tehuelches o tsonek´n que habitaron la parte boreal de la Patagonia oriental en una latitud cercana a los 45º, sitio patagónico donde, por otro lado, la sombra equinoccial del mediodía se iguala justamente con la altura.
También se hallaron algunos enmangues de colihue con dibujos típicamente tehuelches y en las zonas costeras de la provincia, se descubrieron enterratorios de indudable procedencia tehuelche (Julieta Gomez Otero- Cristina Belleli).
Sumado a todo esto, no debemos olvidar que es al norte de esta zona es donde más tarde, como cruzamiento de etnias, surgen los Ranqueles que en su nominación se hace referencia al lugar donde habitaban “las gentes de las cañas”, (rankül o ragkül = caña) –
Para concluir, podemos decir que la lanza de colihue pudo ser el gnomón de siete entrenudos tehuelche (que para darle entidad teórica, dimos en llamar provisionalmente Kel Hul- Kel Hul) sobre el que los puelches, como tempranos mapuches llegados a la región, habrían reinterpretado y reconstruido solsticialmente en siete escalones su rewe originario de 9 escalones, posiblemente vinculado a los ciclos de Venus, en figura antropomorfa.
Finalmente los mapuches tardíos, serían quienes lo rehicieron totalmente antropomorfo y de momentos europeizado, con el agregado de un sombrero típicamente inglés o en algunos casos, a la manera de un -Chemamull o Che Mamüll (Che Mamüll figura humana en madera de anclaje permanente en el piso, de unos 4 metros de altura), pero contrariamente a su carácter fijo, el nuevo rewe gnomónico era liviano y ambulante-, destinado seguramente a la ceremonialidad semi-nómade propia de las pampas del Este.
Al pretender desambiguar el concepto, nos encontramos con que el rewe es para algunos equivalente al Kemu-Kemu (de sonoridad parecida a kel hul-kel hul), en tanto que para Juán Ñaculef Hulaquinao, Kemu-Kemu es la alquimia espiritual mapuche que se lleva a cabo junto al rewe, representada con el agua, hojas y cáscara de Canelo).
Para la mayoría mapuche, el rewe, rehue o regue, es el p”raprawe (Aukanaw)- o praprarewe (-escalera-Casamiquela).
 rewe 2
Hace unos mil años aproximadamente que en las cercanías del actual río Sengerr, se habría producido un cambio estilístico que marcaría el advenimiento de lo que conceptualmente se denomina “estilo de grecas”.
El de grecas, es un estilo basado en la combinación de ángulos rectos articulados mediante escalonamientos o grecas de un mismo dibujo que se repite, a veces rítmicamente.
En los momentos finales del desarrollo de este estilo, los mismos motivos pintados sobre soportes fijos, se pintaron sobre soportes mobiliarios tales como placas, hachas vasijas e incluso en cañas colihues (Julieta Gomez Otero- Cristina Belleli), con lo cual, no habría que descartar que las lanzas de cañas colihue destinadas a cumplir entre los tehuelches con la función gnomónica, no solo hayan sido divididas naturalmente por siete entrenudos, sino que además, cada uno de estos entrenudos, debió ser decorado quizás, con incisiones escalonadas semejantes a las observadas en las paredes y los restantes soportes móviles, con lo cual, estas piezas móviles y artísticamente decoradas, al ser asimiladas y reproducidas más tarde en el estilo figurativo y antropomorfo sobre madera, que caracterizara a la cultura mapuche, no solo se hubo limitado a la pintura de las divisiones escalonadas, sino que dimensionalmente, habría avanzado en profundidad y simultáneamente convirtióse en esculturas antropomorfas sobre soporte de canelo, escalonadas mediante incisiones concretas realizadas sobre la madera.
De esta manera se habría hecho la travesía hierognomónica que va desde el colihue al canelo de siete escalones.
purrá
BIBLIOGRAFíA
LOS TEHUELCHES————Irma BERNAL-Mario SANCHEZ PROAÑO
VIAJE A LA PATAGONIA AUSTRAL—————–Ramón LISTA
VIAJE A LAS REJIONES SEPTENTRIONALES DE LA PATAGO———-G. COX
ARGENTINA INDÍGENA——————————–Andrés BONATI-Javier VALDEZ
LOS JESUITAS EN LA PATAGONIA——————-Jesuita Miguel de OLIVARES
LOS SELK´NAM———————————–Anne CHAPMAN
TRES AÑOS ENTRE LOS PATAGONES————————-Auguste GUINNARD
DIARIOS DE NAVEGACIÓN——————————Antonio VIEDMA
VIDA ENTRE PATAGONES————————–George C. MUSTERS
LA PATAGONIA PIENSA———————————Juán BENIGAR
PREHISTORIA DE AMÉRICA———————-Salvador CANALS FRAU
METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA———–Juán SAMAJA
DOCUMENTOS
————————————————————————————————————–
ANÁLISIS ARQUEOBOTÁNICO DE PIEZAS DE MADERA DEL EXTREMO AUSTRAL AMERICANO
Laura CARUSO FERMÉ, Myriam ÁLVAREZ y Martín VAZQUEZ
————————————————————————————————————–
————————————————————————————————————–
Economía y sistemas de asentamiento aborigen en la cuenca del río Limay
Mabel M. Fernández
————————————————————————————————————-
————————————————————————————————————–
LA FRUSTRADA MISIÓN ESTRATÉGICA DE NAHUELHUAPI, UN PUNTO EN LA INMENSIDAD DE LA PATAGONIA
M. XIMENA URBINA
————————————————————————————————————–
————————————————————————————————————–
LOS PUEBLOS INDÍGENAS
Rodolfo M. CasamiquelaFundación Ameghino, Viedma
———————————————————————————————————–
————————————————————————————————————–
HISTORIAS DE LA PATAGONIA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS A LA CONSOLIDACIÓN DEL ESTADO NACIONAL
CARLOS GODOY MANRIQUEZ
Hugo J PAILELEO
Rosa ALAM
Lourdes TUR
Susana BANDIERI
Graciela BLANCO
La Patagonia central: poblamientos y culturas en el área de Chubut
Julieta Gómez Otero y Cristina Bellelli
——————————————————————————————————————————
————————————————————————————————————–
La Ciencia Secreta de los Mapuche
Aukanaw- Auca Nahuel , (1897-1994).-
————————————————————————————————————–
————————————————————————————————————–
NAHUEL HUAPI:
ANTROPOLOGÍA E HISTORIA REGIONAL DE UN ÁREA DE FRONTERA
Lic. Ana María Albornoz- Lic. Graciela Montero
————————————————————————————————————–
————————————————————————————————————–
Historia de la Navegación
PRIMITIVOS MEDIOS DE NAVEGACION-Publicación 4-DALCA.
————————————————————————————————————–
REFERENCIAS
Chusquea quila —————————-http://es.wikipedia.org/wiki/Chusquea_quila
Rubén CALVINO